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Un gran referente hispanoamericano

“Nos estamos convirtiendo en la práctica en una unidad que va a dar que hablar y que nos permitirá desarrollarnos de manera más importante” (Embajador de Chile en España)

España e HispanoaméricaEl siguiente texto es un fragmento de la noticia titulada “Embajador de Chile anima a constituir un gran referente hispanoamericano”, publicada en el periódico digital ABC (9 de septiembre de 2013)

El embajador de Chile en España, Sergio Romero, ha animado a España y los países hispanoamericanos a constituirse como un gran referente en el comercio internacional ante el cambio esencial que se producirá en los próximos años, cuando China e India se convertirán en primeras potencias mundiales.

Romero, que ha presentado hoy a una veintena de empresas sorianas las oportunidades de negocio en su país, ha subrayado en rueda de prensa que España fue importante cuando miró al oeste, a América. Sigue leyendo

Referéndum en las Malvinas

“Para los hispanoamericanos (…) significa tener la potencial amenaza de coerción por parte de una potencia que está instalada a poco más de 700 kilómetros de distancia.  ¿Por qué? Porque la política exterior de Inglaterra, como es lógico, solo busca el beneficio de sus propios intereses, que en este lado del mundo, no siempre serán concurrentes con nuestros intereses.  Luego si nuestros países no quieren tener roces con este país, tendrán que necesariamente ceder a sus presiones y someterse”

Artículo de Danilo Ulloa publicado en el sitio web chileno Radio Nonguén, el 10 de marzo de 2013.

Composición gráfica de las islas Malvinas, con las banderas de todos los Estados hispanoamericanos.

Composición gráfica de las islas Malvinas, con las banderas de todos los Estados hispanoamericanos.

Hoy los habitantes de las islas Malvinas votan un referéndum de dos días sobre la conveniencia de seguir siendo un territorio británico de ultramar.

Cabe señalar que Argentina heredó las islas Malvinas  de la corona española en 1767 y las islas fueron tomadas por Gran Bretaña en 1833, que desde entonces las ocupa.

Según informa la BBC, Los isleños decidieron celebrar la votación en respuesta a la presión de Argentina para las negociaciones sobre soberanía. Unos 1.672 ciudadanos británicos de una población de aproximadamente 2.900  pueden votar.  ¿Qué se vota?, si se quiere continuar siendo ciudadano británico. De ganar el No, significaría en un futuro podría haber unas Malvinas independientes,  mas bien con un estatuto en esa dirección, pero con protección de la corona británica.

Ahora,  ¿Por qué nos debiera importar a nosotros este asunto?.

Mucho,  si  bien en términos cortos las Malvinas son un litigio de soberanía entre Argentina e Inglaterra, sin embargo el problema con estas islas trasciende más allá de esta disputa localizada. Sigue leyendo

Las luchas de Hispanoamérica

“los pueblos hispánicos no hallarán sosiego sino en su centro, que es la Hispanidad (…) De cuando en cuando se alzan en la América voces apartadas, señeras, que advierten a sus compatriotas que no debían de ser tan malos los principios en que se criaron y desarrollaron sus sociedades, en el curso de tres siglos de paz y de progreso (…) los principios morales de la Hispanidad en el siglo XVI son superiores a cuantos han concebido los hombres de otros países en siglos posteriores y demás por venir”

Portada de "Defensa de la hispanidad", de Maeztu, en una edición de Poblet (Buenos Aires, 1945) para América y Filipinas.

Portada de “Defensa de la hispanidad”, de Maeztu, en una edición de Poblet (Buenos Aires, 1945) para América y Filipinas.

El siguiente artículo está extraído del libro “Defensa de la hispanidad” (1934), obra de Ramiro de Maeztu (1875-1936), diplomático y destacado escritor español de la denominada Generación del 98. El texto se ha tomado del sitio web “Cruzada Sur. Izquierda Indo-Hispánica”.

