Un nuevo mundo: el ser hispanoamericano

«de esa mezcla fecunda de razas surge otro mundo, con nuevas ciudades, nueva concepción del orden y de la vida, por lo que no es europeo, africano, ni aborigen, es hispanoamericano (…) Esa singularidad nos hace diferentes, nos identifica y determina el ser hispanoamericano actual  a unirse, organizarse y extenderse hasta ejercer un papel rector mundial en este siglo»

hispanoamerica verde iiEl siguiente texto es un fragmento del editorial publicado el 12 de octubre de 2013 bajo el título «El 12 de octubre» en el diario de análisis y opinión «El Nuevo Siglo».

Hecho histórico oficial sin precedentes, así otros hubiesen deliberadamente o por azar navegado por su cuenta y penetrado por estas regiones, como lo recuerdan las leyendas de los mismos indígenas. El genial navegante, que expone su vida y la de sus compañeros de aventura en la intrépida empresa, buscaba una nueva ruta al Asia, con la finalidad de quebrar el monopolio de los marinos y comerciantes venecianos que vendían muy caras las mercancías que importaban, por lo que  casi sin proponérselo se tropieza con lo que le parece un Nuevo Mundo. Las naves en las que se embarca son relativamente pequeñas y frágiles, -vimos las réplicas al tamaño en Madrid- sorprende que hubiesen podido cubrir semejante distancia y sobrevivir el miedo y las tormentas que los azotan durante el azaroso viaje en el cual los desesperados marinos intentan el motín cuando consideran que están cerca del abismo insondable que según la leyenda siniestra  se traga las naves. La realidad y la leyenda se mezclan en esas primeras impresiones que algunos de los exploradores confunden con el Paraíso, al divisar la desnudez femenina y conocer su pasión, como la abundancia de alimentos y cálido clima. Los viajeros venían de una España que salía de una crudelísima guerra que había templado su carácter y recibe el aliento espiritual para acometer grandes empresas. Sigue leyendo

«El español es el aire que respiro»

«El español es una lengua que recibió de América la alegría mestiza y rebelde de nuestra identidad y que logró colocar con la gran novela de Hispanoamérica el imaginario de nuestro continente en el mundo» (Antonio Skármeta)

palabras españolArtículo publicado por la periodista Mariela Sagel en el periódico digital panameño La Estrella el 20 de octubre de 2013.

Mucho se habla de la presencia de Mario Vargas Llosa en la próxima edición del Congreso de la Lengua Española (CILE), que a partir de hoy congregará en Panamá a autores, académicos, lingüistas, estudiantes, traductores y defensores del idioma.

Más allá de la intervención del premio Nobel peruano, quien el 22 de octubre presentará su última novela en Panamá, el peruano Alonso Cueto y el chileno Antonio Skármeta también se encuentran entre los protagonistas de esta cita literaria.

Anteriormente, Cueto ha participado en la Feria Internacional del Libro de Panamá, representando a Perú, país que fue el invitado de honor en el 2009. Al escritor le corresponderá coordinar el panel ‘Creación, comunicación y traducción’, que está insertado dentro del tema ‘El libro entre la creación y la comunicación’.

Para Cueto es natural que el congreso se lleve a cabo en Panamá, urbe a la que define como ‘una ciudad central a la historia de nuestra lengua’. ‘Es el puerto del que salieron las expediciones españolas que conquistarían Sudamérica, el punto de contacto entre los dos océanos, y el centro mestizo de nuestra cultura. Las culturas de África, España y la cultura nativa americana han coexistido allí durante tantos siglos’, Sigue leyendo

Lo que celebramos el 12 de octubre

«hoy en día ya todos lo tenemos suficientemente claro: no somos indios, negros ni blancos. Somos hispanoamericanos (…) entre los siglos XVI y XVII los territorios de la América hispana fueron testigo de un impulso civilizatorio inédito en la historia. En ningún otro período de la humanidad se fundaron tantas ciudades ni se organizaron tantas instituciones públicas (…) ninguna otra época de nuestra historia ha contribuido de una manera tan definitiva a decidir lo que hoy somos los hispanoamericanos (…) el 12 de octubre «celebramos lo que nos une». No lo que nos separa ni lo que nos confronta».

