Archivos Mensuales: marzo 2013

Juan Rafael Mora y el hispanoamericanismo

“El presidente Mora se convierte en un caudillo para la lucha hispanoamericana contra el dominio anglosajón, ya que su política exterior coincidirá con los ideales de Simón Bolívar: establecer una confederación de naciones hispanoamericanas, que sería un eje de defensa y asistencia mutua (…) La invasión a Centroamérica sirvió para unificar la América española. Don Juan Rafael Mora demostró al mundo que Costa Rica, nación pequeña, estuvo dispuesta a defender su territorio y a toda Hispanoamérica de los intereses colonialistas de los esclavistas del sur de Estados Unidos”

Monumento a Juan Rafael Mora en la ciudad de San José

Monumento a Juan Rafael Mora en la ciudad de San José

El siguiente texto está extraído de la Declaratoria del Presidente de la República Juan Rafael Mora Porras como héroe nacional (Proyecto de Ley Nº 17178 del 8 de octubre de 2008, Costa Rica), publicado en La Gaceta 217, el 19 de noviembre de 2008.

El estudio de la historia costarricense demuestra que, desde el momento mismo de nuestra independencia, Costa Rica ha contado con grandes pensadores, líderes, humanistas, visionarios, quienes con sus luchas y acciones han contribuido de manera trascendental en el desarrollo político, social y económico del Estado.

En este contexto, merece atención la entrega que durante gran parte de su vida realizó el Presidente Juan Rafael Mora Porras, en defensa de los valores más preciados para nuestro pueblo, como son la hermandad, el respeto, la unidad y la libertad, los cuales resguardó para toda Hispanoamérica. Sin embargo, para comprender ampliamente los aportes en la creación de la identidad nacional que realizó don Juan Rafael Mora, deben exponerse tanto los elementos biográficos, los aportes en la construcción del Estado costarricense, así como la esfera internacional predominante de la época, en la que sobresale por su valentía en la Campaña Nacional de 1856-57. Sigue leyendo

200 años de bochinche

Artículo de opinión de Wolfang U. Molina, publicado en el diario digital venezolano El Universal el 18 de mayo de 2010.
Miranda en la Carraca, óleo de Arturo Michelena (1896).

Miranda en la Carraca, por Arturo Michelena (1896).

Cambiamos un monarca lejano por caudillos locales con apetito de autoridad absoluta

Los venezolanos hemos vivido en un mito según el cual hace dos siglos una generación de héroes luchó y se sacrificó por librarnos de un opresor extranjero. Una pléyade de titanes que nos salvó de la tiranía, que nos legó la libertad y la igualdad, y nos heredó una patria. Superhombres mesiánicos que se sacrificaron empapando de gloria la historia de la nación. ¿Qué hicimos con tan fabulosa y gloriosa herencia?

Justicia manipulada, revoluciones constantes, guerras civiles, pobreza, inequidades, inestabilidad política… Vistos los resultados después de 2 siglos debemos hacer un balance. ¿Qué pasó? ¿Defraudamos a nuestros libertadores? ¿Han sido las generaciones subsecuentes incapaces de estar a la altura de los fundadores? ¿O lo contrario? ¿No se trataría de un proyecto inviable, destinado al fracaso? Sigue leyendo

Patria de la justicia

UtopiaDeAmerica“Nuestra América se justificará ante la humanidad del futuro cuando, constituida en magna patria, fuerte y próspera por los dones de la naturaleza y por el trabajo de sus hijos, dé el ejemplo de la sociedad donde se cumple “la emancipación del brazo y de la inteligencia”

“Patria de la justicia” se publicó originalmente en La utopía de América, obra del intelectual, filólogo, humanista y escritor Pedro Henríquez Ureña (La Plata: Ed. Estudiantina, 1925). Tomado del sitio web Proyecto Ensayo Hispánico.

