Archivo de la categoría: Artículos

La mitología autoderrotista (Parte 2ª)

El siguiente texto forma parte del ensayo “La nueva visión”, del escritor e investigador hispanoamericanista Raúl Linares Ocampo, y que publicamos por entregas en nuestro sitio web.

Mapa del "Reino de la Nueva España a principios del siglo XIX", de Antonio García Cubas (1857). El inmenso territorio de Nueva España comprendía no sólo el México actual, cino gran parte de lo que hoy es Estados Unidos hasta los confines de Canadá y Alaska, así como el istmo centroamericano, las Antillas y, en Asia y el Pacífico, las islas Filipinas, Carolinas y Marianas.

«Reino de la Nueva España a principios del siglo XIX», de Antonio García Cubas (1857).

6. Conquistadores y conquistados

La sociedad propiamente indiana se inicia con la primera generación mestiza, cuyos padres son los conquistadores. Ya que éstos también forman parte de ella, valgan algunas palabras al respecto.

En general, los grandes capitanes de la Conquista quedaron en las Indias, de las que hicieron su nueva patria y donde dejaron sus huesos y su prole. El autodenigrante de hoy se considera producto de violación. Tendrá sus razones, que precisa respetar. Pero generalizar este hecho, significa cultivar un mito más, demasiado burdo como para darle lugar en la explicación del carácter eminentemente mestizo de Nuestra América.

Los participantes en la empresa de la conquista provenían de los más diversos estratos, pero los personajes preeminentes, los capitanes, representaban en buen número al hidalgo segundón. Hidalgo, quiere decir hijo de algo, y es aquel que, para elevarse sobre la plebe, tiene por distintivo el no “vivir por sus manos”, vale decir, no vivir de su trabajo; pero siendo segundón, no hereda el mayorazgo, la fortuna familiar. Estaba pues obligado a encontrar algún medio de no caer en la pobreza, en la deshonra, según la visión del hidalgo. “El desdén por el trabajo manual en la psicología española, no le viene por su concepción cristiana de la vida, sino por la fatal orientación militarista y autocrática durante los ocho siglos de guerrear con los moros”, observa Víctor Andrés Belaunde.[1] De ahí que para muchos hidalgos segundones, la Conquista fuera en cierto sentido una continuación de la Reconquista, concluída precisamente en el año del Descubrimiento. Las Indias ofrecían pues una vía que buen número de ellos eligió; los más intrépidos se enrolaron en la empresa de la conquista, cuando pudieron. Las huestes conquistadoras como hordas de delincuentes es otro de los mitos de la Leyenda Negra. Evidentemente no todos eran hidalgos segundones, o mejor dicho, éstos estaban en minoría; la mayoría de los soldados, como era de esperar, pertenecía a estratos inferiores; y además a varios países extranjeros, lo que señala en dirección de la inmigración ilegal; a estos elementos se les atribuye, en general, el grueso de las crueldades, lo que puede admitirse como muy probable, dado que la ignorancia es caldo de cultivo de la crueldad. Pero una visión realista no debe olvidar, que en todo ejército surge de modo inevitable el espíritu de cuerpo, más aun, en situaciones extremas. El soldado, de cualquier procedencia social, no podía quedar indiferente, cuando los aztecas le mostraban como sacrificaban a uno de sus compañeros hecho prisionero. La crueldad se contestaba con crueldad. Esto vale para todos los tiempos. Ni Cortés ni Pizarro personificaban al cruel por naturaleza. En el combate mataban para no ser muertos, y fuera de él podían ser extremadamente estrictos con sus subordinados, al extremo de haber hecho colgar a soldados que maltrataban o robaban a los indios. Y tampoco faltaron momentos de gran humanidad, como, por ejemplo, cuando a la muerte de un cacique aliado, Cortés llora como si se tratara de su padre y luego lleva luto. Sigue leyendo

Brasil imperialista

representación de la batalla de Tuyutí, por Cándido López (1866). La Guerra del Paraguay, promovida por Brasil, fue devastadora para el Paraguay, que perdió al 90% de su porblación masculina adulta.

Representación de la batalla de Tuyutí, por Cándido López (1866). La Guerra de la Triple Alianza, promovida y liderada por Brasil, fue devastadora para el Paraguay.