La Plaza Mayor de México en el siglo XVIII, momento de mayor esplendor cultural de Nueva España. Óleo de Antonio Prado (hacia 1769). Museo Nacional de Historia (Ciudad de México).

La Plaza Mayor de México en el siglo XVIII, época de mayor esplendor cultural de Nueva España. Óleo anónimo (hacia 1769). Museo Nacional de Historia ubicado en el castillo de Chapultepec (Ciudad de México).

Artículo del escritor y filólogo Mariano Nava Contreras publicado en el periódico digital venezolano El Universal (Caracas, 18 de octubre de 2013).

Resultó interesante escuchar las declaraciones de uno y otro lado del océano con motivo del Día de la Hispanidad. Por aquí se gritaron de nuevo las consabidas consignas indigenistas, todas muy reivindicadoras y justicieras, recordando el «holocausto indígena» y demás desmanes perpetrados por los españoles. La verdad es que hemos tenido más de doscientos años para reparar la situación de nuestros indígenas, pero al ver las condiciones de vida que en general siguen teniendo, no queda más remedio que pensar que tales consignas no son más que hipocresía y retórica vacía en el peor de los sentidos. Más bien todo indica que se trata de la misma trillada estrategia de manipulación de los sentimientos de la que tanto hablaba Aristóteles en su Retórica, y cuyo abuso por parte de los asesores políticos del gobierno es norma ya conocida y aburrida.

En realidad, para hablar con propiedad acerca de lo que ocurrió a partir del 12 de octubre de 1492, sobre todo cuando hay mucha gente pendiente de lo que sale de tu micrófono, hay que tener bastante seriedad y también un poco de cultura. Sobre todo hay que tener mucho cuidado con la ignorancia de juzgar y ponderar los hechos de los antiguos a través de nuestros conceptos modernos, aplicando nuestra sensibilidad, vicio que los historiadores llaman «anacronismo». Sigue leyendo

Nuestros pensadores: José Enrique Rodó (Debate)

RodoPrograma de debate sobre el gran pensador hispanoamericanista José Enrique Rodó, televisado por el canal «Asuntos Públicos» de Uruguay (Ciclo 2013). Intervinientes: Ana Ribeiro (historiadora, escritora y docente), Romeo Pérez (politólogo, escritor y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Rodoniana), Daniel Mazzone (periodista, escritor y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Rodoniana) y Pablo Da Silveira (filósofo, escritor y docente).

«¿Por qué querían romper las elites criollas? Porque la Corona los postergaba en la adjudicación de cargos y privilegios. No era una necesidad de los pueblos la ruptura en ese momento (…) Dice Rodó [que] una cosa es la ruptura política (…) ahora [bien] otra cosa es la ruptura cultural. El ejemplo está en los Estados Unidos (…) Cuando rompen con Gran Bretaña, rompen políticamente (…) pero al día siguiente hay un delegado que va a hablar con el rey -es John Adams- que le dice: «nosotros no queremos estar bajo el yugo de Uds., pero queremos seguir comerciando con Uds., queremos seguir teniendo intercambio cultural con Uds… Eso es lo que, según Rodó, debió haber hecho Hispanoamérica; conservar la cultura. (…) Son tres siglos y medio con lo que rompimos. Sigue leyendo

Geopolítica de Hispanoamérica

«la América de habla española (…) cuenta con las características geográficas que son propias de una superpotencia (…) ¿por qué no es la rectora del mundo, como correspondería a su estratégica ubicación en el mundo y a sus enormes ventajas geográficas, que no tienen rival? (…) para lograrlo, aún nos falta algo que es de vital importancia: un Estado hispanoamericano. Este es el motivo por el que, todavía hoy, la América hispana es una nación invisible a los ojos del mundo y de los propios hispanoamericanos»

Representación invertida del mapa del mundo, con el continente Americano en el centro. El territorio que aparece en color morado corresponde a Hispanoamérica. - See more at: http://ucvsatelital.tv/geopolitica-de-hispanoemerica-nuestro-norte-es-el-sur-el-nuevo-post-del-jurista-y-escritor-espanol-jose-ramon-bravo#sthash.E0X5Dlx7.dpuf

Representación invertida del mapa del mundo, con el continente americano en el centro. El territorio que aparece en color morado corresponde a Hispanoamérica.

