La formación del Estado argentino

«Cuando hablamos de «Argentina» solemos dibujar en nuestras cabezas este mapa. Si pensamos en cómo se formó, cómo se fue delineando el territorio nacional siempre tenemos ese mapa dibujado detrás. No podemos dejar de referirnos a él. Pensamos que Argentina «es» ese mapa. Pero en realidad lo que ahora es Argentina, uno de los países que se construyeron después de la caída del Imperio español en América, pudo haber tenido otra forma. Pudo no haberse llamado Argentina; pudo haber sido muchos países; o parte de un gran país hispanoamericano»

Bolivia y lo hispanoamericano

«Esa necesidad de convertir a la fe católica a los indígenas hizo que el colonialismo español fuera menos racista que otros. Que los anglosajones, por poner un ejemplo (…) españoles e indígenas integraron e integran una misma comunidad hispanoamericana (…) Bolivia estaría en guerra civil si no fuera por el componente hispanoamericano que actúa de paraguas integrador»

El Alto, cuadro de Arturo Borda (1883-1953). Bolivia es uno de los Estados hispanoamericanos donde más se hablan las lenguas indígenas; sin embargo, la mayoría de la población es, de hecho, mestiza y tiene en el español su idioma común.

El Alto, de Arturo Borda (1883-1953). Bolivia es uno de los Estados donde más se hablan lenguas indígenas; sin embargo, la mayoría de su población es, de hecho, mestiza y tiene en el español su idioma común.

Artículo del periodista Miguel Ángel Villena acerca del escritor Fernando Molina, ganador del Premio de Periodismo Iberoamericano en 2012. Publicado en el periódico digital El País el 9 de abril de 2012.

Es un periodista y escritor a contracorriente y él lo sabe. Es más, reivindica un discurso alejado de las tendencias dominantes, crítico e independiente. Cuando Fernando Molina (La Paz, 1965) recibió, días atrás en Madrid, el Premio de Periodismo Iberoamericano declaró ante un selecto auditorio: «Si es verdad que los políticos dicen lo que todos quieren oír y los periodistas lo que nadie quiere oír, agradezco este premio porque me facilita el trabajo de llevar la contra».

Es el primer boliviano que gana este preciado galardón, que otorgan el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y la agencia Efe, y se ha alzado con el premio por un artículo publicado en el periódico Página 7 con un significativo título: Pensar Hispanoamérica: el inicio. Mientras bebe a sorbos un té («soy muy cafetero, pero con el jet lag prefiero el té») y da cuenta de unos pequeños cruasanes en el jardín del hotel donde se aloja, un sonriente Molina desgrana los argumentos de su artículo que pueden ser el embrión de un libro. Sigue leyendo

¿Cómo celebrar la independencia?

«los países hispanoamericanos desde el Norte como México hasta el Sur como Argentina, no son soberanos ni en lo económico, ni en lo alimentario ni en lo político (…) Hispanoamérica depende de Estados Unidos, de Rusia, de bancos extranjeros y en los casos de México y Venezuela, sus recursos petroleros los han hecho más subdesarrollados al depender de su oro negro y por tanto a no saber diversificar su economía»

El siguiente texto es un extracto del artículo de opinión originalmente titulado «¿Cómo debemos celebrar en Hispanoamérica la independencia'», de Juan Federico Arriola, Profesor Investigador del Departamento Académico de Derecho de la Universidad Iberoamericana (Ciudad de México). Publicado en el periódico digital El Imparcial el 16 de agosto de 2009.

Siglo XIX: Hispanoamérica (salvo Cuba y Puerto Rico) se separa del resto de la Monarquía hispánica (en rojo). Pero en vez de hacerlo como un solo país, se rompe en pedazos y se somete al imperialismo de Gran Bretaña, EEUU y Rusia.

Siglo XIX: Hispanoamérica (salvo Cuba y Puerto Rico) se separa del resto de la Monarquía hispánica (en rojo). Pero en vez de hacerlo como un solo país, se rompe en pedazos y se somete al imperialismo de Gran Bretaña, EEUU y Rusia.

NOTA: Las opiniones y expresiones vertidas en este artículo corresponden exclusivamente a su autor y no deben interpretarse necesariamente siempre como un posicionamiento de nuestro sitio web Hispanoamérica Unida.

“Toda vuelta a la tradición lleva a reconocer que somos parte de la tradición universal de España, la única que podemos aceptar y continuar los hispanoamericanos. Hay dos Españas: la cerrada al mundo, y la España abierta, la heterodoxa, que rompe su cárcel por respirar el aire libre del espíritu. Ésta última es la nuestra.” Octavio Paz (El laberinto de la soledad)

El año 2010 está por llegar. En este artículo no incluyo a Brasil que forma parte de Iberoamérica pero no de Hispanoamérica, porque el proceso de independencia fue pacífico y completamente diferente a los países hispanoamericanos o americanos de lengua española.

