Patria y nación en José Cecilio del Valle

“Valle apela a una unidad superior, la nación, gran patria o federación, mediante la unión de otras patrias chicas, leales, fraternales, en las que se hallen todas unidas las distintas clases sociales; de ahí que defienda a los tradicionales como recuperables para la causa de la federación y trate de encontrarles algún tipo de patriotismo. Valle da prioridad a la pertenencia ampliada sobre la local, a la gran patria sobre la chica sin negar ninguna de ellas”

Retrato de José Cecilio del Valle, en un óleo de la escuela guatemalteca del siglo XIX (Museo Nacional de Historia, Ciudad de Guatemala).

Retrato de José Cecilio del Valle, en un óleo de la escuela guatemalteca del siglo XIX (Museo Nacional de Historia, Ciudad de Guatemala).

El siguiente texto es un fragmento del ensayo titulado “Los espacios de la patria y la nación en el proyecto político de José Cecilio del Valle”, de Teresa García Giráldez (Anuario de Estudios Centroamericanos, Universidad de Costa Rica, 22(1): 41-81, 1996)

José Cecilio del Valle, siguiendo la tendencia general de los pensadores de la independencia, prefiere utilizar el término patria al de nación. Elige este término para titular del periódico que dirige a partir de 1820: “El Amigo de la Patria” y que no se limita a repetir al pie de la letra, sino que completa con los debates políticos y constitucionales que estaban teniendo lugar en Europa y América.

M. Quijada sostiene que se prefiere el término “patria” porque es más fácil de identificar; hace referencia al territorio, al lugar de nacimiento y al vínculo de lealtad que este hecho despierta(21): “La América es mi patria y todo ciudadano debe amar la que tenga.”(22).”… en la América: en el continente digno donde hemos nacido… O cara patria!”(23).”… siendo Guatemala mi patria de origen, de domicilio y de elección (…) nacido en Guatemala: formado en Guatemala: distinguido en Guatemala con honores de diversa especie, los derechos de esta digna Nación deben ser sagrados para mi”(24).

“Los hijos de españoles son españoles en opiniones y sentimientos si nacen en España; y son americanos en uno u otro si nacen en América. Los primeros aman los fueros y prosperidad de España. Los segundos aman los derechos y prosperidad de América”(25).

El sentimiento de pertenencia, la nacionalidad, es algo territorialmente determinado, de donde deriva, por lo tanto, el vínculo de lealtad que une a sus habitantes, que es el patriotismo y que lo define de la manera siguiente:

“Patriotismo, es amor a la patria; y patria es la nación, el pueblo o la sociedad de hombres que, celebrando un mismo pacto, se han sometido a una misma ley: Amar a la nación o pueblo, es querer que sea culto y moral: trabajar para que tenga luces y virtudes: interesarse en la educación que da unas y otras”(26)

Además de lugar de origen y sentimiento Valle utiliza el concepto de patria en esa perspectiva de felicidad y libertad, en sentido positivo y revolucionario, propio de la independencia, de deseo de ruptura de los vínculos que tratan de impedir el progreso. La patria es amor a la libertad, aplicándose el término patria a la tierra de hombres libres y por tanto felices(27). La voluntad de querer una patria libre es lo que justifica que se rompa el vínculo con el poder centralizador español y con todo lo que haga referencia al “dominio imaginario”, que diría Buffon(28): “Es un derecho la libertad; lo es la independencia de Guatemala”(29).

El contenido revolucionario Valle se lo quería quitar recurriendo al pasado. Sin embargo puede ser considerado un progresista, pues trata de crear una patria, una realidad en la que se aseguren las libertades y las buenas leyes, es decir en las que se den las condiciones políticas para su existencia.

La patria es contraria al despotismo y a la tiranía, porque faltan al respeto de los derechos de los demás, son causa de intranquilidad e infelicidad por los abusos que generan(30).