Todos los países de Hispanoamérica parecen tener ahora dos patrias ideales, aparte de la suya. La una es Rusia, la Rusia soviética; la otra, los Estados Unidos. Hoy es Guatemala; ayer, Uruguay; anteayer, el Salvador; mañana, Cuba; no pasa semana sin noticia de disturbios comunistas en algún país hispanoamericano. En unos los fomenta la representación soviética; en otros, no. Rusia no la necesita para influir poderosamente sobre todos, como sobre España desde 1917. Es la promesa de la revolución, la vuelta de la tortilla, los de arriba, abajo; los de abajo, arriba; no hay que pensar si se estará mejor o peor. Sus partidarios dicen que tenemos que pasar quince años mal para que más tarde mejoren las cosas. Sólo que no hay ejemplo de que las cosas mejoren en país alguno por el progreso de la revolución. Sólo mejoran donde se da máquina atrás. La revolución, por sí misma, es un continuo empeoramiento. No hay en la historia universal un solo ejemplo que indique lo contrario. Sigue leyendo

El imperio británico y la balcanización de Hispanoamérica

“El Imperio Español generó, a través de varios siglos, fuerzas unificadoras, centrípetas, que contribuyen a explicar la idea de una nación continental (…) en Hispanoamérica el despertar del nacionalismo continental, la primera  manifestación de la idea integracionista, es indesligable de la revolución social (…) ¿Qué procura decidir Gran Bretaña? Manos libres para organizar y explotar un enorme Imperio ultramarino donde vender el 70% de las manufacturas que produce, donde extraer a precios irrisorios las materias primas y alimentos que necesita y donde invertir sus excedentes financieros (…)

Cruce del riachuelo

Cruce del Riachuelo por Beresford durante la invasión inglesa de Buenos Aires en 1806, según un grabado anónimo.

El siguiente texto es la primera parte del ensayo titulado “Iberoamérica: Balkanización, Integración dependiente e Integración liberadora”, de Vivián Trías, profesor universitario, historiador, escritor y político. Publicado en la revista Nueva Sociedad, Nro. 37, Julio-Agosto 1978, pp. 41-53

Los grandes caudillos de la emancipación iberoamericana proyectaron crear una vasta patria común. La idea y la emoción de la “Patria Grande” ronda, desde entonces, nuestro drama histórico.

Simón Bolívar en el norte y José Artigas en el sur son la encarnación más profunda y empecinada de la unidad continental o regional.

¿Cuáles son las raíces de la idea? ¿Cuál es la fuente de la pasión por la nación hispano- americana en que Bolívar quemó su vida y Artigas pagó con su silencioso ostracismo de 30 años?

¿Qué es, en rigor, una nación?

Desde distintas posturas doctrinarias se entiende que la nación es la confluencia de varias comunidades o solidaridades humanas; una economía común, una historia común, un territorio y una lengua comunes.

La comunidad económica, base material de la nación, es el fruto del desarrollo capitalista que elimina los parcelamientos autosuficientes de los feudos, crea el mercado único en que productores y consumidores puedan conectarse libremente, un solo sistema monetario y un solo régimen impositivo. Lo cual exige la autoridad de un gobierno central incuestionable e inconciliable con la dispersión del poder en los señores feudales. Pero la nación no es, por cierto, un mero hecho económico. Es una comunidad estable , pero no de origen natural, sino histórico. Sigue leyendo

De bicentenarios y profetas

“esas celebraciones son las celebraciones de la ruptura, división y rebajamiento de la Patria Grande, del inicio de nuestros males más atroces, es la celebración de nuestra miseria y nuestro olvido (…) sabiamente dijo un compatriota del otro lado del charco “Nos separamos para profundizar nuestros errores” (…) Debemos revivir la unidad superior que no divida. Debemos revivir Hispanoamérica”

El siguiente texto es un fragmento de un artículo de opinión del mismo título, de Francisco Núñez del Arco Proaño, escritor, historiador y presidente del Instituto Ecuatoriano de Cultura Hispánica. Publicado en el sitio web Coterraneus el 5 de julio de 2011.