Hispanoamérica está mucho menos unida que la Unión Europea y más dividida que los países árabes. Si bien la lengua de Cervantes nos unes, nos divide la política de los diferentes gobiernos que controlan a los Estados en su conjunto. Sigue leyendo

Los apellidos de los muertos de las Malvinas

«Lo primero que llama la atención es que todos estos apellidos son de origen hispano criollo (…) ¿saben por qué los muertos los pone el mundo criollo? Porque no tiene quién lo defienda (…) Esto confirma la tesis del gran canciller inglés Harold Macmillan quien en los días previos a la guerra afirmó: «Si los soldados y sus mandos son de origen hispano la batalla nos costará mucho«. Y eso fue lo que sucedió»

Artículo de opinión del filósofo Alberto Buela publicado en el sitio web Arbil.

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Una niña mira los nombres de los soldados caídos en la guerra de las Malvinas de 1982.

NOTA: Las opiniones y expresiones vertidas en este artículo corresponden exclusivamente a su autor y no deben interpretarse necesariamente  siempre como un posicionamiento de nuestro sitio web Hispanoamérica Unida.

El Ministerio de Defensa argentino publicó en los principales diarios del país el listado completo con nombre y apellido de los muertos durante la guerra de Malvinas.

Uno, que es un gran lector de entre líneas, desocupado y al ñudo en este día festivo, se detuvo en marcar los apellidos que más muertos han sobrellevado en la guerra, y así aparecen los González con 14, Gómez (14), García (12), Romero (10), Rodríguez (10), Sosa (6), Fernández (6), Pereyra (5), Torres (5), Aguirre (5), Díaz (5), Maciel (4), Sánchez (4), Vázquez (4), Verón (4), Berón (4), Peralta (4), Ramírez (4), Benítez (4), Castillo (4), Castro (3), Medina (3), Álvarez (3), Ferreira (3), Gorosito (3), Ríos (3), Ávila (3), Juárez (3), Caballero (3), Medina (3), Monzón (3), Luna (3),Moreno (3), Núñez (3), Ruiz (3), Vargas (3) y siguen con dos muertos los Ahumada, Alegre, Andrada, Ávalos, Barrionuevo, Barrios, Blanco, Busto, Cabrera, Cáceres, Cardozo, Casco, Chaile, Córdoba, Escobar, Falcón, Flores, Gallo, Guerrero, Heredia, Ibáñez, Lamas, Ledesma, López, Lugo, Márquez, Meza, Méndez, Miguel, Ojeda, Ortiz, Paz, Pérez, Quintana, Sevilla, Silva, Soria, Vera, Zabala.

Lo primero que llama la atención es que todos estos apellidos son de origen hispano criollo. No hay apellidos extranjeros. Y entonces ¿dónde están los gringos, dónde los judíos, los turcos, los franceses, los alemanes, los ingleses? ¿Dónde? ¿Acaso la Argentina no es un crisol de razas como nos enseñaban en la escuela? Sigue leyendo

Sobre la conciencia de Hispanoamérica

«Lo mejor que podemos hacer es contemplar a Hispanoamérica, observarla en su historia y en su realidad presente, sin prejuicios ni prevenciones, y extraer de esta observación las normas para actuar»

El siguiente texto es un fragmento del artículo del mismo título publicado en 1953 por el escritor Manuel Arturo Claps, miembro de la corriente literaria Generación del 45. Tomado del sitio web Letras Uruguay/Espacio Latino.

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Composición en relieve del contorno de las Indias

Desde sus primeros trabajos, Leopoldo Zea ha ido elaborando los materiales para formar una conciencia histórica de Hispanoamérica. Comenzó por estudiar la historia de las ideas en México y luego en toda Hispanoamérica de un modo minucioso y humilde; su obra se orienta mes tarde hacia la determinación de la conciencia actual de América. Recientemente, tres libros suyos dan cima a su labor y completan el cuadro de su temática y de sus conclusiones1.

Formado en la corriente historicista, habiendo sentido la influencia de Ortega y de Gaos, el existencialismo —sobre todo en una de sus versiones francesas, la de Sartre— ha completado últimamente su trasfondo filosófico, sin hacerlo abandonar, a nuestro juicio, su primera formación historicista.