 
 
 
 
 
 
 
 
 Artículo de Domingo Alberto Rangel, publicado en julio de 2000 en IzquierdaPuntoInfo

Se perfila por fin como la fuerza dominante en la América del Sur, pero su autonomía es relativa en un orden mundial regido por Estados Unidos

Para realizar el designio de los «bandeirantes» portugueses, que anhelaron siempre convertirse en el epicentro de la América del Sur, Brasil empieza a dominar la América meridional, como lo previó Simón Bolívar


La América Portuguesa de la cual viene el Brasil se distingue en algo fundamental de la América Española, de la cual vienen los otros países que ocupan las tierras suramericanas. La América Portuguesa conservó en todos los avatares históricos su unidad política. La América Española, que ya se había desparramado en virreinatos y capitanías generales, se disgregó en varias o muchas naciones. Sigue leyendo

Estados Unidos contra la unidad de Hispanoamérica

«Pese a las coincidencias en idioma, orígenes, religión y destinos, los países hispanoamericanos carecieron durante el todo el siglo XX de un núcleo común que los ligara y diera fuerza, quedando en cierta manera escuálidos ante las pretensiones neocolonizadoras del imperialismo estadounidense (…) Los objetivos de dominación política, económica y cultural de nuestros pueblos por el gobierno de los Estados Unidos han sobrevivido hasta nuestros días, refinándose los mecanismos por los cuales estos se ejecutan (…) O nos unimos o morimos para siempre»

La República de Colombia en 1824. La "Gran Colombia" fue concebida como la primera etapa en el proceso de unificación de toda Hispanoamérica, ideado en un principio por Francisco de Miranda.

La República de Colombia en 1824. La «Gran Colombia» fue concebida como la primera etapa en el proceso de unificación de toda Hispanoamérica, ideado en un principio por Francisco de Miranda.

El siguiente texto es un fragmento del artículo titulado «El bicentenario y la historia como arma», de Elier Ramírez Cañedo, publicado en el sitio web rebelion.org el 20 de octubre de 2011.

Contra los propósitos históricos de Bolívar se levantaron las propias clases dirigentes de las distintas comunidades americanas, interesadas en conservar sus privilegios tradicionales. Como consecuencia, se desató un proceso centrípeto que llevó al fracaso de la Gran Colombia, convertida en 1830 en tres estados independientes: Venezuela, Nueva Granada y Ecuador, la división de la Confederación Peruana-Boliviana (1839), y la disolución en cinco repúblicas (Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica) de las Provincias Unidas del Centro de América (1839-1848). También puede incluirse la desarticulación, entre 1813 y 1828, del antiguo Virreinato del Río de la Plata en otros cuatro países: Argentina, Bolivia, Uruguay y Paraguay, así como la división de la isla de La Española en dos pequeños estados: Haití y República Dominicana, aun cuando en este caso se trataba de dos territorios que habían pertenecido a dos potencias distintas. Sigue leyendo

La América de origen inglés contra la de origen español

Marines izando la bandera de Estados Unidos durante la ocupación militar de Veracruz el 27 de abril de 1914

Marines izando la bandera de Estados Unidos durante la ocupación militar de Veracruz de 1914

El siguiente texto es un fragmento del artículo «La América de origen inglés contra la América de origen español», obra del escritor y político Rufino Blanco Fombona, publicado en el sitio web Cruzada Sur el 29 de julio de 2010.

Un ilustre colaborador de El Liberal, don César Falcón, impugna en este periódico madrileño ciertas apreciaciones que encuentra en mi obra El conquistador español del siglo XVI, respecto a la hostilidad abierta entre la América de origen inglés y la América de origen español.

Yo creo que existe entre las dos Américas una lucha de razas, de civilizaciones, de fronteras; lucha de un país industrial y capitalista contra Estados pobres y pueblos agricultores. Estados Unidos contra Estados Desunidos. Creo que esa antipatía recíproca, que esa pugnacidad creciente entre las dos familias humanas, que parte de la posesión de aquel continente, es, por uno de sus aspectos, la lucha secular entre la gente española y la gente inglesa; entre la cultura latina y católica, por una parte, y la cultura sajona y luterana, por la otra. Sigue leyendo

Juan Rafael Mora y el hispanoamericanismo

«El presidente Mora se convierte en un caudillo para la lucha hispanoamericana contra el dominio anglosajón, ya que su política exterior coincidirá con los ideales de Simón Bolívar: establecer una confederación de naciones hispanoamericanas, que sería un eje de defensa y asistencia mutua (…) La invasión a Centroamérica sirvió para unificar la América española. Don Juan Rafael Mora demostró al mundo que Costa Rica, nación pequeña, estuvo dispuesta a defender su territorio y a toda Hispanoamérica de los intereses colonialistas de los esclavistas del sur de Estados Unidos»

Monumento a Juan Rafael Mora en la ciudad de San José

Monumento a Juan Rafael Mora en la ciudad de San José

El siguiente texto está extraído de la Declaratoria del Presidente de la República Juan Rafael Mora Porras como héroe nacional (Proyecto de Ley Nº 17178 del 8 de octubre de 2008, Costa Rica), publicado en La Gaceta 217, el 19 de noviembre de 2008.

