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¿Panamá era una nación diferenciada de Colombia en 1903?

“Cada una de las repúblicas hispanoamericanas son fragmentos de una gran nación que no llegó a constituirse por la intervención de ingleses y norteamericanos, y el egoísmo de las oligarquías regionales”

Panamá como parte de Colombia, en un mapa de 1821

Panamá como parte de Colombia, en un mapa de 1821

 El siguiente texto, del profesor, sociólogo y político panameño Olmedo Beluche, es un extracto del artículo titulado “El debate del centenario”, publicado en Revista Cultural Lotería (Panamá), N. 461, en julio-agosto de 2005.

“Panamá es una nación diferenciada de Colombia que intentó repetidas veces separarse”. Hay quienes pretenden que Panamá es una nación desde hace 500 años (En los quinientos años de la Nación panameña de Fermín Azcárate, Ricardo Ríos también). Este absurdo sólo es posible si se ignora qué es una nación y no se le diferencia del concepto de estado.
 
Como señalamos en un libro nuestro (Estado, nación y clases sociales en Panamá), desde el siglo XIX Humbolt y Schiller establecen la diferencia entre nación-cultura y nación-estado. El problema es que se usan ambas acepciones sin distingo. Por ejemplo, existen en el mundo: naciones-cultura sin estado (como los kurdos), naciones-estado que incluyen dentro de sí varias naciones-cultura, aunque suele predominar una (como la ex URSS y la Federación Rusa hoy) y en pocos casos existen estados-nación uninacionales (como Irlanda). En el caso de hispanoamérica o de los árabes tenemos una nación-cultura escindida en muchos estados-nacionales por circunstancias históricas muy concretas. 
 
El historiador F. Aparicio tiene este problema pues, además de deformar nuestro planteamiento, termina señalando que Nueva Granada o Colombia fracasó como nación porque fracasaron sus regímenes políticos, el liberal radical (1863-85) y el de la Regeneración (1885-1903).
 
Si entendemos por nación una comunidad cultural que se identifica con un pasado común, la lengua, la religión, etc., hasta el siglo XIX fuimos parte de la nación hispana, y hasta el siglo XX hicimos parte de la nación colombiana, que sería una fracción de la nación cultural hispanoamericana. En este sentido, constituían y aún es así, naciones diferentes las culturas indígenas no asimiladas por la cultura española. La ruptura definitiva de Hispanoamérica no quedó completamente planteada hasta que el liberalismo español se negó, en las Cortes de Cádiz, a una reforma política que diera plena igualdad a los nacidos allende el mar. Cada una de las repúblicas hispanoamericanas son fragmentos de una gran nación que no llegó a constituirse por la intervención de ingleses y norteamericanos, y el egoísmo de las oligarquías regionales.

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La comunidad hispánica según Julio Ycaza Tigerino

“para salvar la civilización occidental se necesita una fuerza regeneradora que se halla en la Hispanidad (…) encontramos en Tigerino un proyecto político de unidad hispanoamericana, una Comunidad Hispánica de naciones unidas por la lengua y por el catolicismo”

El escritor y político nicaragüense Julio Ycaza Tigerino (Estelí, 1919 - Managua, 2001)

El escritor y político nicaragüense Julio Ycaza Tigerino (1919 – 2001)

El siguiente texto es un fragmento del artículo originalmente titulado “La Comunidad Hispánica según Julio Ycaza Tigerino. A propósito del libro de Julio Ycaza Tigerino “La cultura hispánica y la crisis de Occidente” (1980)”, del profesor de filosofía Felipe Giménez Pérez. Publicado en la revista de filosofía El Catoblepas (número 8, octubre de 2002, pág. 22). Tomado del sitio web nodulo.org

