Por qué España fue la conquistadora de América

«España era en la época del Descubrimiento de América la única nación ‘despierta’ de Europa y la Universidad de Córdoba era el foco intelectual que iluminaba el continente. En cambio, los ingleses no eran potencia en ese momento (…) Los ingleses no se mezclaron con los indígenas como los españoles porque su concepto religioso de predestinación, que lleva implícito el de superioridad racial, les impedía a los súbditos de la Corona inglesa mezclarse»

Interior de la Real y Pontificia Universidad de México, según una litografía de Claudio Linatti (siglo XIX). Fundada en 1551, es una de las más antiguas universidades fundadas por la Corona española en la época indiana. Ni Inglaterra ni Portugal, ni las otras potencias coloniales menores, fundaron universidades en América.

Interior de la Real y Pontificia Universidad de México, según una litografía de Claudio Linatti (siglo XIX). Es una de las más antiguas universidades fundadas por la Corona española en la época indiana (1551). Ni Inglaterra ni Portugal, ni las otras potencias coloniales menores, fundaron universidades en América.

El siguiente texto es un fragmento del artículo titulado “Por qué España fue la conquistadora y colonizadora de América”, de Camilo Riaño, Miembro de número de la Academia Colombiana de Historia y correspondiente de la Real Academia de la Historia de España, publicado el 1 de octubre de 2010 en el sitio web Geopolítica e Historia – Colombia.

En las conversaciones sobre la Conquista y la Colonización de América es común oír a muchas personas quejarse del hecho de que haya sido España la nación conquistadora y colonizadora de estas tierras y no hayan sido los ingleses. ‘Seríamos más adelantados’, dicen, y usan este eufemismo para no renegar públicamente de su raza mestiza, mostrando un complejo de inferioridad que fue inculcado por los españoles, también mestizos andaluces de las clases populares como fue la inmensa mayoría de los integrantes de las expediciones conquistadoras. Sigue leyendo

330 años

 «luchar cada uno por su lado beneficiaba en realidad a otras potencias, y como consecuencia en 1833 se perdieron las Islas Malvinas (…) Méjico, nada más acceder a la independencia, abrió al comercio y la emigración de Estados Unidos (…) sus inmensos territorios del norte, lo que fue la principal razón de que acabara por quedarse sin ellos. Otras naciones también perdieron, a manos de Brasil, buena parte de la Amazonia tras separarse de España. Bolívar, con su idea de la unidad de Hispanoamérica lo que acabó por causar, en realidad, fue la liquidación de esta»

El mundo occidental, hacia 1800. Las Indias Hispanoamérica), como parte de la Monarquía hispánica, era el Estado más extenso y poderoso.

El mundo occidental, hacia 1800. Las Indias (Hispanoamérica), como parte de la Monarquía hispánica, era el Estado más extenso y poderoso.

Artículo del historiador y escritor Ramón Sordo Sotres, publicado el 20 de octubre de 2010 en el sitio web Asturias Liberal bajo el título «330 años de preponderancia española».

El primero de junio de 1792 los habitantes anglosajones del territorio llamado Kentucky se integraron como un Estado más en los Estados Unidos pero la segunda opción que habían considerado fue unirse a España, que unos años antes había llegado a fundar ciudades en lo que hoy son Memphis y Vicksburg y además desde San Luis controlaba el centro de América del Norte.

España (aunque durante los siglos XVI y XVII el Reino no se llamó así sino que era la suma de Castilla, Aragón, Flandes, parte de Italia y durante decenios Portugal; Monarquía Católica era entonces el nombre oficial) fue el Estado más importante del planeta desde el año 1492, el del descubrimiento de América, hasta 1821, fecha de la independencia de Méjico. Sigue leyendo

La fragmentación de Hispanoamérica

Artículo publicado en el sitio web Izquierda Hispánica (autor no citado).

Las independencias americanas: Estados Unidos y Brasil conservaron su unidad y además ampliaron sus respectivos territorios, mientras que Hispanoamérica se fragmentó en pequeñas repúblicas, perdiendo su unidad de tres siglos.

Las independencias americanas: Estados Unidos y Brasil conservaron su unidad y además ampliaron sus respectivos territorios, mientras que Hispanoamérica se fragmentó en pequeñas repúblicas, perdiendo su unidad de tres siglos.

Sin más que echar un vistazo a un mapa político de América se percibe enseguida un rasgo notorio, distintivo de los bloques de naciones actuales que ocupan los territorios de los antiguos imperios británico, español y portugués: la unidad y extensión de los EEUU y del Brasil frente a la fragmentación de la América española.

Fragmentación en algunos casos agravada por el hecho de ser de segundo grado, esto es, fragmentación de la fragmentación, como sucedió con la Gran Colombia (actualmente Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá) o con las Provincia Unidas del Centro de América.

