Archivos Mensuales: noviembre 2013

¿Qué es una nación?

Programa de debate titulado “¿Qué es el nacionalismo?”, televisado por el canal TLV1

“Una nación son un grupo de personas (…) de pueblos que eligieron unirse y pelear mutuamente, porque empezaron a ver que tenían las mismas creencias (…) que eran similares entre ellos, que hablaban el mismo idioma, y dijeron “unámonos” para hacer una voluntad común. Los pueblos de Sudamérica, excepto Brasil (…) tenemos la misma lengua, la misma cultura (…) somos descendientes hispanos. No significa que no haya personas de otras etnias; también las hay en otros pueblos (…) ¿Cómo no estamos unidos, por ejemplo, con Uruguay? (…) Ese es el papel de Argentina: ser un faro que ilumina.  Argentina tiene el papel de volver a unir a los pueblos. (…) Hoy los pueblos hispanoamericanos están desunidos porque es una cuestión estratégica para el enemigo. Si los pueblos hispanoamericanos estuvieran unidos, imagínense la potencia que seríamos” (Alejandro Ogando)

A nuestra América

“Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes” (José Martí)

El siguiente texto es un fragmento extraído del Capítulo 24 de la obra “La Patria Grande: La reunificación de Hispanoamérica. Historia de una idea persistente”, de Raúl Linares Ocampo (edición de 2010).

4.nuestra-americaLa oposición a la ideología de la autodenigración es tan antigua como ésta, según prueban los ejemplos del presente estudio; y de no estar Nuestra América irremisiblemente perdida, la resistencia debía incrementar según el enemigo avanzaba, esgrimiendo el mito de su superioridad racial y de la inferioridad e ineptitud del hispanoamericano. La primera conferencia panamericana, la lucha por la independencia de Cuba y el peligro de su anexión a E.U. eran un escenario propicio para que una individualidad poderosa como José Martí se levantara en adalid de la resistencia; ya había escuchado Hispanoamérica en sus crónicas (1889-1890) sobre la primera Conferencia Panamericana una voz de alerta. En su ensayo Nuestra América (1891), que es un Manifiesto de fe en la salvación de América, lanza una Proclama en la lucha continental de Norte y Sur, un llamado a organizar la resistencia, a formar un arsenal de ideas, a crear el hombre real americano y la América Nuestra. De este artículo, que debería ser en nuestras escuelas un clásico del idioma y las ideas, haremos un extenso extracto, a fin de que el lector tenga la oportunidad de subsanar, por lo menos en parte, la omisión de la escuela.

“Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde… ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima”.

El espíritu aldeano dividió Hispanoamérica; cada mandón local dio por bueno el orden neocolonial mientras le aseguró privilegios; mas ya se acerca, Destino Manifiesto en mano, el gigante que nació pigmeo y ha de ponerle la bota encima. Sigue leyendo

Andrés Bello: idioma y literatura

“El lenguaje era para Bello el vehículo principal para la construcción de un nuevo orden político en la Hispanoamérica independiente (…) el idioma castellano podía jugar un papel integrador no sólo en el sentido de acercar mediante la cultura a las diferentes capas de la sociedad, sino también en el sentido de fomentar un sentimiento de nacionalidad que valorizase la estabilidad y el orden”

"Gramática de lengua castellana destinada al uso de los americanos", por Andrés Bello. Edición de Imprenta del Progreso (Santiago de Chile, 1847)

“Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos”, por Andrés Bello. Edición de Imprenta del Progreso (Santiago de Chile, 1847)

El siguiente texto es un fragmento del ensayo titulado “El significado histórico de la obra de Andrés Bello”, del historiador Iván Jaksic (Centro de Estudios para América Latina, Universidad de Stanford, Santiago de Chile). Tomado del sitio web de la Fundación Manuel Giménez Abad.

Aunque Bello poseía un alto grado de conocimientos en una amplia gama de materias, fue el lenguaje su interés más central y sostenido, interés que manifestó mediante el cultivo de los estudios gramaticales, la poesía, y la historia y crítica literaria. Bello se dedicó más consistentemente a la primera, aunque la segunda y tercera constituyeron también elementos claves en sus planes para el desarrollo nacional.

El lenguaje era para Bello el vehículo principal para la construcción de un nuevo orden político en la Hispanoamérica independiente. El potencial del idioma, en este sentido, no fue inmediatamente obvio para el venezolano: de hecho, le tomó varios años de estudio y experiencia el establecer una conexión entre lenguaje y nación. Pero una vez que lo hizo durante su estadía en Inglaterra en la década de 1820, estudió esta conexión con una tenacidad solamente comparable a su trabajo en la preparación del código civil. E incluso en esta última actividad, la relación entre lenguaje y ley es muy fuerte. Sigue leyendo

Las primeras milicias populares de la era napoleónica

“España en verdad no era un Imperio, por lo cual no había ejército de ocupación español en América, sino algunas guardias fronterizas que no pasaban de unos pocos centenares de hombres, y cuando se producía la invasión de una potencia extranjera como podía ser Gran Bretaña, eran los propios vecinos de las ciudades, pueblos, lugares y villas, los que organizaban milicias populares para su defensa, en muchos casos con apoyo de los indios”

