La Academia de Medicina presentó un diccionario especializado, impreso y de forma electrónica, con 52 mil entradas y 65 mil acepciones que incluye léxico hispanoamericano, y así lograr un discurso científico bilingüe.
El siguiente texto es un fragmento del artículo titulado «Buscan perfeccionar el uso del español en la ciencia», publicado por la agencia EFE en el periódico digital Milenio el 30 de julio de 2013.
Pueden ver en vídeo la entrevista realizada por CNN en Español a Antonio Campos, co-director del Diccionario de Términos Médicos, pulsando en el siguiente enlace: http://cnnespanol.cnn.com/2011/11/01/presentan-nuevo-diccionario-de-terminos-medicos-en-espanol/
Presidentes de Reales Academias científicas y los rectores de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y de la Universidad de Alcalá han defendido hoy el español en la comunicación científica y han reivindicado el papel de los organismos académicos para «perfeccionar» ese uso de la lengua.
El encuentro «El español, lengua internacional y del conocimiento», que organiza la Fundación Lilly en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, ha reunido esta tarde en una mesa redonda a los presidentes de las Reales Academias de Medicina, de Farmacia, de Ciencias Exactas y de Ingeniería.
También han intervenido el rector de la UIMP, César Nombela, el de la Universidad de Alcalá, Fernando Galván, y los directores de las Academias Norteamericana y Mexicana de la Lengua, Gerardo Piña y Jaime Labastida, respectivamente.
El rector de la UIMP ha comentado que el camino sería enseñar bien la ciencia en español, desde la escuela, con un adecuado manejo de la lengua, para una «integración» posterior en el resto de la formación.
Por ejemplo, en enseñanzas superiores, en las que se da una mayor especialización.
Nombela cree que el «pensamiento lúcido» debe determinar «un manejo preciso de la expresión hablada», y añade que si esto falla lo que se refleja es «falta de rigor en el conocimiento».
«Un manejo pobre de la comunicación en la ciencia en español refleja también una pobreza en las ideas», ha advertido el rector de la UIMP, que apuesta por un discurso científico bilingüe.
Según señala, el papel de los organismos académicos está en contribuir «al perfeccionamiento» del empleo del español en la ciencia, aunque eso no significa «renunciar» a comunicar en inglés, sostiene.
El presidente de la Real Academia Nacional de Medicina, Joaquín Poch, ha aludido a algunas iniciativas que ha emprendido esta institución para «consolidar» el uso del español en el ámbito científico.
Así, ha explicado que la web de la Real Academia de Medicina recibe preguntas sobre el uso de vocablos médicos, y ha manifestado que hay un proyecto para una unidad de consultas terminológicas.
Poch ha incidido en la voluntad de su Academia de divulgar y fortalecer el lenguaje médico y, al respecto, ha hablado de un diccionario especializado, con 52 mil entradas y 65 mil acepciones, que incluye léxico hispanoamericano y que se presenta en edición impresa y también de forma electrónica.
La Real Academia de Medicina «aspira» a que este diccionario sea el inicio «de una nueva etapa» que «refuerce» el papel del español en la comunicación médica, según Poch.
Su homólogo en la Real Academia de Ciencias Exactas, Alberto Galindo, ha indicado que esta institución trabaja para que su Vocabulario Científico y Técnico pueda consultarse en Internet.
E igualmente, el presidente de la Real Academia de Ingeniería, Elías Fereres, ha aludido a un proyecto de diccionario de términos relacionados con esa área, que se pretende incorporar también a la web de la institución.
Francisco Javier Puerto, de la Real Academia Nacional de Farmacia, ha afirmado que la defensa del español es «un deber primordial» de las instituciones de este país.
Este académico critica que, en lugar de defender «hasta las últimas consecuencias» el uso del español como segunda lengua mundial, en ocasiones se da un «asimilamiento» del mundo anglosajón.
El director de la Academia Mexicana, Jaime Labastida, ha ofrecido datos, de 2005 a 2011, que revelan el avance de las publicaciones científicas en Hispanoamérica.