Transcribo por su expresividad un texto de E. Caballero (extraído de “El laberinto de la Hispanidad” del capítulo “Emancipación y fragmentación de Iberoamérica” de Xavier Rubert de Ventós):

“Con el terremoto de la Independencia, la América española se fraccionó en numerosos pueblos. El Brasil, en cambio, permaneció firme en su polifacética unidad. Todo porque los Braganza lograron zarpar hacia Bahía mientras que los majos madrileños inmovilizaron el carruaje del futuro Fernando VII, el Deseado. Por donde se ve que no era tan delirante la aspiración de los próceres del Veinte de julio cuando juraban en Santa Fe obediencia y sumisión a los Borbones, siempre y cuando hiciesen el favor de venir a instalarse a Cundinamarca. La consecuencia que se deduce claramente ahora es que el Brasil constituye un mercado común, mientras que las naciones de origen español creen poder reconquistar el tiempo perdido haciendo tímidos esfuerzos de integraciones parciales: Grupo Andino, Mercado Común Centroamericano, Alale”. Sigue leyendo

La mitología autoderrotista (Parte 3ª)

El siguiente texto forma parte del ensayo “La nueva visión”, del escritor e investigador hispanoamericanista Raúl Linares Ocampo, y que publicamos por entregas en nuestro sitio web.

Mapa marítimo del Golfo de México e Islas de la América, obra de Tomás López y Juan de la Cruz (1755).

Mapa marítimo del Golfo de México e Islas de la América, obra de Tomás López y Juan de la Cruz (1755).

10. El Estado Indiano

El Estado Indiano es la instancia histórica que permite plantear la Cuestión  Fundamental y hablar de Reunificación. Fue el Estado que en la Época Indiana se extendía de México a la Tierra del Fuego, tenía una dirección unitaria centralizada en la metrópoli, una economía globalmente dirigida según el principio de la prioridad del equilibrio general sobre los intereses locales y particulares, y una geopolítica de alcance universal.

Tomar conciencia de su existencia en nuestra historia condiciona de tal modo la visión del problema, que bien se puede hablar de un antes y un después. Si se lo ignora, la Cuestión Fundamental no existe. Si está presente en nuestra visión histórica, la Cuestión Fundamental se hace insoslayable; y la Reunificación, factible. Y sólo entonces adquiere sentido el mandato imperativo de Bolívar: “Una sola debe ser la Patria de todos los hispanoamericanos, ya que en todo hemos tenido una perfecta unidad”. La “perfecta unidad” que dio al Estado Indiano la primacía continental durante los 300 años de su existencia. Sigue leyendo

En pro de la unidad de Hispanoamérica

virreinatos y capitanias generales«Uno de los más graves inconvenientes en la unidad de los países hispanoamericanos es el culto nacionalista a los próceres de la Independencia y de los conflictos bélicos que han tenido lugar en nuestra vida republicana»

El siguiente texto es un fragmento del artículo titulado «En pro de un gran país en ciernes», de Camilo Riaño, Miembro de número de la Academia Colombiana de Historia y correspondiente de la Real Academia de la Historia de España, publicado el 14 de abril de 2011 en el sitio web Geopolítica e Historia – Colombia.

Infortunadamente, la Independencia se planteó como una autonomía de las provincias, de los cantones y de los pueblos más pequeños de sus respectivos gobiernos y no con un sentido de integración. Prueba de ello es la sagaz observación del general español Pablo Morillo al Ministro de Guerra peninsular cuando le comenta: “Observe Vuestra Excelencia que cuando Pamplona dio el primer grito de revolución que resonó en todo el Virreinato, Girón se declaró del partido contrario, pero Piedecuesta su subalterna y su rival, se unió a Pamplona y con las armas dominó a Girón pero no las opiniones de sus habitantes. Socorro se declaró como Pamplona, Vélez se le opone y así estas desuniones de los partidos de una misma provincia ayudaron a que el todo, de provincia a provincia, tampoco se uniera”. Sigue leyendo

Re/visiones hispanoamericanas

La revista "Cuadernos Americanos", fFundada en 1942 por Jesús Silva Herzog, León Felipe, Juan Larrea y Bernardo Ortiz de Montellanos.

La revista «Cuadernos Americanos», fundada en 1942 por Jesús Silva Herzog, León Felipe, Juan Larrea y Bernardo Ortiz de Montellanos.

Artículo del ensayista y escritor Raúl Trejo Villalobos, profesor e investigador en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas, publicado en la sección Historia y Pensamiento del diario hispano digital El Revolucionario el 18 de febrero de 2009.

¿Qué es y qué ha sido la cultura hispanoamericana?, ¿Qué es y qué ha sido el pensamiento hispanoamericano?, ¿Hasta dónde y por qué éstos han sido hispano o ibero o latinoamericano? Dicho en términos más propios: ¿Cómo nos hemos percibido y concebido históricamente los hispanoamericanos?, ¿Desde qué coordenadas ideológicas y filosóficas?, ¿Cómo hemos percibido y concebido, también históricamente, nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro?, ¿Qué proyectos, ideales y utopías han pretendido realizar o alcanzar nuestras distintas generaciones de hispanoamericanos en el transcurso del siglo XX a partir de cómo nos concebimos, de cómo concebimos nuestra historia, nuestra cultura, nuestra sociedad? Sigue leyendo

Hispanoamérica, la voz del Espíritu

Artículo de Carlos R. Astudillo, Director del Centro de Cultura Humanística, publicado en la sección «Especiales» del sitio web yoinfluyo.com

Miguel Cabrera represntó ampliamente en su pintura el mestizaje en la América hispana. Esta imagen representa a un español casado con una indígena y su hijo (finales del siglo XVIII).

