Archivo por días: 28 abril, 2013

¿Por qué perdimos?

«México fue la primera nación del Nuevo Mundo durante todo el siglo XVIII; en la misma época en que los Estados Unidos eran un modesto grupo de colonias sin importancia (…) nuestro territorio llegaba por el Norte hasta Alaska y por el Sur hasta Honduras. Nuestro país era centro comercial del mundo (…) había más bibliotecas, más universidades, más imprentas, que en las trece colonias británicas de la orilla del Atlántico (…) Pronto los ingleses, después de fomentar nuestra guerra de Independencia, se apoderaron de la dirección de todos los negocios de los pueblos hispanoamericanos (…) las naciones americanas, surgidas antes de tiempo, fatalmente cayeron en la dispersión. Y peor aún: se dejaron dominar por la propaganda, que las llevaba a renegar de su antigua Metrópoli para aceptar sumisas la penetración anglosajona en lo económico y también en lo espiritual» (José Vasconcelos)

Mapa de México en 1794, que se exhibe en el Salón Principal de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. La fragmentación de Hispanoamérica tras la independencia provocó que un débil México perdiera la mayor parte de su territorio ante el empuje arrollador de Estados Unidos.

Mapa de México (Nueva España) en 1794, que se exhibe en el Salón Principal de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Con la incorporación de Luisiana (1764-1803) llegó a alcanzar los 7 millones de Km2, el más extenso territorio del continente, pero la fragmentación de Hispanoamérica tras la independencia provocó la pérdida de la mayor parte del territorio mexicano ante el empuje arrollador de Estados Unidos.

Artículo del jesuita español Baltasar Pérez Argos originalmente titulado «Un luminoso ejemplo de filosofía de la historia aplicado a Hispanoamérica. José Vasconcelos: ¿Por qué perdimos?», publicado en el sitio web Fundación Speiro.

(NOTA: Hispanoamérica Unida no se identifica necesariamente con los comentarios o expresiones personales del autor de este artículo. El objetivo que guía la publicación de diversos materiales en nuestra web es poner de manifiesto y reivindicar la unidad de nuestra América de habla española)

El gran pensador mexicano José Vasconcelos, una de las más altas y señeras figuras de la filosofía hispanoamericana de nuestro tiempo, en un artículo, que bien puede considerarse su testamento espiritual –fue lo último que escribió y publicó- nos dejó un luminoso ejemplo de filosofía de la historia, aplicado a Hispanoamérica. Se pregunta ya desde el título, ¿Por qué perdimos?, y concreta el problema de la siguiente manera:

“¿Cuáles son las causas de que, a principios del siglo XIX, todavía México haya sido el primer país de Hispanoamérica y actualmente los Estados Unidos lo tienen aventajado en forma tan gigantesca?”.

Pregunta las causas, quiere hacer filosofía, filosofía de la historia, de una historia, que hoy precisamente, al conmemorarse el V centenario del descubrimiento y evangelización de América, se ha hecho actualidad. El problema de un modo o de otro se ha planteado, y se le han dado soluciones, soluciones muy peregrinas. Escuchemos la que, con su capacidad y reconocida competencia, nos ofrece el ilustre mexicano José Vasconcelos en este artículo memorable. Sigue leyendo

Caraí Guazú, padre de la Patria Grande

«Aquellos entusiastas de la soberanía popular (…) lucharon en toda Hispanoamérica y sus ideales buscaron abarcar esa enorme extensión, casi un continente (…) Hoy nos toca a nosotros; al igual que en los albores del siglo XIX no es una cuestión de ideales sino de supervivencia»

Artigas en el Hervidero, óleo de Carlos María Herrera. "Karaí-Guasu" (también escrito "karay-guazú") es una expresión guaraní que suele traducirse como "Gran Señor" y fue un título otorgado a líderes carismáticos del siglo XIX identificados como "caudillos", entre ellos José Gervasio Artigas, que durante su exilio en el Paraguay fue reconocido por los indñigenas como el "Padre de los Indios".

Artigas en el Hervidero, óleo de Carlos María Herrera. «Karaí-Guasu» (también escrito «karay-guazú») es expresión guaraní que suele traducirse como «Gran Señor» y fue un título otorgado a líderes carismáticos del siglo XIX identificados como «caudillos», entre ellos José Gervasio Artigas, quien durante su exilio en el Paraguay fue reconocido por los indígenas como el «Padre de los Indios».

Artículo de Juan Martín Alvarado, historiador a cargo de la Dirección del Centro Cultural Leopoldo Marechal, publicado en el sitio web del Instituto de Cultura del Chaco (3 de abril de 2013).

En estos años de bicentenarios es bueno recordar “las esperanzas ni conseguidas ni frustradas” de los hombres y mujeres que protagonizaron aquella gesta, porque en ellas se esconde nuestro futuro. Aquellos entusiastas de la soberanía popular y de sus tres banderas – Igualdad, Fraternidad y Libertad – lucharon en toda Hispanoamérica y sus ideales buscaron abarcar esa enorme extensión, casi un continente. Independencia, Igualdad y Unidad eran entonces posibles y tras esos posibles empeñaron lo mejor de sus vidas.

José Gervasio de Artigas encarnó estas ideas como nadie en las Provincias Unidas del Río de la Plata. Se había formado en las márgenes del imperio español y entre marginales. La frontera le hizo comprender que defendía un vasto territorio y sus humildes compañeros de lucha, indios, negros y gauchos le permitieron tener cabal conciencia de las necesidades que pronto habrían de convertirse en derechos soberanos.

Con este bagaje, a partir de su incorporación a la revolución de mayo en febrero de 1811, el general de los sencillos y el pueblo libre que lo seguía procuraron durante una década establecer las bases para fundar una gran nación. Sigue leyendo

Himno hispanoamericano de Antonio Parra Velasco

Antonio Parra Velasco, abogado, político e internacionalista (Guayaquil, 1900-1994)

En 1930 el Dr. Parra Velasco se graduó de Abogado con la tesis «La doctrina de la solidaridad obligada de los Estados Hispanoamericanos» conocida años después con el nombre de Doctrina Parra y que respondía a los altos principios arielistas tan en boga por entonces en América, por eso se ha dicho que Parra Velasco llevó al arielismo al plano internacional. Esta doctrina puede sintetizarse en lo siguiente: Los estados hispanoamericanos se encuentran de hecho unidos entre sí en forma natural por el vínculo jurídico de la nacionalidad común, basado en la comunidad de origen, lengua, historia y cultura; vínculo independiente de todo factor volitivo, que le impone una obligación de solidaridad para la defensa de sus intereses materiales y espirituales comunes y se traduce en el orden internacional en una limitación de la soberanía de cada uno de ellos en beneficio de la nación que constituyen. Sigue leyendo