El estudio de la historia costarricense demuestra que, desde el momento mismo de nuestra independencia, Costa Rica ha contado con grandes pensadores, líderes, humanistas, visionarios, quienes con sus luchas y acciones han contribuido de manera trascendental en el desarrollo político, social y económico del Estado.

En este contexto, merece atención la entrega que durante gran parte de su vida realizó el Presidente Juan Rafael Mora Porras, en defensa de los valores más preciados para nuestro pueblo, como son la hermandad, el respeto, la unidad y la libertad, los cuales resguardó para toda Hispanoamérica. Sin embargo, para comprender ampliamente los aportes en la creación de la identidad nacional que realizó don Juan Rafael Mora, deben exponerse tanto los elementos biográficos, los aportes en la construcción del Estado costarricense, así como la esfera internacional predominante de la época, en la que sobresale por su valentía en la Campaña Nacional de 1856-57. Sigue leyendo

Patria de la justicia

UtopiaDeAmerica«Nuestra América se justificará ante la humanidad del futuro cuando, constituida en magna patria, fuerte y próspera por los dones de la naturaleza y por el trabajo de sus hijos, dé el ejemplo de la sociedad donde se cumple «la emancipación del brazo y de la inteligencia»

«Patria de la justicia» se publicó originalmente en La utopía de América, obra del intelectual, filólogo, humanista y escritor Pedro Henríquez Ureña (La Plata: Ed. Estudiantina, 1925). Tomado del sitio web Proyecto Ensayo Hispánico.

Nuestra América corre sin brújula en el turbio mar de la humanidad contemporánea. ¡Y no siempre ha sido así! Es verdad que nuestra independencia fue estallido súbito, cataclismo natural: no teníamos ninguna preparación para ella. Pero es inútil lamentarlo ahora: vale más la obra prematura que la inacción; y de todos modos, con el régimen colonial de que llevábamos tres siglos, nunca habríamos alcanzado preparación suficiente: Cuba y Puerto Rico son pruebas. Y con todo, Bolívar, después de dar cima a su ingente obra de independencia, tuvo tiempo de pensar, con el toque genial de siempre, los derroteros que debíamos seguir en nuestra vida de naciones hasta llegar a la unidad sagrada. Paralelamente, en la campaña de independencia, o en los primeros años de vida nacional, hubo hombres que se empeñaron en dar densa sustancia de ideas a nuestros pueblos: así, Moreno y Rivadavia en la Argentina. Sigue leyendo

El español, seña de identidad de Hispanoamérica

Portada de Grammatica Antonii Nebrissensis, primera gramática del español, escrita por Antonio de Nebrija y publicada en 1492

Portada de Grammatica Antonii Nebrissensis, primera gramática del español, escrita por Antonio de Nebrija y publicada en 1492

«Es la lengua española el instrumento de identificación mayor y más válido entre los pueblos que viven desde las estepas del río Bravo hasta la helada pampa patagónica. Idioma e historia tienden, contra los obstáculos de la naturaleza, un sentimiento de fraternidad que, precediendo a los bloques económicos y políticos que acaso surjan en un futuro, sostiene la esperanza y más promisora garantía del mundo hispanoamericano» (Pedro Henríquez Ureña)

El siguiente texto es un fragmento del ensayo titulado «La construcción lingüística de la identidad americana», de la filóloga Eva Bravo García (Universidad de Sevilla). Publicado en Boletín de Filología, Tomo XLV Número 1 (2010): 75 – 101, Universidad de Chile, en el sito web Scientific Electronic Library Online.

Simón Bolívar fomentó la idea de formar con toda la América española una sola nación, ya que todos los pueblos americanos tenían el mismo origen, la misma lengua, las mismas costumbres y la misma religión. En 1815 inicia su «Carta de Jamaica» con la expresión de este deseo:

Es una idea grandiosa pretender formar de todo el mundo nuevo una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes Estados que hayan de formarse… (Bolívar 1999: 21).