Nuestra América corre sin brújula en el turbio mar de la humanidad contemporánea. ¡Y no siempre ha sido así! Es verdad que nuestra independencia fue estallido súbito, cataclismo natural: no teníamos ninguna preparación para ella. Pero es inútil lamentarlo ahora: vale más la obra prematura que la inacción; y de todos modos, con el régimen colonial de que llevábamos tres siglos, nunca habríamos alcanzado preparación suficiente: Cuba y Puerto Rico son pruebas. Y con todo, Bolívar, después de dar cima a su ingente obra de independencia, tuvo tiempo de pensar, con el toque genial de siempre, los derroteros que debíamos seguir en nuestra vida de naciones hasta llegar a la unidad sagrada. Paralelamente, en la campaña de independencia, o en los primeros años de vida nacional, hubo hombres que se empeñaron en dar densa sustancia de ideas a nuestros pueblos: así, Moreno y Rivadavia en la Argentina. Sigue leyendo

El español, seña de identidad de Hispanoamérica

Portada de Grammatica Antonii Nebrissensis, primera gramática del español, escrita por Antonio de Nebrija y publicada en 1492

Portada de Grammatica Antonii Nebrissensis, primera gramática del español, escrita por Antonio de Nebrija y publicada en 1492

“Es la lengua española el instrumento de identificación mayor y más válido entre los pueblos que viven desde las estepas del río Bravo hasta la helada pampa patagónica. Idioma e historia tienden, contra los obstáculos de la naturaleza, un sentimiento de fraternidad que, precediendo a los bloques económicos y políticos que acaso surjan en un futuro, sostiene la esperanza y más promisora garantía del mundo hispanoamericano” (Pedro Henríquez Ureña)

El siguiente texto es un fragmento del ensayo titulado “La construcción lingüística de la identidad americana”, de la filóloga Eva Bravo García (Universidad de Sevilla). Publicado en Boletín de Filología, Tomo XLV Número 1 (2010): 75 – 101, Universidad de Chile, en el sito web Scientific Electronic Library Online.

Simón Bolívar fomentó la idea de formar con toda la América española una sola nación, ya que todos los pueblos americanos tenían el mismo origen, la misma lengua, las mismas costumbres y la misma religión. En 1815 inicia su “Carta de Jamaica” con la expresión de este deseo:

Es una idea grandiosa pretender formar de todo el mundo nuevo una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes Estados que hayan de formarse… (Bolívar 1999: 21).

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Por qué se rompió la unidad de Hispanoamérica

el imperio eres tu“Si la corte española se hubiera trasladado a América como la portuguesa, la unidad hispanoamericana hoy sería un hecho”

Entrevista realizada por el periodista Gerardo Carrasco al escritor Javier Moro, autor del libro “El imperio eres tú”, ganador del premio Planeta 2011.El texto de esta entrevista apareció publicado bajo el título “Otro sueño americano” en el diario electrónico uruguayo Montevideo (5 de mayo de 2012).

En 1807, Napoleón Bonaparte recibía la anuencia de la debilitada corona española para atravesar el territorio de ese país e invadir Portugal. Sabiéndose incapaz de vencer al tirano francés en el campo de batalla, el rey luso Joao VI tomó una decisión única en la historia: trasladar su corte a una colonia ultramarina. Instalado en Brasil, sus enemigos podrían ocupar el territorio del país, pero sus legítimas autoridades no se verían obligadas a doblegarse, restando legitimidad al gobierno de ocupación.

