«La leyenda negra al disparar sobre lo ibérico deteriora el sustento del rescate de la unidad de Hispanoamérica (…) No somos forasteros los chilenos en México o Paraguay, menos en Argentina (…) Es la amalgama lo que genera nuestra magna identidad»
Artículo del historiador, sociólogo e investigador Prof. Pedro Godoy, publicado en el sitio web chileno Educa Acción el 2 de noviembre de 2013.

Grabado de los conquistadores en «Grands Voyages» por Theodor de Bry (1634). De Bry, quien nunca estuvo en América, fue uno de los principales propagandistas de la leyenda negra tanto contra españoles como contra los hispano-indios, a los que describía como salvajes y caníbales.
La erosión de la identidad comienza temprano. La funda, sin apetecerla, el P. Las Casas. La usarán los emancipadores para legitimar la ruptura con Madrid. En el XX la estimula Hollywood, la escuela y el texto. Hoy la TV estimula la gringomanía cuyo reverso es la hispanofobia. El efecto: no contemplarse a si mismos como longilineos, blondos y de ojos azules. El vigor económico de EEUU y Europa que se muestra en la pantalla y que fluye de lo enseñado en aula y del imaginario colectivo refuerza ese desdén por lo propio. Resulta frecuente que la pereza se atribuya a los ancestros propios. Estos no podían generar progenie dinámica y aseada. La piel olivácea y el pelo azabache se identifican con la siesta y con la mugre.
El repiqueteo continúa con ucronías que legitima el docente en orden a “otro gallo nos cantaría” si hubiésemos sido colonizados por británicos, holandeses –por último- franceses o italianos. Se redondea el enfoque con la lapida en que se anota: “pero tocarnos los españoles”… Es lo que Rodó denomina la “nordomanía” que se mixtura con la hispanofobia.
Se enseñará Historia Universal –ampuloso adjetivo que apenas si se refiere a Europa- y en esa materia jamás habrá un módulo sobre Historia de España. Los textos presentarán a Galvarino a punto de perder las manos y a Caupolicán empujado sobre un tabladillo para el empalamiento. De allí se deriva el remoquete de crueles y abusivos que se adosa a quienes son los conquistadores.
El mestizaje es ignorado. Da la impresión que Chile nace por generación espontáneo como hongo tras una lluvia el 18 de septiembre de 1810. Hacia atrás, oscurantismo y perversidad. Los mapuches son los héroes. Sin embargo, por otro camino .quizás algo soterrado- se usa la expresión “indio” como agravio y nadie quiere serlo. Investigación efectuada en comuna capitalina de ínfimos ingresos las familias opinan que los mapuches residentes son individuos “borrachos”, “amargados”, “flojos” y “porfiados”. En suma, detestables. Como conscriptos son vejados y es común atribuir el supuesto atraso económico y turbulencia política de Bolivia al alto porcentaje de población amerindia. Sigue leyendo