El propio Bolívar

Escribió Bolívar: “Este país caerá infaliblemente  en manos de la multitud desenfrenada, para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles, de todos los colores y razas”. En efecto, el caudillismo ha sido una constante durante todo el período republicano en Hispanoamérica.

NOTA: Las opiniones y expresiones vertidas en este artículo corresponden exclusivamente a su autor y no deben interpretarse necesariamente  siempre como un posicionamiento de nuestro sitio web Hispanoamérica Unida.

Hoy 5 de julio de 2011 se celebra con una estupidizante algarabía propia de la fecha, el bicentenario de la llamada “declaración de independencia” de Venezuela, y siendo que el “Libertador” era venezolano, no puedo menos que referirme a esta fecha.

Desde el 2009 que el continente viene celebrando inconscientemente los distintos bicentenarios de sus “independencias”. Y hay que decirlo de una buena vez, de manera directa y sin rodeos, esas celebraciones son las celebraciones de la ruptura, división y rebajamiento de la Patria Grande, del inicio de nuestros males más atroces, es la celebración de nuestra miseria y nuestro olvido.

La llaman independencia y la llaman libertad, y por ahí dicen que eso venimos celebrando en el o en los bicentenarios. Sinceramente me causan mucha risa y mucha pena aquellos que se llenan la boca hablando de independencia, libertad,  unidad y “Patria Grande” y a la vez reivindican a Bolívar, a San Martín, a Sucre y a O’ Higgins y cía. (Que según algunitos sabelotodos querían unir algo que ya estaba unido). Dicen que estos nos dieron independencia: “independencia” es al parecer la entrega y expoliación del continente al imperialismo británico primero y al yanqui después, independencia es la crisis política y el endeudamiento económico consuetudinario desde hace 200 años, independencia es morirse de hambre, independencia es alienarse la cabeza de ideas e identidades que no son nuestras. Dicen que estos nos dieron libertad: “libertad” le llaman al látigo, al fusil y a la guerra; que hablen de libertad  los fusilados, perseguidos y desterrados de Bolívar y sus descendientes en la ideas: que hablen de libertad los muertos en innumerables guerras civiles endémicas en lo que alguna vez fue un Imperio con siglos de paz; que hablen de libertad los indios sometidos y exterminados por la república: que hablen de libertad los cholos, los llaneros, los chagras, los huasos y los gauchos utilizados como carne de cañón en cuanta guerrita chauvinista se les ocurrió a los vende patrias; que hablen de libertad los oprimidos por la oligarquía y los cazados por la masonería y el liberalismo. Sigue leyendo

Manual de historia del derecho indiano [prólogo]

“Los actuales países hispanoamericanos, desde México hasta la Argentina, hemos recibido y nos hemos incorporado a la tradición jurídica romano-canónica a través de España; de ahí que nuestros sistemas legales guarden entre sí notables coincidencias y sean los mismos un fuerte lazo de unión entre nuestros pueblos, lo cual coadyuvará positivamente a nuestro reencuentro y unión definitiva en un futuro próximo”

manual de historia del derecho indianoEl siguiente texto, escrito por el abogado y jurista José Luis Soberanes Fernández, constituye el prólogo a la obra “Manual de historia del derecho indiano”, del profesor de derecho Antonio Dougnac Rodríguez.

Los actuales países hispanoamericanos, desde México hasta la Argentina, hemos recibido y nos hemos incorporado a la tradición jurídica romano-canónica a través de España; de ahí que nuestros sistemas legales guarden entre sí notables coincidencias y sean los mismos un fuerte lazo de unión entre nuestros pueblos, lo cual coadyuvará positivamente a nuestro reencuentro y unión definitiva en un futuro próximo.