Artículo de José Ramón Bravo publicado originalmente con el título «Geopolítica de Hispanoamérica. Nuestro norte es el Sur» en el sitio web UCV Satelital, el 25 de octubre de 2013.

El célebre pintor uruguayo Joaquín Torres García, referente académico de las artes plásticas del siglo XX y divulgador de la corriente constructivista, afirmó una vez: “en realidad, nuestro norte es el Sur. No debe haber norte, para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quieren en el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte.” Lo cierto es que estamos tan acostumbrados a ver el mapa del mundo según nos lo presenta la cartografía tradicional que cualquier otra representación nos resulta extraña y confusa. Pero, por lo que respecta a nuestra América, estos mapas contienen dos graves distorsiones: a) la proyección utilizada muestra a los países del hemisferio norte con un tamaño muy superior al que en realidad tienen, y tanto más erróneamente grandes cuanto más cerca de los polos; b) Europa aparece en una posición claramente central en el hemisferio norte, como si, desde su privilegiada posición, le correspondiera naturalmente “dominar” el mundo. Este eurocentrismo podía tener una explicación cuando las grandes potencias europeas controlaban las rutas marítimas, pero tal vez no es tan apropiado hoy día, cuando precisamente las dos mayores potencias económico-militares del mundo (Estados Unidos y China) aparecen en posiciones periféricas en dichos mapas. Y para hacernos una idea de la gran distorsión del tamaño real de los países, baste considerar que, en una de las proyecciones cartográficas más frecuentes, la de Mercator, la isla de Groenlandia aparece con un tamaño superior al de América del Sur, cuando en realidad es… ¡ocho veces más pequeña!

En este artículo vamos a hablar de importantes datos geográficos de Hispanoamérica, para intentar dar una idea más precisa de su posición en el mundo y cómo esta deberá determinar su geopolítica en un hipotético futuro como una Nación unida. Vamos a explicar por qué la ubicación concreta de un determinado país en el mundo determina, en gran medida, su importancia. Hablaremos, pues, de geoestrategia hispanoamericana. Para ello hemos elegido una ilustración que muestra el mapa del mundo en posición invertida: el hemisferio sur aparece en la parte superior y el hemisferio norte en la inferior; y el continente americano aparece en posición central.

¿Por qué esta representación cartográfica? Sencillamente porque en ella podemos ver la América de habla española en una posición más central, y así podemos analizar y comprender por qué cuenta con las características geográficas que son propias de una superpotencia. Para ello, consideraremos la hipótesis de que Hispanoamérica ya fuera un solo país unido. Sigue leyendo

El Banco de Inglaterra y la destrucción de América Hispana

L

Vista de Lombard Street en un grabado de T. H. Shepherd (1829). Esta era la sede central del sistema monetario de Inglaterra, responsable de la ruina financiera de Hispanoamérica.

«Gran Bretaña destruyó a las Españas de América, manteniéndolas sojuzgadas en el siglo XXI, por medio de un feroz neocolonialismo y dependencia económica y financiera (…)  Este neocolonialismo provoca que el comodumes decir, las ganancias, vayan hacia Londres; por otra parte el periculumlas pérdidas, son para Hispanoamérica: hambre, desocupación, enfermedades letales, analfabetismo e ignorancia, desnutrición»

El siguiente texto es un extracto del libro «La involución hispanoamericana. De provincias de las Españas a territorios tributarios. El caso argentino. 1711-2010» (Capítulo XXVI: La «pérdida» del Imperio Español y el Banco de Inglaterra), obra de Julio C. González, abogado y economista, ex Secretario Técnico de la Presidencia de Perón y ex Profesor de la Universidad de Buenos Aires, y actualmente Profesor Titular de «Estructura Económica Argentina» en la Universidad Lomas de Zamora (Buenos Aires).