Para que en la patria se desarrollen la libertad y la felicidad es imprescindible que los gobernantes respeten la justicia y la ley, que persigan el principio de utilidad(31) en el sentido de Bentham, es decir, que elaboren leyes destinadas a satisfacer las necesidades del mayor número, que es el único modo de evitar las revoluciones o de neutralizar a quienes las deseen. En este sentido Valle exhorta a los gobernantes: “No seáis tiranos, hombres que dictéis leyes o que gobernáis. Respetad la justicia: buscad la felicidad de los pueblos: preferid el bien del mayor al interés del menor número para que no haya conmociones, tumultos ni motines. La voluntad del máximo será entonces vuestro apoyo. Las maquinaciones del mínimo serán entonces impotentes. No habrá revoluciones; y será más grande la suma de felicidad”(32). De la capacidad de los gobernantes para perseguir el máximo bien y felicidad del mayor número deriva el límite a la arbitrariedad del poder, que debe se tratar de alcanzar la utilidad social, más que la particular.

Aunque Valle prefiere utilizar el término patria, a menudo recurre al de nación, utilizándolos sea como sinónimos o con significados distintos. Nación es un término más complejo, comprende distintos aspectos; además del territorial, el cultural y el institucional. En el aspecto cultural, Valle llama nación a cada uno de los grupos étnicos colocados bajo el dominio centralizador castellano, “a las naciones de los Zutujiles, Kichees, Sapotitlecos, Choles, Kacchiquees ò Guatimalas”(33); o a las que escapan de él, a aquellos grupos considerados salvajes, es decir a la naciones de los “Omeguas,y Chaymas, Automaques y Guaranos en este (continente), Lacandones y Caribes en Guatemala”(34); pero utiliza el mismo término para referirse a Inglaterra, Francia, España, Portugal, Suecia, etc. Las considera bajo el aspecto de la población asociada a un territorio:”la palabra pueblos no significa Chinauta ù Sumpango. significa Nación; y Nación es la colección de los individuos que la componen” (35).

En la imagen de nación proyectada por Valle se niega desde el principio la condición de colonia, se define luego cada uno de los pueblos que la integran: los indios, los ladinos, los españoles americanos y los españoles europeos, como pueblos pertenecientes a una misma unidad, la nación como elemento organizador e integrador y en nombre de la cual todos juntos, españoles y americanos, reivindican la independencia del dominio invasor francés. Las diferencias étnicas, que constituyen la nación, las diferentes naciones que integran la patria, en la formación de una nación de ciudadanos que precede y sigue a la Independencia, desaparecen.

Valle pertenece al grupo de pensadores liberales que consideraban que en el vértice del edificio colonial estaba el rey, de quien emanaban las leyes, los nombramientos gubernamentales, los títulos de nobleza… Nadie estaba situado por encima de él. “La autoridad le viene al rey de Dios, pero no de modo inmediato, sino a través del pueblo”, alegaba el licenciado Verdad, miembro del cabildo mexicano(36) en 1810; pero ¿ qué pasaba si el trono estaba vacante? El rey no podía ceder a otro la soberanía, que le había sido otorgada por la nación, de modo irrevocable. Además existe un pacto original basado en el consenso de los gobernados que el rey no puede alterar. Por lo tanto, en ausencia del monarca el pacto que cada reino o provincia ha sellado con el monarca desaparece y conviene, por el bien de todos, deshacer el vínculo que hasta ahora los ha mantenido unidos, “ … la libertad de América hará por último que la tierra entera sea libre” (37), ya que la soberanía vuelve al pueblo(38): “Los españoles se movieron también gloriosamente en 1808 y arrojando con una mano al conquistador injusto de Castilla, escribieron con otra la Constitución, que dice: La soberanía reside en la Nación”(39). Este nuevo pacto, manifestando el deseo de integrar a sus habitantes como ciudadanos libres, ya no como súbditos, provoca la ruptura del vínculo colonial, que era un nexo desintegrador, porque sometía a los españoles americanos al gobierno metropolitano y esclavizaba a los indios. Manifestaba la incapacidad de España de sacarles de la ignorancia o de transmitirles la sabiduría que poseía, hasta tal punto que llegaron a desconocer sus propios derechos, llegando incluso a destruirles sus gobiernos. El monopolio que España ejerció en sus relaciones con América, lo que hizo fue: ” separar unas de otras las clases de americanos: aislar la América y mantenerla subordinada(40).

