Archivo de la categoría: Opinión

La Unidad de la América Indo-Española

Mariátegui, fotografiado por José Malanca en 1929.

Mariátegui, fotografiado por José Malanca en 1929.

«El proceso de formación de los pueblos indo-españoles tuvo, en suma, una trayectoria uniforme (…) Pleitos absurdos y guerras criminales desgarraron la unidad de la América Indo-española (…) La América española se presenta prácticamente fraccionada, escinda, balcanizada (…) Sin embargo, su unidad no es una utopía, no es una abstracción (…) De una comarca de la América española a otra comarca varían las cosas, varía el paisaje; pero no varía el hombre»

Artículo del escritor, periodista y pensador político José Carlos Mariátegui, publicado por primera vez en «Variedades» (Lima, 6 de diciembre de 1924).

Los pueblos de la América española se mueven, en una misma dirección. La solidaridad de sus destinos históricos no es una ilusión de la literatura americanista. Estos pueblos, realmente, no sólo son hermanos en la retórica sino también en la historia. Proceden de una matriz única. La conquista española, destruyendo las culturas y las agrupaciones autóctonas, uniformó la fisonomía étnica, política y moral de la América Hispana. Los métodos de colonización de los españoles solidarizaron la suerte de sus colonias. Los conquistadores impusieron a las poblaciones indígenas su religión y su feudalidad. La sangre española se mezcló con la sangre india. Se crearon, así, núcleos de población criolla, gérmenes de futuras nacionalidades. Luego, idénticas ideas y emociones agitaron a las colonias contra España. El proceso de formación de los pueblos indo-españoles tuvo, en suma, una trayectoria uniforme. Sigue leyendo

Somos lo que somos

«Lo que hay que recuperar es el valor ético y moral, expuesto en las Leyes de Burgos de 1512 que prescribían normas en defensa de los indios; Las Leyes Nuevas de 1542, un perfeccionamiento de las anteriores (…) las discusiones entre Sepúlveda y Las Casas (…) a propósito de los excesos ocurridos hasta ese entonces en tierras americanas, que es convocada nada menos que por Carlos V, rey de España (…) Generaciones enteras de hispanoamericanos -no los pueblos- han adherido al mito de la supremacía anglosajona (…) Pero la América Hispánica está presente. Y la experimentamos “nuestra” (…) Este nacionalismo hispanoamericano ha sido contravenido por nacionalismos locales«

Representación del mestizaje en la América hispana en un cuadro de Miguel Cabrera de 1763 (Museo de América, Madrid).

Representación del mestizaje en la América hispana en un cuadro de Miguel Cabrera de 1763 (Museo de América, Madrid).

Artículo del historiador Roberto M. Maffeis, publicado en el sitio web Historia del Peronismo bajo el título «Somos lo que somos. Conquista y colonización hispánicas. Hispanismo e indigenismo».

De tanto discutir la propuesta de que debe adscribirse, a indigenismo o a hispanismo, solemos perder de vista que los americanos, desde el Sur de Estados Unidos hacia el Sur y los argentinos en particular para el trabajo que presentamos, somos el resultado de la síntesis entre la cultura hispánica y lo propio aportado por los pueblos originarios de América.

Esa cuestión está apoyada en la idea, no manifestada explícitamente, o bien, mostrada a medias en formas más o menos veladas, con fines inconfensables, al decir de Perón, de que una cultura hispanoamericana no es posible, no es viable, en lenguaje actual. Esa es la trampa que la discusión esconde.

El arraigo de esa síntesis, lo hispanoamericano,  en la geografía americana, es una elaboración de siglos, como hemos venido sosteniendo para algunos de sus aspectos culturales y políticos, como para tantos otros aspectos, también culturales, económicos, jurídicos, lingüísticos, religiosos y étnicos. ¿Porqué entonces negar esa identidad cultural y porque es para nosotros crucialmente necesario sostenerla? Sigue leyendo

Pensar Hispanoamérica: El inicio

Segunda fundación de Buenos Aires, por Juan de Garay. Óleo de José Moreno Carbonero (1910).

Segunda fundación de Buenos Aires, por Juan de Garay. Óleo de José Moreno Carbonero (1910).