La tarea de describir el modo de ser de nuestros pueblos tiene ilustres predecesores; pero la contribución de Zea —aparte de la labor de historiador de las ideas— consiste en una descripción objetiva de nuestra situación como pueblos concretos, esto es, en una descripción objetiva y sistemática de nuestros caracteres, en realizar lo que hemos denominado una fenomenología de Hispanoamérica. Por esta ordenada exposición y por reducir al mínimo la interpretación metafísica, la obra de Zea es un ejemplo de honestidad y de prudencia. Sin caer en las riesgosas trascendentalizaciones de un Martínez Estrada ni en la especulación de intenciones políticas de un Belaúnde, este mexicano intenta con una cartesiana fundamentación filosófica determinar nuestra conciencia. Sigue leyendo

Reflexiones sobre el bicentenario colombiano

«las guerras post-1808 dividieron a muchos americanos (y también europeos) pues muchos españoles apoyaron a las colonias y varios de los pueblos con más influencia indígena (como Pasto o Loja) se aliaron con Madrid contra los criollos separatistas. La lucha por la autonomía devino en un movimiento independentista que dividió a los propios americanos (…) En ese entonces todos los pueblos desde la Patagonia hasta la actual California, con excepción del Brasil (sede mundial del imperio portugués) y de algunos territorios del Caribe, se reclamaban así mismos como ‘españoles americanos’»

Batalla de los Ejidos de Pasto, obra del cronista y pintor José María Espinosa Prieto (hacia 1850), Museo Nacional de Colombia. Durante las guerras de independencia, Pasto adoptó la causa realista.

Batalla de los Ejidos de Pasto, obra del cronista y pintor José María Espinosa (hacia 1850), Museo Nacional de Colombia (Bogotá). Durante la guerra de independencia, Pasto adoptó la causa realista.

Artículo del analista internacional Isaac Bigio publicado el 19 de julio de 2010 en el periódico digital serperuano.com

Desde mediados del 2009 Hispanoamérica viene celebrando varios bicentenarios. Hoy, 20 de julio, es la fecha oficial en la cual Colombia conmemora sus 200 años. Este hecho de por sí nos trae varias reflexiones:

1) La lucha inicial por la separación de España no se dio inicialmente bajo líderes e ideologías republicanas e independentistas. Más bien, fue la propia corona española la cual, tras que Napoleón Bonaparte invadió su reino, llamó a crear juntas de resistencias por doquier. Este ejemplo fue seguido por varias ciudades americanas quienes declararon su fidelidad al monarca depuesto (Fernando VII) pero manteniéndose autónomos ante las juntas de resistencia de Andalucía.

2) No existió una lucha total entre los europeos contra los americanos. Así como la conquista española se dio gracias a la alianza entre peninsulares y numerosas naciones amerindias, las guerras post-1808 dividieron a muchos americanos (y también europeos) pues muchos españoles apoyaron a las colonias y varios de los pueblos con más influencia indígena (como Pasto o Loja) se aliaron con Madrid contra los criollos separatistas. La lucha por la autonomía devino en un movimiento independentista que dividió a los propios americanos. En el caso colombiano inicialmente creó una guerra civil entre federalistas y centralistas que fue aprovechada por la corona para reconquistar el país (1815-19). Sigue leyendo

El concepto de pueblos originarios

«El pueblo que da origen a América es España y en menor medida Portugal. Ahora bien, el carácter de originario nos lo da la mixtura o simbiosis, puesta de manifiesto en esos arquetipos (..) y que resumimos en lo criollo (…) Debemos rechazar por falso el concepto de pueblos originarios limitado a los pueblos indígenas, los pueblos originarios de América somos nosotros los criollos bajo sus distintas denominaciones. Además los pueblos indígenas no son tales pues la mayoría está mestizado»

Tipos blanco e indio mestizo de la provincia de Tunja, sgún una acuarela de mediados del siglo XIX (Hojas de Cultura Popular Colombiana, Nº 36, 1953).

Tipos blanco e indio mestizo de la provincia de Tunja. Acuarela de mediados del siglo XIX (Hojas de Cultura Popular Colombiana, Nº 36, 1953).

Artículo de opinión del filósofo Alberto Buela publicado en el sitio web de la revista Arbil.

Uno de los rasgos del discurso político cultural de hoy día es su contenido homogéneo.

Lo denominado políticamente correcto se vuelca en un discurso que exaltando las diferencias homogeniza todo y a todos. Este discurso está compuesto de grandes categorías de pensamiento entre las que se destacan para Nuestra América la de latinoamericano, multiculturalismo, pueblos originarios, etc.