La primera tesis del libro es la que parte del hecho tan manido sobre todo por Oswald Spengler de la decadencia de Occidente. El Occidente, impío, laico, secularizado, dominado por la razón instrumental y el desencantamiento del mundo, ha llegado por eso, al nihilismo. El individualismo liberal, protestante, irracionalista ha acabado por mostrar y desplegar completamente sus potencialidades destructoras y nihilistas y ha mostrado por eso a la postre su fracaso histórico. El capitalismo liberal, calvinista, protestante, ha jugado ya precisamente sus cartas, su baza y ello con las consecuencias desastrosas que están a la vista de todos y ahora es el turno de los países católicos hispánicos, el analogado principal del catolicismo. Es el turno de la Hispanidad. «El imperio Español, observa Gaos, es el antagonista de la Modernidad, y por eso los países de lengua española no comparten la crisis actual de Occidente como protagonistas de la Modernidad.»{1}

Así lo interesante para Tigerino es lo antimoderno de los pueblos hispánicos debido a su religión católica contrarreformista y antiprotestante. El Imperio Español, al incorporar a los pueblos bárbaros precolombinos a su propia esfera, al integrarlos produce, como observa Ortega y Gasset, «el hombre americano desde luego, deja de ser sin más el hombre español, y es desde los primeros años un modo nuevo del español. Los conquistadores mismos son ya los primeros americanos».{2}

La segunda tesis del libro de Tigerino afirma que ha llegado el momento histórico oportuno, el turno de la comunidad hispánica de naciones pues «es evidente que todas estas demandas y exigencias de la Historia actual sólo pueden ser satisfechas por la afirmación y proyección de los valores ínsitos del cristianismo original que dio alma y vida a la Cultura Occidental»,{3} «pero para que estos valores tengan fuerza fecundadora deben estar presentes y vivientes, de alguna forma, en una porción concreta de la Cristiandad histórica.»{4} Sólo los restos del Imperio Español reúnen estas propiedades: Sigue leyendo

Encuentro Patria Grande: ¿Por qué en Berlín?

¿POR QUÉ EN BERLÍN?

En torno al anuncio del Primer Encuentro Patria Grande en Berlín

Por Raúl Linares Ocampo

NOTA: Las afirmaciones y opiniones contenidas en el presente artículo corresponden exclusivamente a su autor y no expresan necesariamente un posicionamiento del sitio web Hispanoamérica Unida.

La publicación en hispanoamericaunida del anuncio del Primer Encuentro Patria Grande en Berlín ha dado ocasión a los más diversos comentarios sobre el hecho que se realice en Berlín.

Permítaseme hablar frecuentemente en primera persona, el Pluralis Modestiae o Pluralis Auctoris no serían aquí adecuados, como el lector podrá comprobar. Una cosa es contemplar desde la tribuna; y una muy diferente, bajar a la arena, salir a la calle y predicar su fe. Hasta dónde puede llevar esto, lo demuestran la vida y el fin de Manuel Ugarte.

Llevo luchando por la Reunificación un tiempo que mejor contaría por décadas que por años; he oído de todo, desde los juicios más sensatos hasta los más absurdos, injustos y ofensivos. Estoy curtido. Esto explica que no me ocupe de las opiniones expresadas sobre el hecho que el Encuentro se realice en Berlín, y que considere solamente la actitud razonable, que antes de opinar, pregunta: ¿por qué en Berlín?

Para exponer – no digo ni siquiera explicar – por qué se realiza en Berlín, precisa tomar en cuenta una serie de hechos necesarios para dar coherencia a la exposición y que sin duda interesarán al lector.

Hace algunos meses recibí un artículo publicado por un conocido periodista en uno de nuestros países. Informaba sobre un encuentro de más de cuarenta intelectuales latinoamericanos, quienes, entre sus numerosas Resoluciones acordaron apoyar CELAC, UNASUR, ALBA, Mercosur. Era evidentemente una Resolución en favor de la Integración Latinoamericana.

Cuando leo noticias de esta índole, que en el presente son cada vez más frecuentes, pienso: “¿cuánto habrá costado este encuentro? Si nosotros en Arequipa (Perú) tuviéramos ese dinero, el Colegio de la Reunificación ya estaría funcionando, y de una vez con todos los grados. Y no tendríamos que ir al río a traer piedras para levantar el cerco, ni recolectar madera usada para construir las aulas”.