De finales del siglo XVIII es, según Carmagnani, la reformulación del pacto constitucional: el pueblo es quien retiene la titularidad de los derechos políticos y vuelve a ejercerlos una vez roto el vínculo con el monarca. La expresión más nítida de la reformulación tiene lugar a partir de 1808 y 1812 cuando queda clara la idea de que las autoridades ejercen el poder en virtud de una delegación de los ayuntamientos, que son los titulares de la soberanía popular, lo que acentúa la tensión preexistente entre autoridad y soberanía, entre representación y soberanía. De la tensión entre autoridad y soberanía, de la tendencia centrípeta de aquélla a concentrar el poder en manos de las autoridades y de la tendencia centrífuga de ésta a favor de una mayor difusión del poder a los municipios es de donde surgirán los problemas de la anexión y el pacto federal de 1824.(41)

El debate sobre la cuestión colonial que destapó la invasión napoleónica ofrecía tres salidas: la continuación, la reforma autonomista o el reemplazo por un sistema independiente.

Para Valle la continuación del sistema colonial se ha revelado imposible y por ello apunta a la solución reformista. Trata de elaborar un proyecto que pretende ser la unión de los centroamericanos de ideologías diversas, un compromiso entre quienes admiten la coexistencia de principios tradicionales (monarquía y religión) con el nuevo y liberal concepto de patria.

Extensión del Imperio Mexicano hacia 1821, cuando aún incluía a las provincias de América Central y conservaba sus territorios de América del Norte que años más tarde le fueron arrebatados por Estados Unidos.

Extensión del Imperio Mexicano hacia 1821, cuando aún incluía a las provincias de América Central y conservaba sus territorios de América del Norte, que años más tarde le fueron arrebatados por Estados Unidos.

Valle en el fondo comparte con los liberales las ideas francesas y aunque no reniega de la España tradicional, sí la critica; pero no aprovecha, como los defensores del Antiguo Régimen, el ataque a los franceses para evitar reformas.

Analizando los textos atribuidos a Valle que le llevarán a elaborar su proyecto de nación se puede ver la relevancia de los elementos cívicos sobre los étnicos. En el primero, el Acta de la Independencia del Centro de América de 1821, queda clara la intención del pueblo de poner fin a la dependencia de España, pero, a diferencia de otros documentos independentistas latinoamericanos, no contiene ninguna declaración de voluntad de erigirse en nación ni hace referencia alguna a dicho término; no quiere decir que en las Actas de independencia de otros países en las que figura el término exista una idea definida de lo que se entiende por tal. M. Quijada sostiene que una de las razones de que esto sea así se debe a que el proyecto de nación no está todavía configurado en el imaginario colectivo, y sólo a raíz de la independencia empieza a concebirse el modelo. En Valle son los elementos cívicos(42) los que adquiren más relevancia y se reflejan en la ampliación de derechos y deberes a toda la población, consiguiendo la identificación de la patria y la libertad(43).

El Acta centroamericana contiene, como en opinión de M. Quijada, un elemento común a casi todas las Actas de independencia, que es la referencia explícita a la extensión de los derechos políticos “sin excluir de la Ciudadanía a los originarios de Africa “ (art. 4º), considerando que es la única clase subalterna que no gozan de ellos

El texto del Acta revela una enorme prudencia y en cierto sentido constata el retraso de Centroamérica en la elaboración de un proyecto de nación, que se puede atribuir a la inestabilidad coyuntural. La cautela, algún sobresalto y la cohabitación de individuos, instituciones y lealtades del viejo modelo colonial se irán abandonando a medida que avance el proceso de definición de la nación. Proceso complicado en el que la figura de Valle refleja el tira y afloja de la convivencia y conflictividad de las naciones, española y americana, en el proceso de su definición.

Valle inicialmente no apoya la ruptura del vínculo colonial, es un funcionario leal, ni manifiesta un interés específico por el proyecto de nación; aún en 1822, ya independiente Centroamérica, sigue insistiendo en que España acepte pacíficamente los hechos consumados, que reconozca la imperiosa necesidad de libertad de América para que perduren los lazos de amistad entre ambas naciones, porque le duele la ruptura para siempre; ya que no es un criollo renegado: es un americano español agradecido al legado que le ha dejado su origen paterno.