Mucho hemos escrito sobre el falso concepto de latinoamericano para definirnos a nosotros los hispanoamericanos, iberoamericanos, indoibéricos o americanos a secas. Detenernos nuevamente a explicar que el origen del concepto es espurio pues nace de la idea de Chevallier, asesor de Napoleón III para intervenir en Nuestra América y ponerse al frente de “los pueblos latinos o la latinité”, sería redundante. Pero insistimos en que su instrumentación es ideológica y falsa pues ni los canadienses son considerados latinoamericanos, siendo gran parte de ellos de origen francés, ni los rumanos son considerados latinos, cuando hablan un idioma derivado directamente del latín. Y es falsa su instrumentación porque el concepto es falso, ya que latinos son solo los habitantes del Lacio en Italia. Ningún italiano se va de denominar latino sino es de la región del Lacio. Sigue leyendo

Ecuador y la herencia hispana

El programa televisivo ‘Cara a Cara con Rosalía’ dialoga con Francisco Núñez del Arco, Presidente del Instituto Ecuatoriano de Cultura Hispánica, para tratar el tema de la Independencia del Ecuador desde el punto de vista de la herencia española que marca la identidad mestiza de los ecuatorianos.

Argentina y el Pacífico hispano

«El comercio se establecía por la “ruta del Pacífico” (…) eje del tráfico comercial de las provincias españolas en América: del Callao a Filipinas, de Filipinas a Japón, China e India (…) Es esencial integrarnos y no quedar fuera de esta Alianza, a la que geopolíticamente pertenecemos por mandato de la propia naturaleza»

Argentina (en azul oscuro) dentro de Hispanoamérica. El Noroeste del país siempre ha estado geopolítica y económicamente más vinculado al Pacífico que al Atlántico.

Argentina (en azul oscuro) dentro de Hispanoamérica. El Noroeste del país siempre ha estado geopolítica y económicamente más vinculado al Pacífico que al Atlántico.

Artículo de opinión originalmente titulado «El ejemplo de la nueva Alianza del Pacífico», del abogado y especialista en derecho internacional Javier Cornejo, publicado el 10 de junio de 2013 en el periódico digital argentino El Tribuno.

El 1 de noviembre de 2012 México, Colombia, Perú y Chile, sobre una base geográfica real y concreta, firmaron un Tratado de Comercio que hoy, a tan sólo seis meses, se afianza como una decisión geopolítica de trascendencia sin igual, perfilándose en convertirse en el más poderoso bloque económico americano del siglo XXI.

Esta Alianza reflota la genialidad de uno de los “olvidados” mencionados en mi columna anterior: El Rey Carlos III de España.

Hablar de él es hacerlo de José de Gálvez, Bernardo de Gálvez y de Pedro de Cevallos, quienes fueron los artífices de la independencia de los EEUU, iniciada el 4 de julio de 1776 y, menos de un mes después, el 1 de agosto de 1776, de la creación del Virreinato del Río de la Plata. Sigue leyendo

Sobre la obra hispana en América

«Si tomamos como referencia el año 1810, constatamos que España dejó veinticinco universidades en América, fundada la primera poco después de pisar los españoles el continente (…) A esto hay que sumar 16 colegios mayores (…) que a veces hacían el papel de universidades (…) En este sentido ningún imperio puede compararse con el español»

El siguiente texto es un fragmento del artículo titulado «Algunas cosas que se olvidan de España», del economista y matemático Juan José R. Calaza, publicado en el periódico digital El Faro de Vigo (18 de agosto de 2013).

Escudo de la Universidad

Escudo de la Universidad de San Marcos (Lima), oficialmente la primera universidad de América, fundada en 1551.

Robert Louis Stevenson fue el celebrado autor de «La isla del tesoro», «El caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde» y «El Señor de Ballantrae». En justicia, no debemos olvidar sus cuentos y relatos cortos, menos conocidos pero no menos interesantes. En uno de ellos (The Distinguish Stranger) fantasea con la llegada a Gran Bretaña de un visitante de otro planeta, recibido honorablemente por un filósofo que le enseña todo lo digno de ser visto. El reino vegetal, representado por robustos y silencios árboles; el reino animal, simbolizado por cabizbajas vacas; finalmente, la civilización encarnada por los peatones de una ciudad. Entonces, el extraterrestre comenta «Qué gente tan rara», respondiendo el guía filósofo «Son los habitantes de la nación más poderosa del mundo». «Pues no lo parecen» concluye decepcionado el visitante que, definitivamente, prefiere los árboles a los ingleses.

Todo lo que se diga de bien de Inglaterra -grande por ser madre de naciones, como España- no puede ocultar, por mucho que se empecinen los de la cáscara amarga, nuestra propia obra «sin necesidad de engrandecerla hasta el cielo», que diría Benito Feijóo, al menos a ojos de observadores cultos y objetivos. En algunos aspectos obviamente superamos a Albión y al resto de naciones europeas. Si tomamos como referencia el año 1810, constatamos que España dejó veinticinco universidades en América, fundada la primera poco después de pisar los españoles el continente Sigue leyendo