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Por qué se rompió la unidad de Hispanoamérica

el imperio eres tu“Si la corte española se hubiera trasladado a América como la portuguesa, la unidad hispanoamericana hoy sería un hecho»

Entrevista realizada por el periodista Gerardo Carrasco al escritor Javier Moro, autor del libro «El imperio eres tú», ganador del premio Planeta 2011.El texto de esta entrevista apareció publicado bajo el título «Otro sueño americano» en el diario electrónico uruguayo Montevideo (5 de mayo de 2012).

En 1807, Napoleón Bonaparte recibía la anuencia de la debilitada corona española para atravesar el territorio de ese país e invadir Portugal. Sabiéndose incapaz de vencer al tirano francés en el campo de batalla, el rey luso Joao VI tomó una decisión única en la historia: trasladar su corte a una colonia ultramarina. Instalado en Brasil, sus enemigos podrían ocupar el territorio del país, pero sus legítimas autoridades no se verían obligadas a doblegarse, restando legitimidad al gobierno de ocupación.

Lejos estaba de imaginar el rey que su hijo, entonces de sólo siete años de edad, acabaría por sellar la independencia de la colonia sudamericana y se convertiría en el primer emperador de Brasil. Tal es la figura abordada por el escritor español Javier Moro en su libro «El imperio eres tú», galardonado con el Premio Planeta 2011. Sigue leyendo

Bolívar y el ocaso de Panamá

«Bolívar no fue hispanoamericanista por simple idealismo; lo fue por comprender que los problemas básicos de las sociedades que antes fueron colonias españolas no podían solucionarse dentro de los marcos del estrecho regionalismo que tantas ventajas y atractivos tenía para quienes fueron sus adversarios. Y la historia le ha dado la razón»

Retrato de Simón Bolívar, por José Gil de Castro (Lima, 1825)

Retrato de Simón Bolívar, por José Gil de Castro (Lima, 1825)

El siguiente texto apareció publicado en el sitio Debate Socialista Digital el 21 de septiembre de 2012, y está tomado de la obra «Bolivarismo y monroísmo», de Indalecio Liévano Aguirre, diplomático, historiador, político y miembro de la Academia Colombiana de Historia.

Cuando el Libertador conoció, en Lima, los lineamientos generales de los Tratados firmados en Panamá, no pudo menos de sentir una gran desilusión. Y no le faltaba razón para ello. Los mecanismos de colaboración ideados en el Istmo bien poco podían contribuir al afianzamiento de una estructura supra-nacional capaz de generar, por su autonomía con respecto a las partes, el poder compensador que se requería para contener el fatal proceso de disgregación de las sociedades hispanoamericanas. De ahí la sinceridad con que se le escapó del alma, en carta dirigida al general Páez el 4 de agosto de 1826, el siguiente juicio sobre los resultados desalentadores del Congreso del Istmo:

El Congreso de Panamá -le decía-, institución que debiera ser admirable si tuviera más eficacia, no es otra cosa que aquel loco griego que pretendía dirigir desde una roca los buques que navegaban. Su poder será una sombra y sus decretos, consejos; nada más. (Cartas del Libertador. Recopilación de Vicente Lecuna. Caracas, 1929) Sigue leyendo

A propósito del 12 de octubre

«Hay que buscar la integración de esa América hispana como bloque regional, con un sentido de pertenencia, permanencia y fortalecimiento de los principios de unidad que conforman la base común de nuestros pueblos y favorecen el funcionamiento y el desarrollo de la comunidad hispanoamericana frente a los otros grupos de cooperación que están emergiendo en el mundo actual»

marcha de la conquista americanaArtículo de Liliana Asfoura (Argentina) publicado en la sección «Revista de Cultura. Pensar Iberoamérica» del sitio web de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Resumen de los conceptos más importantes del trabajo y palabras claves.

Se intenta, a través del siguiente trabajo, rescatar valores claves para entender el proceso histórico que se inicia a partir de la conquista castellana sobre el actual espacio hispanoamericano y que dio origen a una etapa de unidad histórica. Asimismo, se indaga sobre la permanencia de la unidad histórica dentro de la diversidad cultural de los pueblos hispanoamericanos y de la hispanidad, en si misma, como sinónimo de esa unidad cultural. De acuerdo con ello, se tiene en cuenta el concepto de bloque regional y cultural. Se consideran la lengua y la religión como factores clave del proceso de unidad hispanoamericana. Sigue leyendo