En las páginas de “El Amigo de la Patria”, tras la independencia se empieza a diseñar el plan de nación, a partir de los elementos cívicos, como pueden ser la reordenación territorial, un proyecto económico, una lengua y una cultura comunes. La nueva organización del espacio encaminada a establecer un equilibrio entre los pueblos y la capital que redunda en un beneficio fiscal, económico y social:” La división de provincias y secciones de provincia debe hacerse en razón compuesta de territorio, población y contribución. Combinando estos tres elementos con imparcilidad y sabiduría es como puede hacerse una obra que a mas de los bienes que promete, parece en el nuevo sistema una de las que exige la necesidad. Ella prevendria los males que origina al fin en el curso del tiempo una distribución irracional del territorio: ella acercaría a todas las provincias en derredor de un centro común: ella estableceria la igualdad posible de los pueblos; y esta igualdad apretando los vínculos y distribuyendo la riqueza los haría felices a todos(44). De este modo la sociedad se convertirá en una “compañía de socios: familia de hermanos”. Este ideal de acuerdo con la euforia utópica de la independencia apenas conquistada.

Se elabora un proyecto económico común, reflejo del triunfo de la libertad política, caracterizado por la transformación económica en sentido ilustrado de libertad de comercio, “el comercio parece que es el agente más propio para producir esta feliz revolución…” (45), y se acabará “adoptando alguno de los dos sistemas únicos que pueden convenir á la América, desarrollo de la minería y la agricultura, poniendo fin al monocultivo y desarrollando otras áreas y productos, que el sistema colonial no permitió. Todo ello redundará en progreso y riqueza para Guatemala. Cuando se conocen las necesidades del país, es más fácil elaborar un proyecto económico destinado a resolverlas o a paliarlas. El comercio se fomenta abriendo caminos que facilitan la llegada de los productos a los puertos de destino y su exportación. La agricultura se protege dando tierras a los desposeídos. A diferencia de Valle, Batres Jáurequi abogará por dársela a los que poseen ya un capital, pretendiendo con ello crear una categoría de pequeños propietarios cutas necesidades de consumo impulsarán el progreso económico del país.

El encargo de realizar esta transformación de las mentalidades se recomienda a las escuelas elementales, destinadas a promocionar las artes y los oficios, a las sociedades económicas y a asociaciones patrióticas de labradores, hacendados, comerciantes y artesanos que unidos contribuirán al desarrollo de sus respectivos sectores(46); además se constituirán unidades locales, los Ayuntamientos, que deben ser mixtos, estar integrados por indios, ladinos y españoles, como reza en la Constitución, porque la sociabilidad contribuirá al beneficio común y a que desaparezcan las castas. Se fomentarán la realización en común de trabajos que reporten utilidad pública, porque es un vehículo para la civilización y para la formación del “espíritu público”

Si en el Acta de la Independencia no hay referencia explícita a la libertad es en otros textos posteriores, el Decreto de Independencia absoluta de las Provincias de Centro América del 1 de julio de 1823, en donde ya aparece la independencia en estos términos: “ Que las expresadas provincias representadas en esta Asamblea son libres e independientes de la antigua España, de México y de cualquiera otra potencia” (…)”En consecuencia, son y forman nación soberana”(47).

A partir de la ruptura con el Imperio de Iturbide se puede considerar a Valle liberal en el sentido amplio de la palabra, teórico de la ruptura del vínculo político contra cualquier tentativa centralizadora y en la adopción de ideas, imaginarios, valores y prácticas del ideario liberal(48). Entonces Valle refleja el paso del apoyo al proyecto centralista, unificador, globalizante, al proyecto de federativo, particularizador y toda la elaboración de un ideario que pretende que las aspiraciones del sector que representa, se conviertan en la nación única posible y que así lo asuma el imaginario colectivo.