El Banco como punta de lanza para continuar la destrucción de los pueblos hispanos

Los intereses económico-financieros de Gran Bretaña utilizaron estas sociedades, masónicas o afines, para disolver y destruir el Imperio español, que era una civilización mundial afirmada sobre cuatro parámetros muy firmes:

1)    Posiciones filosóficas.

2)    Deslinde religioso.

3)    Estructura jurídica.

4)    Conformación-concordancia económica.

España no era ni podrá ser jamás un absolutismo o una hegemonía iconoclasta de libertades elementales para la vida. Porque España posee un sincretismo edificado por San Isidoro de Sevilla (circa 560-636) en el Concilio de Toledo (633), sobre el que se unificó la península ibérica como pueblo español. Tal unificación se desenvolvió, más tarde, sobre la base de la congruencia de tres pensadores colosos de sus axiomas interdependientes: Averroes (1126-1198), islámico, Maimónides (1135-1204), judío sefaradí, ambos de la Córdoba andalusí, y Santo Tomás de Aquino (1225-1274), de Roccasecca, en el Reino de Nápoles, Italia.

Los denominados “próceres”, “patriotas” o “libertadores” tanto por la historia “clásica” cuanto por la “revisionista”, si hubieran sido merecedores de tales denominaciones honoríficas, debieron en primer lugar haber conservado el mundialismo geográfico político de la estructura mundial Imperio español. El Imperio español tenía los siguientes hitos positivos:

  1. Idioma.
  2. Derecho: Nueva y Novísima Recopilación de las Leyes de Indias, que establecen derechos, obligaciones y responsabilidades para todos.
  3. Religión: en las Españas de América era el cristianismo católico, yuxtapuesto, en su aspecto antropológico, con las creencias ancestrales del Dios-Sol y la Madre-Tierra.
  4. Tradiciones culturales: música, poesía, instrumentos musicales, canto, baile.
  5. Arte escultórico: catedrales, pirámides aztecas y mayas en México y Yucatán; Puerta del Sol en Bolivia y ciudades incaicas del Perú: Machu Picchu.
  6. Conocimientos científicos: medicinales, matemáticos y astronómicos.

En vez de mantener esta armonía sobre la cual pudo haberse edificado una gran civilización, los secesionistas llamados libertadores segmentaron, diezmaron y trituraron todo. Sigue leyendo

La hispanidad, palanca de la educación de los jóvenes

«Es una gran pena que los países de la América hispana no hayan sido capaces de confederarse, fruto de todo lo que tienen en común (…) ningún estadista ha sabido -o querido- impulsar una unión mucho más ambiciosa, con instituciones supranacionales operativas, moneda única, etc. (…) ¡Qué América hispana habría podido resultar y qué contrapeso para el coloso USA del norte!»

E

Alumnos de un centro de enseñanza en México.

Artículo de opinión de Germán Loewe, investigador en teoría económica de las decisiones, doctor en economía. Tomado del periódico digital Hechos de Hoy (5 de octubre de 2013).

NOTA: Las opiniones y expresiones vertidas en este artículo corresponden exclusivamente a su autor y no deben interpretarse necesariamente siempre como un posicionamiento de nuestro sitio web Hispanoamérica Unida.

Cada vez que he viajado a países latinoamericanos como México, Colombia, Panamá o Argentina, me ha invadido una sensación de sentirme como en casa y en familia. Y todo eso tras doce horas de vuelo y haber recorrido muchos miles de kilómetros por encima de todo un océano. La explicación obvia de dicha sensación se encuentra en la lengua común -que da circuitos cerebrales comunes-, en el poso cultural, la religión, la mentalidad comunes. Todos estos ingredientes me hacen sentir la pertenencia a una comunidad, la hispanoparlante, que comparto con los ciudadanos de todos los países latinoamericanos, a excepción de Brasil, cuya historia entronca con Portugal.