Miguel Cabrera representó ampliamente en su pintura el mestizaje de la América hispana. Esta imagen muestra a un español casado con una indígena y su hijo (finales del siglo XVIII).

…no existe un solo latinoamericano, desde el Río Bravo hasta el Cabo de Hornos, que no sea heredero legítimo de todos y cada uno de los aspectos de nuestra tradición cultural… Esa tradición que se extiende de las piedras de Chichen Itzá y Machu Picchu a las modernas influencias indígenas en la pintura y la arquitectura. Del barroco de la era colonial a la literatura contemporánea de Jorge Luis Borges y Gabriel García Márquez. Y de la múltiple presencia europea en el hemisferio-ibérica, y a través de Iberia, mediterránea, romana, griega y también árabe y judía- a la singular y sufriente presencia negra africana. De las cuevas de Altamira a los grafitos de Los Ángeles. Y de los primerísimos inmigrantes a través del estrecho de Bering, al más reciente trabajador indocumentado que anoche cruzó la frontera entre México y los Estados Unidos…

Así alude Carlos Fuentes, en El Espejo enterrado, a la tradición milenaria que atesoran las naciones hispanoamericanas, que es fuente permanente de identidad presente, pasada y futura. Hace bien Fuentes en recordar que Hispanoamérica no puede entenderse de manera parcial, con indigenismos o hispanismos simplistas, frutos del prejuicio y la pasión ideológica, y por lo mismo estériles y estorbosos para la comprensión de nuestra realidad pretérita y futura. Sigue leyendo

La «República de Colombia» en Bolívar y Miranda

gran colombia de miranda y bolivar

El siguiente texto es un fragmento del artículo titulado La «República de Colombia» del Libertador Simón Bolívar, de Carlos Uribe Celis, escritor y sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia.

Bolívar sueña con una nación de verdad

 En el año 2010 se celebra el bicentenario de las independencias hispanoamericanas. Se   supone que los países que existen hoy son los que siempre fueron y los que deben ser. Pero la idea de independencia del Libertador Simón Bolívar lo llevó no solo a poner su dama sobre escaques predeterminados en el ajedrez continental sino que comprendió correctamente que esa independencia no era viable sino a partir de naciones de verdad que impusieran respeto en el contexto político mundial. Y así Bolívar no solo se ocupó de independizar repúblicas sino que las fundó. Este ensayo ilustra sobre el desarrollo, breve como por desgracia vino a ser, de una de estas naciones. Lest we forget: “para que no olvidemos”. Sigue leyendo

El idioma de Puerto Rico

Artículo del escritor y catedrático Luis López Nieves publicado en la bitácora digital «Mirando al sur» el 4 de septiembre de 2004.

Manifestación multitudinaria en Puerto Rico en defensa del español (enero de 1993).

Manifestación multitudinaria en Puerto Rico en defensa del español (enero de 1993).

INTRODUCCIÓN

Recientemente estuve en el Primer Congreso de la Lengua Española, celebrado en la hermosa ciudad de Zacatecas, México. Allí descubrí, asombrado, que un alarmante número de hispanohablantes no está muy seguro de cuál es el idioma de Puerto Rico. Esta nota pretende aclarar esta duda.

TRASFONDO HISTÓRICO

En el siglo XIX casi toda Hispanoamérica se liberó de España, excepto Cuba y Puerto Rico. En el 1898, tras la mal llamada guerra Hispano-Americana (Hispano-Estadounidense), los norteamericanos se quedaron con Puerto Rico como botín de guerra. De inmediato impusieron el inglés como único idioma oficial de la nueva colonia. El nombre del país, incluso, cambió a Porto Rico. El gobierno, de generales y civiles norteamericanos, operaba en inglés. El sistema escolar enseñaba en inglés desde el primer grado. Niños de seis años de edad, tanto de la ciudad como del campo, debían recibir instrucción en inglés. Sigue leyendo

1891. Washington. La otra América

Primera estatua erigida a José Martí (1905), obra del escultor José Vilalta Saavedra, en el Parque Central de la Habana

Primera estatua erigida a José Martí (1905), del escultor José Vilalta Saavedra, en el Parque Central de la Habana

«Al Sur del Río Bravo hay otra América, nuestra América, tierra que balbucea, que no reconoce su completo rostro en el espejo europeo ni en el norteamericano. Es la patria hispanoamericana» (José Martí)

El siguiente texto está extraído de Memoria del fuego 2, de Eduardo Galeano. Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 2010, pp. 285, 286.

José Martí lleva diez años viviendo en los Estados Unidos. Es mucho lo que admira en este país múltiple y vigoroso, donde nada nuevo da miedo; pero también denuncia, en sus artículos, las ambiciones imperiales de la joven nación, la elevación de la codicia a la categoría de derecho divino y el atroz racismo que extermina indios, humilla negros y desprecia latinos. Sigue leyendo