Para apoyar su proyecto recurre a la necesidad de unas leyes comunes e igualitarias, instrumento que permita la inclusión de todos los sectores sociales, y la orientación al bien común, lo que no es sino el optimismo de los primeros años de la independencia: ”se asoció la génesis del criterio de nación en Hispanoamérica a una imagen voluntarista de “inclusión”. En el imaginario independentista la patria era la libertad, y la libertad se proyectaba sobre todos, fueran criollos, fueran indígenas, fueran esclavos”(49)

Es la confianza que Valle y los liberales depositan en las leyes por encima del gobierno de los hombres,”… y que la ley, aun no pareciendo justa, produce menor suma de mal que la anarquia”(50). A sabiendas que lo justo sería que fueran elaboradas para el bien del mayor número posible de hombres, sin embargo Valle no ignora que “ las legislaciones tienen el sello de la clase que las ha dictado: es por que en todas se advierte que no han sido formadas por el pueblo ó sus representantes: es por que tienden à la elevación y riqueza del mínimo y à la depresión y miseria del maxîmo(51). De todas formas, es necesario subrayar el imperio de la ley, porque en caso contrario no se pueden constitucionalizar los derechos naturales, es decir transformar en derechos protegidos jurídicamente, o sea en auténticos derechos positivos(52):” Recorriendo la historia de las sociedades, hemos hecho ver que muchas veces existe una diferencia grande entre los derechos que la ley reconoce en los ciudadanos y los derechos que gozan positivamente; entre la igualdad establecida por las instituciones políticas y la que existe entre los individuos: hemos hecho observar que esta diferencia ha sido una de las causas principales de la destrucción de la libertad en las repúblicas antiguas, de las tempestades que las han turbado, de la debilidad que las ha entregado a tiranos extranjeros”(53).

La identidad criolla que Valle trata de reconstruir no precisa ni hace referencia al pasado indígena ni trata de apropiarse de él, no sufre el proceso de aculturación de retorno a lo indígena, como M. Quijada(54) releva en otros países. Persigue la determinación de lo que es específico de Guatemala, recurre a un posible desarrollo interrumpido por la conquista, para desembocar en la construcción de una nación integradora. Señala que lo exclusivo de la patria centroamericana no hace referencia al aspecto territorial, cultural o a su proyección institucional, de este modo esquiva la importancia de herencia española, religión e idioma, que por otra parte no reniega. Se limita a subrayar lo que la conquista ha quitado o impedido hacer. Lo específico de esta patria es la naturaleza paradisíaca, la posición geográfica, fertilidad, configuración topográfica e incluso el interés comercial, aspectos que considera excepcionales de Guatemala, en contraposición a España, Europa(55) y, en menor medida, a los de otros pueblos de América, como México y de Chile.” La América y Guatemala (parte hermosa de la América)… Lo que deseamos es el bien general del pueblo de Guatemala y el bien más universal de la América…”(56). También las referencias geográficas e históricas, así como la territorialidad de las ciencias, son características del período preindependentista.

“ Guatemala es parte de este hermoso y dilatado continente: es su bello central: es su porción más distinguida: Manifestar el valor de la América es indicar el precio de Guatemala: escribir el elogio imparcial de la una es hacer el elogio justo de la otra”(57).

A pesar de ser una de las provincias más fecundas de América, que podría tener una agricultura autosuficiente, es pobre y quizá la más atrasada de todas las naciones civilizadas, no sólo económica sino también política(58) y culturalmente; la causa ha sido que no se ha puesto ningún interés en el desarrollo humano ni ha habido ley alguna que fomentara el conocimiento indispensable para el progreso de una nación, de su geografía, su agricultura y su economía. Cuando se den las leyes sabias que permitan realizar este ideal, entonces: “Guatemala será lo que debe ser: un Gigante en lo polìtico como es grande en lo fisico (59); se entrará de lleno en el proceso en que “La América caminará a la par que Europa y luego la superará”.(69) Es decir trata de despertar el orgullo de la propia pobreza. La descripción de Guatemala, de sus males y calamidades estaba  ya en el ambiente de 1808(61). Valle sufre el lastre de uno de los fundamentos de la conciencia nacional española, que, según P. Vilar, es el complejo de inferioridad combinado con el de superioridad, la nostalgia de la grandeza (de España más que de América) con el temor del desprecio de los otros(62).