Garita y cañón en San Carlos de Maldonado. Aunque hubo antecedentes de resistencia popular en Cartagena de Indias y La Habana, la batalla de San Carlos es la primera de la era napoleónica en que se organizan milicias ciudadanas en Hispanoamérica con un claro sentido de patriotismo. Estas milicias populares eran el “brazo armado” de los Cabildos, una especie de embrión de ejército nacional.  La victoria de las milicias ciudadanas de San Carlos y su posterior contraofensiva sobre San Fernando de Maldonado contra los ingleses es un hecho del año 1806, por tanto es anterior a la movilización patriótica de 1808 en España peninsular y así mismo anterior a la Reconquista de Montevideo y Buenos Aires.

Garita y cañón en San Carlos de Maldonado. Aunque hubo antecedentes de resistencia popular en Cartagena de Indias y La Habana, la batalla de San Carlos es la primera de la era napoleónica en que se organizan milicias ciudadanas en Hispanoamérica con un claro sentido de patriotismo. Estas milicias populares eran el “brazo armado” de los Cabildos, una especie de embrión de ejército nacional.

Artículo de Mónica Nicoliello, Profesora de Historia en la Universidad de la República (Montevideo) y Doctora en Psicología de la Universidad Atlántica Internacional a Distancia (EEUU). Tomado del sitio web “Indiberya, causa común”.

SAN CARLOS: LAS PRIMERAS MILICIAS POPULARES DE LA ERA NAPOLEÓNICA

Vamos a dedicar este artículo a la heroica resistencia que el pueblo carolino opuso a los ingleses una vez que consiguieron introducirse en la bahía de Maldonado, no solo para que se conserve la memoria de los valerosos vecinos de San Carlos, sino por las consecuencias que esta resistencia tuvo en el Río de la Plata y en el mundo.

A mediados de octubre de 1806 los británicos, dirigidos por el Comodoro Home Riggs Popham, trataron de tomar la ciudad fortificada de San Felipe y Santiago de Montevideo, pero fueron rechazados, y entonces atacaron la ciudad de San Fernando de Maldonado, al este de la Banda Oriental, actual Uruguay, el 20 de octubre.

Cuando pensamos que la defensa de este inmenso territorio dependía de los modestos recursos de los vecinos y milicianos de las villas, fuertes y ciudades fortificadas de la costa, no podemos dejar de sentir admiración por nuestros antiguos paisanos. Ellos siempre eran la primera línea de fuego de cualquier ataque enemigo. Sigue leyendo

Un nuevo mundo: el ser hispanoamericano

“de esa mezcla fecunda de razas surge otro mundo, con nuevas ciudades, nueva concepción del orden y de la vida, por lo que no es europeo, africano, ni aborigen, es hispanoamericano (…) Esa singularidad nos hace diferentes, nos identifica y determina el ser hispanoamericano actual  a unirse, organizarse y extenderse hasta ejercer un papel rector mundial en este siglo”

hispanoamerica verde iiEl siguiente texto es un fragmento del editorial publicado el 12 de octubre de 2013 bajo el título “El 12 de octubre” en el diario de análisis y opinión “El Nuevo Siglo”.

Hecho histórico oficial sin precedentes, así otros hubiesen deliberadamente o por azar navegado por su cuenta y penetrado por estas regiones, como lo recuerdan las leyendas de los mismos indígenas. El genial navegante, que expone su vida y la de sus compañeros de aventura en la intrépida empresa, buscaba una nueva ruta al Asia, con la finalidad de quebrar el monopolio de los marinos y comerciantes venecianos que vendían muy caras las mercancías que importaban, por lo que  casi sin proponérselo se tropieza con lo que le parece un Nuevo Mundo. Las naves en las que se embarca son relativamente pequeñas y frágiles, -vimos las réplicas al tamaño en Madrid- sorprende que hubiesen podido cubrir semejante distancia y sobrevivir el miedo y las tormentas que los azotan durante el azaroso viaje en el cual los desesperados marinos intentan el motín cuando consideran que están cerca del abismo insondable que según la leyenda siniestra  se traga las naves. La realidad y la leyenda se mezclan en esas primeras impresiones que algunos de los exploradores confunden con el Paraíso, al divisar la desnudez femenina y conocer su pasión, como la abundancia de alimentos y cálido clima. Los viajeros venían de una España que salía de una crudelísima guerra que había templado su carácter y recibe el aliento espiritual para acometer grandes empresas. Sigue leyendo

“El español es el aire que respiro”

“El español es una lengua que recibió de América la alegría mestiza y rebelde de nuestra identidad y que logró colocar con la gran novela de Hispanoamérica el imaginario de nuestro continente en el mundo” (Antonio Skármeta)

palabras españolArtículo publicado por la periodista Mariela Sagel en el periódico digital panameño La Estrella el 20 de octubre de 2013.