«Un Garcilaso de la Vega, cronista descendiente de incas, o un Andrés de Santa Cruz, general descendiente de incas, o un Vicente Pazos Kanki, cura y periodista aymara, todos ellos leales a la Corona española en algún momento de sus vidas, no encuentran parangón en el contexto de la colonización anglosajona»

 
 

Artículo de Fernando Molina, periodista y ganador del Premio Rey de España, publicado en el periódico digital boliviano Los Tiempos (28 de marzo de 2012).

Las principales contribuciones de Hispanoamérica al pensamiento mundial son las del inicio, aquellas que resultaron de su conformación histórica. Aunque de Hispania habían salido figuras descollantes como Séneca e Isidoro de Sevilla, y España había tenido a Alfonso el Sabio, quien inició una tradición literaria y científica que el mismo año del viaje de Colón daría a luz la “Gramática” de Nebrija, ninguno de estos antecedentes puede compararse con lo que este viaje provocaría en la conciencia europea. Sigue leyendo

Por qué España fue la conquistadora de América

«España era en la época del Descubrimiento de América la única nación ‘despierta’ de Europa y la Universidad de Córdoba era el foco intelectual que iluminaba el continente. En cambio, los ingleses no eran potencia en ese momento (…) Los ingleses no se mezclaron con los indígenas como los españoles porque su concepto religioso de predestinación, que lleva implícito el de superioridad racial, les impedía a los súbditos de la Corona inglesa mezclarse»

Interior de la Real y Pontificia Universidad de México, según una litografía de Claudio Linatti (siglo XIX). Fundada en 1551, es una de las más antiguas universidades fundadas por la Corona española en la época indiana. Ni Inglaterra ni Portugal, ni las otras potencias coloniales menores, fundaron universidades en América.

Interior de la Real y Pontificia Universidad de México, según una litografía de Claudio Linatti (siglo XIX). Es una de las más antiguas universidades fundadas por la Corona española en la época indiana (1551). Ni Inglaterra ni Portugal, ni las otras potencias coloniales menores, fundaron universidades en América.

El siguiente texto es un fragmento del artículo titulado “Por qué España fue la conquistadora y colonizadora de América”, de Camilo Riaño, Miembro de número de la Academia Colombiana de Historia y correspondiente de la Real Academia de la Historia de España, publicado el 1 de octubre de 2010 en el sitio web Geopolítica e Historia – Colombia.

En las conversaciones sobre la Conquista y la Colonización de América es común oír a muchas personas quejarse del hecho de que haya sido España la nación conquistadora y colonizadora de estas tierras y no hayan sido los ingleses. ‘Seríamos más adelantados’, dicen, y usan este eufemismo para no renegar públicamente de su raza mestiza, mostrando un complejo de inferioridad que fue inculcado por los españoles, también mestizos andaluces de las clases populares como fue la inmensa mayoría de los integrantes de las expediciones conquistadoras. Sigue leyendo

La América de origen inglés contra la de origen español

Marines izando la bandera de Estados Unidos durante la ocupación militar de Veracruz el 27 de abril de 1914

Marines izando la bandera de Estados Unidos durante la ocupación militar de Veracruz de 1914

El siguiente texto es un fragmento del artículo «La América de origen inglés contra la América de origen español», obra del escritor y político Rufino Blanco Fombona, publicado en el sitio web Cruzada Sur el 29 de julio de 2010.

Un ilustre colaborador de El Liberal, don César Falcón, impugna en este periódico madrileño ciertas apreciaciones que encuentra en mi obra El conquistador español del siglo XVI, respecto a la hostilidad abierta entre la América de origen inglés y la América de origen español.

Yo creo que existe entre las dos Américas una lucha de razas, de civilizaciones, de fronteras; lucha de un país industrial y capitalista contra Estados pobres y pueblos agricultores. Estados Unidos contra Estados Desunidos. Creo que esa antipatía recíproca, que esa pugnacidad creciente entre las dos familias humanas, que parte de la posesión de aquel continente, es, por uno de sus aspectos, la lucha secular entre la gente española y la gente inglesa; entre la cultura latina y católica, por una parte, y la cultura sajona y luterana, por la otra. Sigue leyendo

200 años de bochinche

Artículo de opinión de Wolfang U. Molina, publicado en el diario digital venezolano El Universal el 18 de mayo de 2010.
Miranda en la Carraca, óleo de Arturo Michelena (1896).