Narro todo esto para que el lector pueda sacar las insoslayables conclusiones:

Detrás de nuestra iniciativa no se encuentra entidad alguna. En especial no hay aquí un “imperialismo germano” que esté “empujando el carro”. Esto se aclara de entrada en el Anuncio que constata que el Instituto Bolívar no es una entidad ni oficial ni oficiosa, de modo que cada participante tiene que correr con sus gastos. Esto no es en todo sentido una desventaja. Tiene la relativa ventaja de que quien hace un esfuerzo por participar está realmente interesado. Y aquí precisa aclarar en qué puede estar interesado el concurrente. Es decir, precisa aclarar ¿qué es el Instituto Bolívar y cuál es el contenido de su prédica? Sigue leyendo

Primer Encuentro Patria Grande

Berlín (Alemania), 24-26 de julio del 2015

Patria Grande en el mundo

NOTA: Queremos aclarar que esta iniciativa parte del Instituto Bolívar y de su fundador D. Raúl Linares Ocampo, y es independiente y distinta de Hispanoamérica Unida como tal. Le damos difusión en nuestra web porque apoyamos toda iniciativa que fomente la unidad hispanoamericana.

INICIACIÓN DE LA MARCHA DE GENERACIONES

A doscientos años de la Carta de Jamaica (1815) en que Bolívar vislumbra la Reunificación de Hispanoamérica, iniciaremos la Marcha de Generaciones hacia la Reunificación el

26 de julio del 2015 en Berlín

PROGRAMA

 Viernes 24 de julio. Conferencia:

La Nueva Visión. Redescubrimiento, Reunificación y Reorientación de Hispanoamérica.

Bajo esta divisa se expondrán las contribuciones que se hayan anunciado a http://www.hispanoamericaunida.com hasta el 30 de junio del año en curso. La introducción estará a cargo del compatriota Raúl Linares Ocampo.

Sábado 25 de julio

Se continuará con la exposición de las contribuciones. Se expondrá una propuesta relativa a la organización en plano continental a través de los Comités Patria Grande. Un esbozo histórico presentará las ideas pioneras de la Sociedad Unión Americana (Santiago) del siglo XIX y la propuesta de Manuel Ugarte en el siglo XX.

Domingo 26 de julio

Iniciación de la Marcha de Generaciones ante los monumentos a Bolívar y San Martín de la Biblioteca Iberoamericana de Berlín. En adelante el 26 de julio será el Día de la Reunificación o Día de la Patria Grande

Estos datos se irán precisando y actualizando según el avance de los preparativos.

Organizador: Instituto Bolívar del Perú.

Dado que el Instituto Bolívar no es una institución oficial ni oficiosa, no está en capacidad de financiar gastos de viaje, alojamiento, etc., los participantes deberán cubrir sus gastos. Quizás se pueda conseguir alojamiento a precio favorable. A tal fin se recomienda una pronta inscripción.

Para que la naturaleza, el contenido y la intención del Encuentro queden claros, así como para que quienes deseen presentar una contribución sepan exactamente de qué se trata, adjuntamos la siguiente

 

FUNDAMENTACIÓN HISTÓRICA Sigue leyendo

Un palacio para Hispanoamérica

“Por la calidad de sus servicios, el CHAC (Centro Hispano-Americano de Cultura) continúa siendo un sitio de referencia en las artes, la literatura y, en general, de la cultura hispanoamericana”

Artículo publicado por el político Jorge Rivas en el sitio cubano Trabajadores.cu (3 de agosto de 2014)

El inmueble de estilo ecléctico que hoy ocupa el Centro Hispano-Americano de Cultura

El inmueble de estilo ecléctico que hoy ocupa el Centro Hispano-Americano de Cultura en La Habana, con sus características cariátides de su fachada.