Dentro de esta comunión legal hispanoamericana destaca, de manera principal, el llamado “derecho indiano”, o sea el orden jurídico especial creado por la Corona española en la época moderna para regir, junto con el derecho castellano, sus dominios de ultramar, es decir, lo que entonces se conociera como las Indias Occidentales, de ahí el nombre de “indiano”.

Es de llamar la atención cómo este derecho indiano ha tenido un impresionante desarrollo tanto en España como en Hispanoamérica, quizá por ser un lazo de unión entre los historiadores del derecho a ambos lados del Atlántico. En efecto, desde don Rafael de Altamira en España, Ricardo Levene en Argentina y más adelante Silvio Zavala en México, durante la primera mitad del siglo veinte se han venido desarrollando una pléyade de indianistas en todos nuestros países, que por temor a omitir alguno no los menciono. Lo único que quiero es señalar que dicho contingente científico ha elaborado un corpus doctrinal difícilmente superable en calidad y cantidad por alguna otra corriente de estudios histórico-jurídicos, si hacemos excepción, lógicamente, del derecho romano. Sigue leyendo

La moneda hispanoamericana

“Estas corrientes no se detuvieron en los confines de América (…) y junto con las de Guatemala y México, y más tarde Chile y otras, inundaron, por así decirlo, el mundo entero; y el duro español o piastra, y las relucientes onzas, fueron internacionalmente aceptadas en las transacciones comerciales y particulares. Su gravitación, ha sido enorme en la economía de muchos países europeos y asiáticos, los que contramarcaron, cortaron, perforaron y resellaron la moneda Colonial Hispanoamericana, para que circulase como propia”

El siguiente texto es un extracto del artículo titulado “La moneda hispanoamericana – Sistema monetario”, de Juan Bautista Gill Aguinaga, publicado en la separata de la Revista Nacional de Cultura, Año 1, Número 1 (Asunción, Paraguay). Tomado del sitio web Portal Guaraní (Año 2012).

Colmnario de plata acuñado en la ceca de México en 1758.  Los Estados Unidos se inspiraron en las columnas de Hércules para crear el símbolo del dólar ($). El lema en latín "Utraque Unum" significa "ambos son uno" y simboliza la unidad de la Monarquía hispánica en ambos hemisferios.

Columnario de plata acuñado en la ceca de México en 1758. Estados Unidos se inspiró en las columnas de Hércules de esta moneda para crear el símbolo del dólar ($). El lema en latín VTRAQUE VNUM significa “ambos son uno” y simboliza la unidad de la Monarquía hispánica en ambos hemisferios.

Este trabajo, no tiene otra pretensión que dar una explicación general, sobre la moneda Colonial Hispanoamericana y su sistema de valores, con motivo de esta Primera Exposición Numismática Colonial Hispanoamericana, que se presenta en nuestro país, bajo los auspicios de los Institutos Paraguayo de Cultura Hispánica y de Numismática y Antigüedades del Paraguay, en adhesión al IV Centenario de la muerte del Gobernador Domingo Martínez de Irala, fundador de la nacionalidad paraguaya.

Tratándose de una Primera Exposición Numismática en nuestro medio, no podían faltar las monedas que circularon en nuestro país desde su independencia hasta nuestros días, y es así que, en homenaje al Paraguay y España, presentamos también el numerario español, desde Isabel II a la fecha, y las monedas paraguayas desde 1845; vale decir, desde la primera acuñación nacional, expresiva de su soberanía, también, hasta las actuales.