Miranda en la Carraca, por Arturo Michelena (1896).

Cambiamos un monarca lejano por caudillos locales con apetito de autoridad absoluta

Los venezolanos hemos vivido en un mito según el cual hace dos siglos una generación de héroes luchó y se sacrificó por librarnos de un opresor extranjero. Una pléyade de titanes que nos salvó de la tiranía, que nos legó la libertad y la igualdad, y nos heredó una patria. Superhombres mesiánicos que se sacrificaron empapando de gloria la historia de la nación. ¿Qué hicimos con tan fabulosa y gloriosa herencia?

Justicia manipulada, revoluciones constantes, guerras civiles, pobreza, inequidades, inestabilidad política… Vistos los resultados después de 2 siglos debemos hacer un balance. ¿Qué pasó? ¿Defraudamos a nuestros libertadores? ¿Han sido las generaciones subsecuentes incapaces de estar a la altura de los fundadores? ¿O lo contrario? ¿No se trataría de un proyecto inviable, destinado al fracaso? Sigue leyendo

La dispersión de Hispanoamérica

Mapa_politico_de_HispanoamericaArtículo del político y escritor revisionista Jorge Luna Yepes aparecido en “COMBATE”, diario-órgano de Acción Revolucionaria Nacionalista Ecuatoriana -ARNE (Quito, marzo de 1953).

Hispanoamérica vive la dispersión, desde el rompimiento histórico con la metrópoli.

Un ironista llamó a estos pueblos, “los Estados desunidos del Sur”, basado en esta dispersión, fruto de la falta de solidaridad entre sus componentes.

Mientras otros países han tratado de unirse, unificando sus leyes, sus tradiciones, su idioma, Hispanoamérica ha ido en busca de elementos de desunión, creando situaciones ficticias, distrayendo la atención hacia objetivos diversos de los fines auténticos de su historia. Sigue leyendo

Disgregación del Reino de Yndias

«América Hispana hasta los inicios de la “Revolución” fue una entidad política única, un Estado unido a España por la corona de Castilla. La adhesión a la Monarquía reposaba en el hecho de que América constituía, un Reino llamado de Indias (…) El problema vino a presentarse con agudeza cuando en 1810 las tropas del Emperador Napoleón se derramaron por Andalucía apareciendo como inminente la ocupación total de España»
Cabildo abierto del 22 de mayo de 1810, óleo de Juan Manuel Blanes (1870), Colección Museo Histórico Nacional, Buenos Aires.

Cabildo abierto del 22 de mayo de 1810, óleo de Juan Manuel Blanes (1870), Colección Museo Histórico Nacional, Buenos Aires.

 
 
 
 
 
 
 

Artículo de Luis Alfredo Andregnette Capurro publicado el 26 de agosto de 2012 en la web «Crítica revisionista» (tomado de la bitácora «El Blog de Cabildo»)

NECESIDAD DE UNA CONCIENCIA HISTÓRICA

En estos días, en que se están cumpliendo doscientos cuatro años de la invasión napoleónica a España, consideramos que es necesario continuar con las consideraciones que iniciáramos en el número 70 de “Cabildo”.

En aquella edición señalamos viejos errores que vuelven a repetirse como verdades y que siguen oponiéndose para que nuestra América, al decir de Vicente Sierra, “comprenda la urgencia de recuperar la vía de su destino, que nuestros pueblos no conseguirán sin fortalecer su conciencia histórica por el camino de los valores permanentes de su pasado, desvirtuado por interpretaciones negativas”.