Después de la independencia, rota la unidad de la nación bajo un monarca común, inicia el camino ascendente de la patria americana que se va legitimando a medida que va conquistando una esfera de autonomía y generando otra lealtad en la que va a recaer el sentimiento de pertenencia: de la lealtad a la nación española se pasa a la lealtad a la nación americana, siempre con esa idea integradora de una sola nación.

Será una lealtad a la patria americana, a una entidad grande, que cohabita e interactúa con otra, la que se debe a la patria chica, entendida como país, provincia, reino, etc., que confluirá también en el concepto de nación en su intento de buscar su especificidad, su particularización, su dimensión territorial, su deseo de circunscribirse dentro de unos límites.(63)

Valle apela a una unidad superior, la nación, gran patria o federación, mediante la unión de otras patrias chicas, leales, fraternales, en las que se hallen todas unidas las distintas clases sociales; de ahí que defienda a los tradicionales como recuperables para la causa de la federación y trate de encontrarles algún tipo de patriotismo. Valle da prioridad a la pertenencia ampliada sobre la local, a la gran patria sobre la chica sin negar ninguna de ellas.

En su necesidad de definir la patria, Valle combina el sentido antiguo, el de la tierra en la que se ha nacido, con el sentido histórico que se impone en España a partir de 1808 y en América en 1821, con la necesidad de defender a América.(64) “Nuestra América” es conciencia de patriotismo, implica una pertenencia (nosotros) y una posesión (nuestra América) y Valle como miembro de la élite se dedica a mantenerla.

No se puede negar la pertenencia de Valle a la élite de poder, es este sentido está interesado en la construcción de la nación, considera que le compete participar en su realización, porque en la búsqueda de la autodefinición de la élite criolla, le permitirá seguir manteniéndose en el poder en la coyuntura de cambios sustanciales en la que vive, que están modificando y alterando los territorios y las instituciones.

NOTAS

21. Según M. Quijada, en la idea de patria hay una “lealtad” localizada y territorializada y por tanto más fácil de instumentalizar en un momento de ruptura del orden secular. “¿Qué nación?”, p. 20.

22. ”Si el castellano no ofende a sus hijos sosteniendo la causa de Castilla, el americano no agravia a sus padres defendiendo la causa de América”, El Amigo de la Patria, nº. 18 y 19, T. 2, fol. 139, Guatemala, 30.XI.1821.

23. El Amigo de la Patria, nº 10, fol. 73, Guatemala, 16.VII.1821.

24. “Prudencia y justicia”, Discurso pronunciado en la Asamblea Nacional Constituyente el 5 de febrero de 1824, al prestar como individuo del Poder Ejecutivo, el juramento de ley, p. 183. Guatemala se refiere a Centroamérica, ya que él nació en Choluteca, Honduras.

25. ”Diálogo segundo…”, p. 85.Pensamiento vivo de José Cecilio del Valle, Educa, Costa Rica, 1971, p. 74

26. J.C. del Valle, “Sabios, capitalistas y obreros. Discurso pronunciado en el acto de la instalación de la Sociedad Económica, por su director, el 29 de noviembre de 1829.

27. J. Godechot, “Nation, patrie, nationalisme et patriotisme en France au XVIIIe. siècle”, en Annales historiques de la Revolution Française, vol. 63, 1971, p. 485.

28. Buffon, Epoques de la nature, citado por Valle.

29. El Amigo de la Patria, nº 20 y 21, T.2., Fol. 155, Guatemala, 25.I. 1822.

30. “Diálogos de diversos muertos sobre la independencia de América. Diálogo primero”, en 31. Influencia de J. Bentham, Anarchical Fallacies, en The Works, a cargo de J. Bowring, William Tait, Edimburgo, vol. II, p. 500.

32. “Diálogos…”, p. 76.

33. El Amigo de la Patria, nº 18 y 19, T.”, fol. 139, Guatemala, 30.XI.1821

34. Ibídem.

35. Ibídem.

36. L. Villoro, El proceso ideológico de la revolución de independencia, p. 45.

37. Ibídem.

38. El Amigo de la Patria, nº 18 y 19.

39. Ibídem.

40. El Amigo de la Patria, nº. 18 y 19.

41. Marcello Carmagnani, (coord.), Federalismos latinoamericanos: México/Brasil/Argentina, C.M. y F.C.E., México, 1993, pp. 136-137.