Porque ese sentimiento compartido es real y tangible, si bien lo es únicamente en los niveles sociales que han tenido acceso a una educación y a una cierta cultura, en las clases políticas, económicas, universitarias e intelectuales. En suma, esa “hispanidad” presupone unos mínimos conocimientos históricos, que son los que decantan la noción de pertenencia a un mismo tronco de cultura y manera de ser. Todo ello sin perjuicio de conocer también las muchas sombras del pasado colonial español. Por esa razón las demás clases sociales, las más ignorantes y marginadas, que también pertenecen sin saberlo a ese tronco común, más bien reniegan de él.

¿Y qué hacemos, pues, con todo esto? ¿De qué nos sirve la riqueza que se deriva de esta comunidad de idioma, de cultura y de raíces, con una multiplicidad de países en un territorio inmenso, desde el Cabo de Hornos hasta los confines de México con los Estados Unidos? Sigue leyendo

Releer a Carlos Rangel

«Del buen salvaje al buen revolucionario intenta interpretar la realidad hispanoamericana a partir de la confusa historia de nuestra formación como cultura (…) Trata de profundizar en los factores que han hecho de la América española lo que es, o mejor dicho, lo que era en 1976″

Artículo del escritor Mariano Nava Contreras publicado el 4 de octubre de 2013 en el diario digital de Caracas «El Universal».

Portada de la célebre obra de Rangel, "Del buen salvaje al buen revolucionario", en una edición de Monte Ávila Editores (Caracas).

Portada de «Del buen salvaje al buen revolucionario», en una edición de Monte Ávila Editores (Caracas).

¿A quién le cabe duda de que los libros posean vida propia? Los libros, como las personas, tienen su propia vida, su historia que varía de acuerdo a las circunstancias. Su devenir está sujeto, como el nuestro, a multitud de factores, al capricho de los agentes más insospechados. Hay libros que, al igual que algunas personas, nacen con buena estrella. Cuentan con todo para ser exitosos, destinados a ser leídos e influir sobre miles de personas, tal vez sobre generaciones enteras. Hay otros cuyo nacimiento no puede ser más vulgar, y sin embargo un golpe de suerte los catapulta a la fama y los convierte en un clásico, en un venerado objeto de culto. Y de repente, su suerte cambia. Toda una historia de azar. En fin, la vida.

Digo esto al pensar cuánto han cambiado las cosas desde que Carlos Rangel escribió Del buen salvaje al buen revolucionario, y también cuántas cosas siguen iguales. Publicado en 1976 de la pluma de uno de los intelectuales venezolanos más brillantes, el ensayo conoció más de dieciséis ediciones en español, y traducciones al inglés, francés, italiano, portugués y alemán. Sigue leyendo

Hispanos, divididos, siempre seremos vencidos

La (…) división entre los hispanos y, peor aún, el racismo y el desprecio entre nosotros mismos, es algo que, obviamente, nos mantendrá en nuestro estado actual (…) no creo en la independencia de las naciones hispanas con respecto a otras… creo en una sola nación… una sola Hispanoamérica fuerte, sin fronteras, sin divisiones, sin prejuicios»

hispanoamerica y cruz borgoñaEl siguiente texto fue publicado por autor anónimo en la sección de Foros del sitio web de Univisión, el 14 de febrero de 2006.

En el Nuevo Mundo hay tres territorios grandes: Canadá/Estados Unidos, conocido como Angloamérica, cuyo idioma principal es el inglés y con una población de aproximadamente 320 millones de personas; Hispanoamérica, 18 países separados y desunidos con un solo idioma en común e historias similares, con una población total, desde México hasta Argentina incluyendo las Antillas Cuba y República Dominicana, con una población de unos 350 millones, y Brasil, una sola nacion, un solo idioma, una historia, con 200 millones.