Es por ello que —hoy como ayer— seguimos enfrentados a la historiografía liberal-marxista, la que nos presenta una visión deformada de nuestro pasado por la influencia masónica de cuño inglés y norteamericano, con el objetivo de someter a nuestras élites, ya que como decía Wilfredo Pareto, ellas son el carácter y la historia de las sociedades. Sigue leyendo

La dificultad hispanoamericana

«¿Por qué, me pregunto, en nuestro Mundo Nuevo, Brasil y Estados Unidos consiguieron mantener después de la independencia su cohesión como grandes conglomerados nacionales, en tanto que nosotros, los hispánicos, nos dividimos, nos subdividimos, vivimos entrampados en peleas estériles, mientras celebramos cumbres de toda clase y hablamos a cada rato de una integración que nunca se lleva a la práctica?»

Combate naval de Angamos, óleo de Teófilo Castillo Guas (1857-1922)

Combate naval de Angamos, óleo de Teófilo Castillo Guas (1857-1922)

Artículo publicado por el escritor chileno Jorge Edwards en la sección «Tribuna» del diario electrónico español El País, el 16 de noviembre de 2005

Desde luego, cada país tiene derecho a legislar como le dé la gana, pero no puede pretender que esta legislación o reforma constitucional afecte a los derechos de los países vecinos. Los límites entre Estados soberanos dependen de acuerdos, de convenios, de tratados anteriores. En algunos casos puede ser necesario o conveniente interpretar un texto jurídico, pero la mejor interpretación es la que se alcanza de común acuerdo, por la vía de la diplomacia. La idea de que un asunto de límites entre Chile y Perú, bilateral por naturaleza, pueda resolverse en forma multilateral, recurriendo a la OEA, buscando el apoyo de terceros países, me parece discutible y en cierto modo ingenua. Lo que sucede es que nosotros tenemos ahora una diplomacia impulsiva, lo cual es algo así como un oxímoron. El diccionario emplea el siguiente ejemplo de oxímoron: un silencio atronador. El lector podrá deducir lo que pienso de este concepto de diplomacia impulsiva. No debemos olvidar a los clásicos, a Metternich y compañía entre los europeos, a don Andrés Bello y al Barón de Río Branco en las latitudes nuestras. La diplomacia es una profesión antigua, lo cual supone dos cosas: en primer lugar, que es profesión, algo que los chilenos de ahora no siempre tomamos en cuenta, y en seguida que obedece a reglas y a formas tradicionales que no es cuestión de cambiar de una plumada. Sigue leyendo

O Imperio do Brasil

El siguiente texto es un artículo del periodista de radio Claudio Scabuzzo, publicado el 27 de enero de 2010 en la bitácora La Terminal.

Brasil (en verde) e Hispanoamérica (en amarillo). Si la América de habla española estuviera unida, sería una superpotencia con el doble de población que Brasil y costas en ambos océanos.

Brasil (en verde) e Hispanoamérica (en amarillo). Si la América de habla española estuviera unida, sería una superpotencia con el doble de población que Brasil y costas en ambos océanos.

El 1 de marzo de 1870 termina la guerra de la Triple Alianza, con la muerte del mandatario paraguayo Francisco Solano López,  en la Batalla de Cerro Corá.  Paraguay cae ante los ejércitos de  Argentina, Brasil y Uruguay solventados por las oligarquías obedientes al imperio británico y enemigos de la poderosa congregación de los jesuítas. Fue un genocidio, el más grande de la historia de América Latina, con un millón de paraguayos muertos, cuando su población era de un millón y medio.

Ese Paraguay era una potencia que inquietaba. Productora de algodón (materia prima que Inglaterra reclamaba para su revolución industrial ya que Estados Unidos no lo exportaba por el bloqueo secesionista) y de acero con el primer horno en el subcontinente. El  Paraguay industrial tuvo el primer ferrocarril y fabricaba sus propias armas y barcos. Borrado del continente, Brasil y Argentina pudieron responder a los intereses extranjeros mejor que ese Paraguay rebelde.

Pero ya en esa guerra se vislumbraba el poder del imperio de Brasil, su enorme maquinaria conquistadora. La américa portuguesa obstentaba una unidad política envidiable frente a la américa española que se dividió y se enfrentó entre sí, que olvidó a sus patriotas comunes, a su historia común.  Desparramada en virreinatos y capitanías generales, se disgregó en muchas naciones con rivalidades entre ellas. Sigue leyendo