Mucho se habla de la presencia de Mario Vargas Llosa en la próxima edición del Congreso de la Lengua Española (CILE), que a partir de hoy congregará en Panamá a autores, académicos, lingüistas, estudiantes, traductores y defensores del idioma.

Más allá de la intervención del premio Nobel peruano, quien el 22 de octubre presentará su última novela en Panamá, el peruano Alonso Cueto y el chileno Antonio Skármeta también se encuentran entre los protagonistas de esta cita literaria.

Anteriormente, Cueto ha participado en la Feria Internacional del Libro de Panamá, representando a Perú, país que fue el invitado de honor en el 2009. Al escritor le corresponderá coordinar el panel ‘Creación, comunicación y traducción’, que está insertado dentro del tema ‘El libro entre la creación y la comunicación’.

Para Cueto es natural que el congreso se lleve a cabo en Panamá, urbe a la que define como ‘una ciudad central a la historia de nuestra lengua’. ‘Es el puerto del que salieron las expediciones españolas que conquistarían Sudamérica, el punto de contacto entre los dos océanos, y el centro mestizo de nuestra cultura. Las culturas de África, España y la cultura nativa americana han coexistido allí durante tantos siglos’, Sigue leyendo

Lo que celebramos el 12 de octubre

“hoy en día ya todos lo tenemos suficientemente claro: no somos indios, negros ni blancos. Somos hispanoamericanos (…) entre los siglos XVI y XVII los territorios de la América hispana fueron testigo de un impulso civilizatorio inédito en la historia. En ningún otro período de la humanidad se fundaron tantas ciudades ni se organizaron tantas instituciones públicas (…) ninguna otra época de nuestra historia ha contribuido de una manera tan definitiva a decidir lo que hoy somos los hispanoamericanos (…) el 12 de octubre “celebramos lo que nos une”. No lo que nos separa ni lo que nos confronta”.

La Plaza Mayor de México en el siglo XVIII, momento de mayor esplendor cultural de Nueva España. Óleo de Antonio Prado (hacia 1769). Museo Nacional de Historia (Ciudad de México).

La Plaza Mayor de México en el siglo XVIII, época de mayor esplendor cultural de Nueva España. Óleo anónimo (hacia 1769). Museo Nacional de Historia ubicado en el castillo de Chapultepec (Ciudad de México).

Artículo del escritor y filólogo Mariano Nava Contreras publicado en el periódico digital venezolano El Universal (Caracas, 18 de octubre de 2013).

Resultó interesante escuchar las declaraciones de uno y otro lado del océano con motivo del Día de la Hispanidad. Por aquí se gritaron de nuevo las consabidas consignas indigenistas, todas muy reivindicadoras y justicieras, recordando el “holocausto indígena” y demás desmanes perpetrados por los españoles. La verdad es que hemos tenido más de doscientos años para reparar la situación de nuestros indígenas, pero al ver las condiciones de vida que en general siguen teniendo, no queda más remedio que pensar que tales consignas no son más que hipocresía y retórica vacía en el peor de los sentidos. Más bien todo indica que se trata de la misma trillada estrategia de manipulación de los sentimientos de la que tanto hablaba Aristóteles en su Retórica, y cuyo abuso por parte de los asesores políticos del gobierno es norma ya conocida y aburrida.

En realidad, para hablar con propiedad acerca de lo que ocurrió a partir del 12 de octubre de 1492, sobre todo cuando hay mucha gente pendiente de lo que sale de tu micrófono, hay que tener bastante seriedad y también un poco de cultura. Sobre todo hay que tener mucho cuidado con la ignorancia de juzgar y ponderar los hechos de los antiguos a través de nuestros conceptos modernos, aplicando nuestra sensibilidad, vicio que los historiadores llaman “anacronismo”. Sigue leyendo

Nuestros pensadores: José Enrique Rodó (Debate)

RodoPrograma de debate sobre el gran pensador hispanoamericanista José Enrique Rodó, televisado por el canal “Asuntos Públicos” de Uruguay (Ciclo 2013). Intervinientes: Ana Ribeiro (historiadora, escritora y docente), Romeo Pérez (politólogo, escritor y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Rodoniana), Daniel Mazzone (periodista, escritor y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Rodoniana) y Pablo Da Silveira (filósofo, escritor y docente).

“¿Por qué querían romper las elites criollas? Porque la Corona los postergaba en la adjudicación de cargos y privilegios. No era una necesidad de los pueblos la ruptura en ese momento (…) Dice Rodó [que] una cosa es la ruptura política (…) ahora [bien] otra cosa es la ruptura cultural. El ejemplo está en los Estados Unidos (…) Cuando rompen con Gran Bretaña, rompen políticamente (…) pero al día siguiente hay un delegado que va a hablar con el rey -es John Adams- que le dice: “nosotros no queremos estar bajo el yugo de Uds., pero queremos seguir comerciando con Uds., queremos seguir teniendo intercambio cultural con Uds… Eso es lo que, según Rodó, debió haber hecho Hispanoamérica; conservar la cultura. (…) Son tres siglos y medio con lo que rompimos. Sigue leyendo