Inglaterra, España y Portugal, las tres madres patrias de las Américas (considerando que la población francoparlante y holandoparlante es mínima en comparación con estos tres principales)… y nosotros los hispanos dando la nota discordante… con un racismo entre nosotros mismos… impresionante.

Cada nación desde México hasta Argentina se siente orgullosa de su independencia… pero… es realmente esa independencia tan valiosa? Sigue leyendo

La serpiente y la cruz

«la cultura post-colombina es esencialmente sincrética, como mestiza fue la España de las proas de Colón (…) Contrariamente a lo que comúnmente se cree, la Conquista no enriqueció a España sino que la arruinó, en ella perdió sus flotas y sus mejores hombres (…) La aparición de América en la cosmovisión europea coincide con la constitución del primer estado de la modernidad: España (…) Esta transición entre dos épocas arriba a América en toda su complejidad y asimetría (…) así como la conquista española tuvo sus principales críticos en sus propias filas, algunos sabios nahuas se opusieron a las crueles creencias mexicas (…) Aztecas e Incas tuvieron en la historia la fugacidad de un cometa, pero su brillo aún nos deslumbra. España los sojuzgó como anteriormente ellos lo hicieron con sus predecesores»

Tonantzin Guadalupe

Representación de Tonantzin, diosa madre de la tierra venerada por los antiguos pueblos mesoamericanos, y de la Virgen de Guadalupe, que según la tradición católica apareció en el cerro de Tepeyac, en el Valle de México.

Artículo del escritor e historiador José Luis Muñoz Azpiri publicado el 11 de julio de 2012 en el sitio web Derecho Indiano.

“En la conquista de América se entreveran encomienda y utopía, hecho y derecho, guerra y misión, agresión y voluntad de una nueva Ciudad de Dios” (Ramón Xirau).

La dialéctica del prójimo y el extraño 

Una de las características esenciales que ha regido el devenir de la historia de la humanidad es la idea que los pueblos se hacen de sí mismos y de sus vecinos. Esta regla universal, que llamamos etnocentrismo, existe desde que el fuego y los rudimentos de la civilización anunciaron la aparición del hombre.

No tiene latitudes geográficas, ni longitudes temporales, su universo abarca desde nuestra Tierra del Fuego, cuando hace miles de años los Onas se llamaron a sí mismos Selk nam (nosotros, los hombres) hasta los tiempos actuales. Así como fueron bárbaros quienes no dominaron el vocabulario helénico y vivieron ajenos a la actividad de la Polis, “sudacas”, “pieds noirs” o “marielitos” serán los apelativos actuales de quienes desembarquen en las orillas del desarrollo.

En cierta forma, toda sociedad tiende a considerar sus pautas culturales como unívocas y excluyentes, sea como tendencia endógena de supervivencia o como fundamentación teórica para legitimar su dominio sobre la otra.

Este aislamiento en sí mismo, que se traduce en hostilidad tribal ante la vecindad del grupo ajeno, este mutuo extrañamiento y relación de conflicto entre el prójimo y el “otro”, no parece resuelto en los Balcanes, en Medio Oriente o en la Unión Europea. Tampoco en nuestra América, donde apenas transcurrido menos de una década desde el Vº Centenario, se persiste en viejas polémicas, nuevas expediciones a la Leyenda Negra o la reminiscencia nostálgica de las glorias coloniales cantadas por Kipling.

Resulta paradójico y desalentador que el drama histórico que originó la primera y profunda reflexión de la humanidad sobre sí misma, sea nuevamente a medio milenio de su eclosión, objeto de bizantinos discurrimientos sobre su legitimidad (como si todos los acontecimientos históricos lo tuvieran) o de maniquea arena de enfrentamiento entre “civilización original” o “cultura trasplantada”.

No se reflexiona sobre el verdadero significado del acontecimiento. Sigue leyendo