Nos hemos permitido incluir, además, para mejor, conocimiento del público, piezas batidas en España, desde los Reyes Católicos, en 1474, bajo cuyos reinados fue descubierta América, hasta las de Fernando VII, inclusive 1833, en razón de que dichas piezas, han circulado en América Española, al igual que las monedas batidas en las cecas coloniales. Se exponen, igualmente, monedas españolas qué circularon en sus dominios de Europa, África y Asia, en la mencionada época, como otras de la Edad Media. Sigue leyendo

Imperialismo cultural norteamericano en Puerto Rico

“El colonialismo actúa sobre la sociedad puertorriqueña no sólo para provocar la pérdida de elementos significantes de la cultura, en un intento por acelerar un proceso de disolución nacional, sino que usa su tremendo poder para instituir medidas que amenazan la existencia misma del pueblo puertorriqueño dentro de su propio territorio (…) la agresión cultural norteamericana en Puerto Rico no deja de impactar ni un solo resquicio de la sociedad”

Tres banderas ondean en el Fuerte de San Cristóbal, en San Juan: la de Estados Unidos, la del Estado asociado de Puerto Rico y la Cruz de Borgoña, símbolo esta última de los tres siglos de época virreinal en que Puerto Rico estuvo unido políticamente al resto de Hispanoamérica, bajo la Corona española.

Tres banderas ondean en el Fuerte de San Cristóbal, en San Juan: la de Estados Unidos, la del Estado asociado de Puerto Rico y la Cruz de Borgoña, símbolo esta última de los tres siglos de época virreinal en que Puerto Rico estuvo unido políticamente al resto de Hispanoamérica.

Artículo titulado originalmente “Imperialismo cultural y resistencia cultural en Puerto Rico”, de Luis Nieves Falcón, abogado, sociólogo, psicólogo y profesor emérito de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Tomado de “Comunicación y cultura en América Latina: El imperialismo cultural. Aportes para el análisis de la dominación” Vol. 6; No. 6, 1978. Publicado en el sitio web de la Biblioteca Digital de la Universidad Autónoma Metropolitana (Unidad de Xochimilco).

Es preciso enmarcar, en el presente, la situación cultural de Puerto Rico, dentro de su particular condición colonial ya que ésta, en perfecta correspondencia con los objetivos del imperialismo y los procesos sociales generados para asegurar su persistencia, “ejerce un influjo que afecta todas las instancias de la sociedad”(1), o sea, que el impacto del colonialismo es totalizador y engloba el conjunto de las instituciones sociales puertorriqueñas. Dicho control lo ejerce la sociedad imperialista de Estados Unidos a través de la presión material, la presión política y administrativa, la ideológica y la represión militar y policiaca.

El objeto principal de la sociedad dominadora es el de

desviar la cultura del pueblo colonial hacia un proceso gradual de disolución y mediatización, terminando por despojar dicha cultura de los elementos básicos de resistencia al poder dominador (2).

Dicha estrategia se consolida, en primera instancia, a través del control de los bienes de producción y las fuentes generadoras de empleo y, posteriormente, subyugando al resto de las instituciones sociales. De esa manera, la metrópoli asegura que las pautas ideales de la sociedad y la cultura puertorriqueñas, los modelos de conducta a ser difundidos para su imitación e incorporación por parte de la población, estén encaminados a evitar la reafirmación nacional y cultural al igual que la emergencia de una conciencia de confrontación con el régimen. Los colonialistas norteamericanos y sus colaboradores locales, puertorriqueños y extranjeros residentes, son los responsables de promover la difusión de dichos modelos. Como resultado de esta acción imperialista, el puertorriqueño se encuentra en la peculiar situación de tener que enfrentarse en su propia nación a instituciones sociales que atentan contra su existencia como ser cultural. Sigue leyendo

La primera América

“En esos primeros tres siglos, cuando la América anglosajona apenas nacía, en Hispanoamérica ya habían echado raíces y dado frutos las más antiguas tradiciones del pensamiento occidental, y el original entorno físico, humano y cultural se había transformado en un medio híbrido extraordinariamente rico y creativo, donde la coexistencia de las poblaciones indígenas con las llegadas de fuera fraguó una cultura y más tarde un proyecto histórico propios”

orbe indianoArtículo del historiador Enrique Florescano a propósito del libro “The First America” (La primera América), del historiador David Brading, publicado en español bajo el título “Orbe Indiano. De la monarquía católica a la república criolla, 1492-1867” (Fondo de Cultura Económica, México, 1991). Tomado del sitio web mexicano Nexos en Línea (1 de junio de 1992).