Lejos estaba de imaginar el rey que su hijo, entonces de sólo siete años de edad, acabaría por sellar la independencia de la colonia sudamericana y se convertiría en el primer emperador de Brasil. Tal es la figura abordada por el escritor español Javier Moro en su libro “El imperio eres tú”, galardonado con el Premio Planeta 2011. Sigue leyendo

Bolívar y el ocaso de Panamá

“Bolívar no fue hispanoamericanista por simple idealismo; lo fue por comprender que los problemas básicos de las sociedades que antes fueron colonias españolas no podían solucionarse dentro de los marcos del estrecho regionalismo que tantas ventajas y atractivos tenía para quienes fueron sus adversarios. Y la historia le ha dado la razón”

Retrato de Simón Bolívar, por José Gil de Castro (Lima, 1825)

Retrato de Simón Bolívar, por José Gil de Castro (Lima, 1825)

El siguiente texto apareció publicado en el sitio Debate Socialista Digital el 21 de septiembre de 2012, y está tomado de la obra “Bolivarismo y monroísmo”, de Indalecio Liévano Aguirre, diplomático, historiador, político y miembro de la Academia Colombiana de Historia.

Cuando el Libertador conoció, en Lima, los lineamientos generales de los Tratados firmados en Panamá, no pudo menos de sentir una gran desilusión. Y no le faltaba razón para ello. Los mecanismos de colaboración ideados en el Istmo bien poco podían contribuir al afianzamiento de una estructura supra-nacional capaz de generar, por su autonomía con respecto a las partes, el poder compensador que se requería para contener el fatal proceso de disgregación de las sociedades hispanoamericanas. De ahí la sinceridad con que se le escapó del alma, en carta dirigida al general Páez el 4 de agosto de 1826, el siguiente juicio sobre los resultados desalentadores del Congreso del Istmo:

El Congreso de Panamá -le decía-, institución que debiera ser admirable si tuviera más eficacia, no es otra cosa que aquel loco griego que pretendía dirigir desde una roca los buques que navegaban. Su poder será una sombra y sus decretos, consejos; nada más. (Cartas del Libertador. Recopilación de Vicente Lecuna. Caracas, 1929) Sigue leyendo

A propósito del 12 de octubre

“Hay que buscar la integración de esa América hispana como bloque regional, con un sentido de pertenencia, permanencia y fortalecimiento de los principios de unidad que conforman la base común de nuestros pueblos y favorecen el funcionamiento y el desarrollo de la comunidad hispanoamericana frente a los otros grupos de cooperación que están emergiendo en el mundo actual”

marcha de la conquista americanaArtículo de Liliana Asfoura (Argentina) publicado en la sección “Revista de Cultura. Pensar Iberoamérica” del sitio web de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Resumen de los conceptos más importantes del trabajo y palabras claves.

Se intenta, a través del siguiente trabajo, rescatar valores claves para entender el proceso histórico que se inicia a partir de la conquista castellana sobre el actual espacio hispanoamericano y que dio origen a una etapa de unidad histórica. Asimismo, se indaga sobre la permanencia de la unidad histórica dentro de la diversidad cultural de los pueblos hispanoamericanos y de la hispanidad, en si misma, como sinónimo de esa unidad cultural. De acuerdo con ello, se tiene en cuenta el concepto de bloque regional y cultural. Se consideran la lengua y la religión como factores clave del proceso de unidad hispanoamericana. Sigue leyendo

La mitología autoderrotista (Parte 1ª)

El siguiente texto forma parte del ensayo “La nueva visión”, del escritor e investigador hispanoamericanista Raúl Linares Ocampo, y que publicamos por entregas en nuestro sitio web.

Vista de la ciudad de Sevilla en el siglo XVI, obra de Alonso Sánchez Coello. A través del río Guadalquivir llegaba la Flota de Indias, la flota de galeones que conectaba a la ciudad con los virreinatos americanos

Vista de la ciudad de Sevilla en el siglo XVI, obra de Alonso Sánchez Coello (1531-1588). A través del río Guadalquivir llegaba la Flota de Indias, con sus galeones que comunicaba a la ciudad con los virreinatos americanos.