42. Para determinar cuáles son los elementos que componen la patria centroamericana, recurrimos a las dos concepciones de nación de A.D. Smith: la que hace referencia a los elementos cívicos o territoriales y la que subraya los elementos étnicos o genealógicos. Ambas hacen referencia a la población humana que la componen, ya sea desde el punto de vista de su ordenación territorial, productiva, ocupacional, legal, educativa e ideológica única; ya sea desde el punto de vista de la referencia a un ancestro, unas costumbres y una memoria histórica comunes. Sin embargo, la separación no es tan neta y componentes cívicos y étnicos interactúan en la elaboración del concepto de nación. A.D. Smith, “The myth of the ‘Modern Nation’ and the myths of nations”, en Ethnic and Racial Studies, vol. 11, nº 1, 1988, p. 8.

43. En el Acta así como no hay referencia explícita a la libertad, en cambio se concede gran espacio a la simbología encaminada a perpetuar el significado de la independencia: el juramento de “independencia y fidelidad al Gobierno Americano”, la acuñación de monedas conmemorativas y el culto a los próceres, marcarán el paso de la creación del mito
que mantendrá la memoria de la independencia.

44. El Amigo de la Patria, nº 18 y 19, 1821.

45. Ibídem.

46. El Amigo de la Patria, nº 9, fol. 65, Guatemala, 5.VII.1821.

47. Decreto de Independencia absoluta de las Provincias de Centro América del 1 de julio de 1823, en Documentos de la Unión Centroamericana, recop. Alberto Herrarte, Ed. Ministerio de Educación Pública, Guatemala, 1957.

48. Guerra,”La Independencia de México…” pp. 35-48.

49. Quijada, “¿Qué Nación?, p. 41.

50. El Amigo de la Patria, nº 3, Fol. 35, Guatemala, 3.XI.1820.

51. El Amigo de la Patria, nº 14, fol. 105, Guatemala, 7.VIII.1821

52. N. Bobbio, Liberalismo y democracia, F.C.E. 1989, p. 18-19; Una magnífica bibliografía sobre el autor, en A. Ruiz-Miguel, Filosofía y derecho en Norberto Bobbio, CES. Madrid, 1983.

53. J.Cecilio del Valle, “El escrutador social”, en Pensamiento vivo…, 1822, p. 136.

54. Quijada, “¿Qué nación?”, p. 32.

55. El Amigo de la Patria, nº 18 y 19 “que hasta ahora no ha existido para nosotros”.

56. Ibídem.; también, El Amigo de la Patria, nº 11, fol. 81, Guatemala, 26.VII.1821.

57. El Amigo de la Patria, nº 6, fol. 41, Guatemala, 9.VI.1821.

58. El Amigo de la Patria, nº 3, fol. 17, Guatemala, 22.V.1821: “Guatemala es en situación tan feliz que en pocas semanas puede comunicar con las dos Américas, con la Europa, con el Africa y con el Asia Guatemala podría formar un Estado general de las plantas que mas le interesan: tendria una gloria que no tiene hasta ahora España: tendria lo que no tiene México aun despues que Humboldt trabajó su Estadística” Pero la figura de Guatemala se aproxima à la de un polígono triangular (…) y en este aspecto tiene ventajas que no goza la Francia, ni disfruta España, ni logra Alemania (…) (…)Guatemala llegaría à ser la plaza central del comercio de ambas Américas, y sabiéndola dividir en las secciones que exige su extensión y figura .

59. El Amigo de la Patria, nº 6.

60. El Amigo de la Patria, nº 18 y 19, 1821.

61. P. Vilar, Hidalgos…, p. 229.

62. P. Vilar, Hidalgos…, p. 232.

63. Quijada, “¿Qué Nación?”, p. 21.

64. P. Vilar, Hidalgos, amotinados y guerrilleros. Pueblo y poderes en la historia de España, Crítica, Barcelona, 1982.

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