El Orbe Indiano de David A. Brading continúa una manera de analizar la interpretación de los acontecimientos históricos que tiene tradición y prestigio en México. El mismo Brading señala que su interés por las peculiares formas de expresión del patriotismo criollo fue despertado por la obra clásica de Francisco de la Maza acerca del guadalupanismo, y por los análisis de Edmundo O’Gorman, Luis Villoro y John Leddy Phelan, que iluminaron la manera como los hechos históricos se reflejaron en el pensamiento y la obra de los cronistas americanos. En el Orbe Indiano esta tradición alcanza la altura y la solidez de una obra monumental.

El Orbe Indiano no es un estudio sobre los acontecimientos históricos ocurridos entre 1492 y 1867. Es un libro que persigue, en la obra de cronistas, historiadores e intérpretes de esos acontecimientos, el significado que sus autores le atribuyeron a los hechos históricos. Es un estudio de los significados que los contemporáneos descubrieron en los acontecimientos al contemplarlos a través de sus propias concepciones del desarrollo histórico. A este género de análisis se le llamó antes historia de las ideas, y hoy corre con mayor éxito de crítica y de público con el más amplio rubro de historial de las mentalidades.

David A. Brading tiene detrás una tradición historiográfica propia, y prefirió situar su ambicioso estudio en la perspectiva que guió a su compatriota G. M. Young para examinar la Inglaterra de la época victoriana(1). Young arguyó que “el tema verdaderamente central de la historia no es lo que ocurrió, sino lo que la gente sintió acerca de ello cuando estaba ocurriendo”. Sigue leyendo

Un solo Estado, una sola Nación

“la voz de Países como los nuestros (…) no se oirá jamás con igual intensidad frente al coro que forman los grandes bloques e imperios: Naciones y Estados con 200, 300, 500, incluso 1000 millones de habitantes (…) El nuevo Estado no aglutinará en su seno a una nación perfectamente consolidada, sino que, será “esa” precisamente su misión. Consolidar a la nueva gran nación que está surgiendo, llenar su alma de un ideal y guiarle hacia la realización de su “sino” (…) El Pacto Andino constituye, sin lugar a dudas, el más agresivo y eficiente programa de integración ensayado en Hispanoamérica (…) constituímos una sola Nación, con similar composición étnica, religiosa, idioma, pasado histórico”

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Los Estados de la Comunidad Andina (en color morado) . Si se hubiera producido su integración política, tal vez habrían podido incorporar, en una etapa posterior, al resto de Hispanoamérica.

El siguiente texto es un extracto de la presentación titulada “Un solo Estado, una sola nación, una sola cultura: la subregión andina”, del Dr. Víctor Hugo Rodríguez, asesor jurídico del Instituto Andino de Artes Populares (IADAP), incluida en la memoria del Primer Congreso Andino de Artistas Populares (1981).

1. LA GEOPOLÍTICA MUNDIAL:

Nuestro siglo se caracteriza por la consolidación de grandes bloques políticos. Procesos de integración económica y política vemos surgir en todos los continentes. Europa misma, con su vieja cultura milenaria, se ve obligada a dar este paso en los postreros años de su existencia.

Realmente, nuestro mundo ya no admite la existencia de Estados pequeños, y dentro de este gran “vivero” que constituye el mundo, a éstos se les ha quitado el legítimo derecho a la libertad y a la independencia. A la final, la voz de Países como los nuestros, con: 7, 10, 15 o 20 millones de habitantes no se oirá jamás con igual intensidad frente al coro que forman los grandes bloques e imperios: Naciones y Estados con 200, 300, 500, incluso 1000 millones de habitantes. Sigue leyendo