En los primeros metros del concurrido Malecón Habanero, se levanta el Palacio de las Cariátides —Malecón No. 17, entre Prado y Capdevila— donde desde hace 10 años radica el Centro Hispano- Americano de Cultura (CHAC), adscrito a la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHC) y especialmente dedicado a exaltar los valores de la cultura cubana, formada de la heredad de otras muchas, como la ibérica y la africana. El CHAC está dirigido por el respetado escritor, poeta, ensayista y profesor universitario Ernesto Sierra Delgado (Güines, 1968), Máster en Investigación en Letras y Humanidades (Universidad de Castilla-La Mancha, en la cual cursa su doctorado). Afable, culto y alegre, el aún joven directivo promueve allí un sano ambiente encaminado a ganar el interés de los visitantes, quienes en el majestuoso edificio admirado por sus columnas exteriores con rostros femeninos (en lugar de capiteles), disfrutan de disímiles programas inspirados en los de la memorable Institución Hispano Cubana de Cultura, fundada en 1926 por el polígrafo don Fernando Ortiz, quien aglutinó a lo más relevante de la intelectualidad progresista de su tiempo Sigue leyendo

Hispanoamérica: 1825

“Una de las consecuencias más importantes de la independencia de España fue la pérdida de la unidad política. La América Española da paso al mosaico hispanoamericano”

Artículo de Jesús Alberto Navas Sierra para la Enciclopedia Britannica publicado el 1 de noviembre de 2007 en el sitio web “La historia con mapas”.

En 1825,

En 1825, Hispanoamérica era todavía muy superior a Estados Unidos tanto en población y territorio como en poderío militar, pero su fragmentación política la dejó a merced del imperialismo anglo-norteamericano, hasta el día de hoy [pulse en la imagen para ampliar]

1825 fue un año emblemático en la historia de la naciente Hispanoamérica. Tanto interna como externamente, todo parecía presagiar, no sólo la consolidación del proceso emancipador del Continente, sino el nacimiento de un nuevo y sólido epicentro político, con todas las consecuencias que esto último llegó a significar respecto a la geoestrategia del momento, tan afectada por el inevitable y definitivo ocaso de los centenarios imperios coloniales europeos en América. A las alturas del primer cuarto del siglo XIX, y consecuentemente con la ya manifiesta hegemonía asumida por los EEUU, con el reconocimiento de los nuevos gobiernos americanos y la Declaración Doctrina Monroe (marzo de 1822 y diciembre de 1823), el mundo parecía definitivamente dividido en dos esferas de poder político y económico: América, el Nuevo Mundo, revolucionario, liberal y republicano; y Europa, el Viejo Mundo, legitimista, autoritario y monárquico. Respecto al subcontinente hispanoamericano, 1825 impuso una doble perspectiva: una, que miraba al conjunto de los nuevos países iberoamericanos; y otra, que singularizara el inmediato pasado y presente de cada uno de ellos.

Situación exterior

En 1825, la nueva realidad hemisférica hispanoamericana comprometió de manera insoslayable la atención y confrontación de las principales potencias europeas, Inglaterra, y Francia, especialmente empeñadas en asegurarse, rivalizando con los jóvenes Estados Unidos de América, el predominio político y comercial del vasto mercado sudamericano, hasta hacía apenas 15 años atrás dominio soberano español. Un intento de cuantificar la masa crítica -territorio y población del continente americano-, según las cifras más fiables manejadas entonces, permite imaginar la ponderación de los nuevos Estados hispanoamericanos dentro del conjunto americano en dichas fechas Sigue leyendo

Homenaje a Francisco Solano López

“el gran Paraguay de los López quedó hundido, con todo su pueblo, en los esteros guaraníes. Desde entonces el Foreign Office quedaría como dueño absoluto de la región y dejaría desarticulada, por lo menos durante un largo período que todavía sufrimos, la posibilidad de integrar en una sola nación a la Patria Grande”

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Combate de caballería, xilografía de Ignacio Aquino publicada en el periódico “Cabicuí”. Los intereses del Imperio Británico, apoyados por su aliado el Imperio del Brasil, provocaron la Guerra de la Triple Alianza, que destruyó casi por completo al Paraguay e impidió que Hispanoamérica pudiera constituirse como una sola Nación.