PRIMERA PARTE

 LA MITOLOGÍA AUTODERROTISTA

 PRIMERA SECCIÓN: LA CONQUISTA

“Los pueblos fuertes y sanos, sensibles a las tradiciones que honran a su pasado, practican el culto de su próceres. Todo pueblo desea, necesita, mecerse en la certidumbre o en la ilusión de su gran origen, de los próceres, de los sabios o de los santos que forman la raíz de su pasado. Si estos entes originarios no se los encuentra o no existieron, la necesidad ineludible obliga a inventarlos: tal la leyenda de Guillermo Tell, en la pequeña y a la vez grande República Helvética”. (Nicolás Reppeto (1871-1965), conspicuo miembro del Partido Socialista argentino)

Nuestra América no tendría necesidad de leyenda alguna, le bastaría recurrir a la historia para atestiguar su fabuloso origen: unión del Viejo Mundo y del Nuevo que implantó en suelo americano el milenario y vigoroso tronco de la cultura latina, civilizadora universal, para injertar en su médula substanciosa y añeja las culturas indígenas igualmente milenarias. Ambas partes vivían su  apogeo cuando mezclaron su sangre y unieron su destino. España llegaba como paladín de la ciencia, de la cultura y del mundo; los imperios autóctonos vivían su esplendor. Y el Siglo de Oro hispano fue el Siglo de Oro de nuestro nacimiento.

Durante los tres siglos de la Época Indiana nuestra América tuvo la primacía continental, hasta el momento en que la independencia desarticuló al gigante indiano. Perdida la unidad, se perdió la fuerza; y perdida la fuerza, se perdió la soberanía. Y así como los imperios autóctonos se entregaron porque sus mitos mandaban entregarse a los dioses venidos de ultramar, los mitos autoderrotistas mandaban a las nuevas repúblicas entregarse al dios venido del norte, al nuevo conquistador, que nació pigmeo y se hizo gigante. Sigue leyendo

La dispersión de Hispanoamérica

Mapa_politico_de_HispanoamericaArtículo del político y escritor revisionista Jorge Luna Yepes aparecido en “COMBATE”, diario-órgano de Acción Revolucionaria Nacionalista Ecuatoriana -ARNE (Quito, marzo de 1953).

Hispanoamérica vive la dispersión, desde el rompimiento histórico con la metrópoli.

Un ironista llamó a estos pueblos, “los Estados desunidos del Sur”, basado en esta dispersión, fruto de la falta de solidaridad entre sus componentes.

Mientras otros países han tratado de unirse, unificando sus leyes, sus tradiciones, su idioma, Hispanoamérica ha ido en busca de elementos de desunión, creando situaciones ficticias, distrayendo la atención hacia objetivos diversos de los fines auténticos de su historia. Sigue leyendo

El Congreso de Panamá

suramerica congreso panama

“Es tiempo ya de que los intereses y las relaciones que unen entre sí a las repúblicas americanas, “antes colonias españolas”, tengan una base fundamental que eternice, si es posible la duración de los gobiernos” (Simón Bolívar, 7 de diciembre de 1824)

El siguiente texto es un fragmento del ensayo titulado “Simón Bolívar y el nacionalismo del Tercer Mundo”, del político e historiador Vivián Trías (incluido en el curso “Nuestramérica: Memoria y futuro de los actuales procesos de liberación”, módulo “Proceso emancipatorio, bibliografía ampliatoria”, de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, 2011).

3. El Congreso de Panamá

¿Puede el caudillo crear historia? Precisemos la pregunta. El caudillo surge en un tiempo de crisis y con una finalidad concreta para cumplir una misión planteada por las tempestuosas circunstancias. Bolívar es ungido a la conducción de los pueblos americanos en la coyuntura crítica del derrumbe del Imperio español y su meta inmediata es la independencia. Bien, pero una vez satisfecha la necesidad histórica que lo ha engendrado, ¿puede el caudillo llevar a su pueblo hacia otros objetivos más avanzados a los que las masas no aspiraban en el momento de la eclosión revolucionaria?

Es, justamente, lo que Bolívar se propuso. Cumplida la fase de la independencia, emprendió la gigantesca tarea de fundir las repúblicas soberanas recién alumbradas en una gran nación. Sigue leyendo