El siguiente texto es un fragmento del artítulo titulado “Homenaje desde la Patria Grande a Francisco Solano López”: Mariscal Del Paraguay Francisco Solano López, ¡ Presente!”, escrito por el abogado historiador y diplomático José María Rosa

“¡Muero con mi Patria!” Con esa última frase en sus labios, el 1º de marzo de 1870, en Cerro-Corá, el Mariscal Francisco Solano López, herido, agotado y desangrado, medio ahogado, moribundo y anegada en sangre el agua inmunda del arroyo que, caído sentado, lo circundaba, recibió un tiro de Manlicher que le atravesó el corazón.

Ahí quedó, muerto de espaldas, con los ojos abiertos y la mano crispada en la empuñadura de su espadín de oro -en cuya hoja se leía “Independencia o Muerte”-. “O, diavo do López!” [“Oh, diablo de López!”], comentó el macaco recluta del Imperio brasileño mientras pateaba el cadáver.

Las últimas palabras del Mariscal eran algo más que una metáfora: ya casi nada quedaba del Paraguay, toda su población masculina entre los 15 y 60 años había muerto bajo la metralla.

Muchísimas mujeres y niños también, cuando no por las balas, por las terribles epidemias de cólera y fiebre amarilla, o simplemente sucumbieron de hambre.

Tampoco quedaron ni altos hornos, ni industrias, ni fundiciones, ni inmensos campos plantados con yerba o tabaco, ni ciudad que no fuera saqueada Sigue leyendo

Lucas Alamán, estadista y artífice del “Pacto de Familia”

“Alamán veía en Hispanoamérica un potencial “sistema compacto y unido”, al que había que dotar de instrumentos favorables a la política y comercio interregionales decididos de común”

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Detalle de un retrato de Lucas Alamán en su juventud. Óleo anónimo (hacia 1840). 

Ensayo titulado originalmente Lucas Alamán, estadista y artífice de las misiones por un “Pacto de Familia”, del investigador Fabián Herrera León, del Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (Morelia, México). Publicado en la Revista Mexicana de Política Exterior (enero-abril de 2014), en el sitio web de la Secretaría de Relaciones Exteriores del Gobierno de México.

Hijo legítimo de su circunstancia, capaz de leer en los hechos actuales el mensaje de los acontecimientos futuros, Alamán, hombre de acción y gabinete, realista, mexicano y español, torturado por el drama que se echaba encima, vivió el momento en que los yanquis calzaron las botas para marchar sobre el mundo hispánico con sus aires redentores de soldados de Jehová.

José Fuentes Mares, 1986

Tras su regreso a la Cancillería mexicana en 1830, Lucas Alamán y Escalada hizo más que una profunda reflexión sobre los nuevos países que conformaban Hispanoamérica. Impulsó un proyecto de integración cuyo fin era fortalecer la posición de la región en el mundo (1). Alamán confiaba en que el sentido de solidaridad, que había tenido como base una conciencia de debilidad, se hubiera sobrepuesto a los desaires de unión y cooperación precedentes: el Congreso Anfictiónico de Panamá (1826) y la Asamblea de Tacubaya (1828) (2).

En color, los Estados en que estaba dividida Hispanoamérica hacia 1830, tras las guerras separatistas. Lucas Alamán quiso impulsar la re-integración hispanoamericana bajo la égida de México, que era el más extenso y poblado Estado hispano [Pulse en la imagen para ampliar]

En color, los Estados en que estaba dividida Hispanoamérica hacia 1830, tras las guerras separatistas. Lucas Alamán quiso impulsar la re-integración hispanoamericana bajo la égida de México, que era el más extenso y poblado Estado hispano [Pulse en la imagen para ampliar]

Su intención de reavivar la solidaridad continental y de promover una nueva asamblea hispanoamericana como espacio fundamental para alcanzar acuerdos se oponía a las ambiciones expansionistas de Estados Unidos, dirigidas a ocupar el lugar dejado por España en el continente, así como al riesgo de que esta última contemplara la posibilidad de reconquista con el apoyo de la Santa Alianza (3).

Este trabajo concede especial atención al significado que Lucas Alamán dio al término hispanoamericanismo como hilo conductor e integrador entre los países emancipados de España.

Se destaca el hecho más significativo de esta concepción, que fue el envío en 1831 de ministros plenipotenciarios y enviados extraordinarios a Centro y Sudamérica con la misión de revivir la asamblea americana que intentó consolidar Simón Bolívar con el Congreso de Panamá de 1826 (4). El “Pacto de Familia” (5), eje de esta política y de este artículo, fue la esencia de una ambiciosa propuesta regional que pretendía la conversión de México en la “Metrópoli de toda la América”. Sigue leyendo

Hispanoamérica y el Día de la Raza

“En español, cuando decimos raza, el énfasis está puesto en el parentesco y no en la apariencia física. Y el parentesco puede ser biológico, pero lo importante es que sea cultural. Desde ese punto de vista, personas con una apariencia física distinta, muy diferentes entre sí, pueden tener un origen común”

El siguiente texto contituye la primera parte de un artículo de Mónica Nicoliello, Profesora de Historia en la Universidad de la República (Montevideo) y Doctora en Psicología de la Universidad Atlántica Internacional a Distancia (EEUU). Tomado del sitio web “Indiberya, causa común”

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Niños hispanoamericanos desfilando por Nueva York en el 12 de Octubre

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones

Primera precisión.- Ante todo, qué significa raza en español. No qué significa raza en inglés, en alemán o en francés, sino qué significa raza en español. Como siempre, conviene tener a mano el diccionario. No cualquier diccionario, sino el que sirve de referencia universal a todos los hablantes de la lengua. Me refiero al Diccionario de la Lengua Española que publica la Real Academia Española, y que puede consultarse tanto en su edición impresa como en internet.

Resulta que raza, que tiene unas 7 acepciones en español, deriva del latín radius o radia, que significa rayo o raya. Confirma este origen etimológico el hecho de que también derivan de radius/radia, rayo, raya, y radio. Del latín radia nos vienen también radiar o irradiar y radiación, mientras que de radix deriva raíz.

De manera que aunque la palabra evolucionó mucho a partir de su original en latín, al punto de que registra casi unas diez acepciones, esa decena de acepciones giran sobre la idea de raya, rayo o línea, y no de raza en el sentido que le dan a la palabra los racistas, es decir, como un grupo biológico estereotipado y predeterminado desde el punto de vista de su apariencia a partir de unos rasgos físicos y psicológicos supuestamente hereditarios Sigue leyendo

La ciudad ordenada

“Las Ordenanzas de las Leyes de Indias otorgaron al inmenso territorio ocupado un marco legal común, unificando sus estructuras económicas, organizativas, urbanas y culturales que han permitido la existencia de una cultura propia que abarca aspectos políticos e históricos creando un espacio común hispanoamericano”

Artículo de Fco. Javier Fornell Fernández, doctorando en historia por la Universidad de Cádiz, publicado en la web Revista Digital (Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras)

ciudad-ordenada“La ciudad ordenada”, del profesor venezolano Allan R. Brewer Carias, se centra en el estudio sobre “el orden que se ha de tener en descubrir y poblar”, es decir, se adentra en el el trazado regular de la ciudad hispanoamericana para desde el urbanismo enlazar con la historia del poblamiento de la América colonial. Y para ello hace hincapié en una de sus características más visibles con el transcurrir del tiempo: la fundación ordenada de ciudades. El autor centra su estudio en la colonización y la organización territorial, pero, sobre todo, en el poblamiento de las distintas provincias.

La obra no pasa por alto las Ordenanzas de las Leyes de Indias, en las que se regulaba donde construir una nueva ciudad y cómo construirla: el embarcadero, la plaza mayor, las calles y avenidas en un sistema de cuadras/cuadriculas que permitiesen un crecimiento ordenado en el futuro. Un simple vistazo a su índice da una idea de lo que vamos a encontrar en su interior. Una primera parte que refleja el contexto de la población americana, desde los aspectos políticos hasta los geográficos, pasando por la presencia indígena, los antecedentes históricos y el ejemplo canario para el poblamiento castellano en el nuevo continente Sigue leyendo