Archivos Mensuales: mayo 2013

Revolución de Mayo y revolución hispanoamericana

“la Revolución de Mayo es un momento de la revolución hispanoamericana (…) no es extraño que San Martín, estando en Mendoza, pida la colección de “La Gaceta”, de 1810, y se convierta no solo en el militar que dicen que fue en los colegios sino también en un político capaz de movilizar la economía de Cuyo, obtener apoyo para sacar de la nada -sin la ayuda de Buenos Aires- un ejército y tener una concepción hispanoamericana. Él era más hispanoamericano que argentino”

Entrada de San Martín a Lima, según el pintor trujillano José Alcántara de la Torre (1893-1978).

Entrada de San Martín a Lima, según el pintor trujillano José Alcántara de la Torre (1893-1978).

El siguiente texto es un fragmento de la entrevista que el periodista Telémaco Subijana realizó al ensayista e historiador revisionista Norberto Galasso, con el título siguiente: “La historia mitrista oculta que la Revolución de Mayo fue un momento de la revolución hispanoamericana”. Tomado del sitio web argentino Espacio Iniciativa.

¿Cuáles fueron las ideas y proyectos que se disputaron durante la Revolución de Mayo?

En 1810 se enfrenta al viejo mundo expresado por las viejas ideas que predominaban en el núcleo de monopolistas españoles -gente de abolengo, dueños de esclavos, de escudos nobiliarios, de apellidos altisonantes y títulos de nobleza. Es decir, se enfrenta a todo ese mundo que en Europa se había acabado con la Revolución francesa a partir de ideas que proclamaban los derechos del hombre, la libertad, la igualdad y la fraternidad -con todas las limitaciones que eso va a tener después ya que eso va a ser utilizado por la burguesía francesa, se distorsiona y se convierte en privilegios de la nueva clase burguesa que asciende en Europa en el siglo XIX. En ese momento estas ideas significaban un gran progreso con respecto a las ideas predominantes, que eran sumamente oligárquicas y reaccionarias. Esas ideas revolucionarias se habían extendido en Europa, puntualmente en la Revolución Española que estalla el 2 de mayo de 1808, y los liberales españoles de aquel tiempo -que lo eran en serio, a diferencia de nuestros Alsogarays- plantean que ellos, como liberales, no podían tener colonias. Sigue leyendo

La reunificación, una idea persistente


mapa indias grande“si bien hemos conquistado la independencia, hemos perdido la conciencia histórica, la conciencia de una unidad que pudimos y debimos hacer indisoluble (…) La República Autocolonial fue incapaz de conservar el territorio heredado del Estado Indiano y permitió el avance de los gigantes estadounidense y brasileño a costa de nuestro suelo. Sólo una América Nuestra reunificada podrá defenderlo frente a las acechanzas de los gigantes actuales y futuros. Sobre este solar que debemos hacer intangible, en esa geografía que nos cincela cuerpo y alma, reivindicaremos las razas que dieron vida a nuestra América mestiza: la autóctona y la hispana”

El siguiente texto es un fragmento extraído del Capítulo 1 de la obra “La Patria Grande: La reunificación de Hispanoamérica. Historia de una idea persistente”, de Raúl Linares Ocampo (edición revisada de 2013).

El siglo XX fue pródigo en cataclismos políticos: dos conflagraciones universales y dos grandes revoluciones transformaron el mundo, erigieron colosos y disolvieron imperios coloniales; una larga guerra fría revirtió la situación, derrotó antiguos vencedores, reunificó Alemania y desarticuló al gigante soviético. Ocurridos apenas en el trayecto de una generación, muestran las limitaciones congénitas del hombre, su corto poder de previsión, la fragilidad de sus cálculos y la absoluta relatividad y contingencia de sus juicios sobre posibilidades e imposibilidades de su realidad y de su historia.

El congreso de la paz en Europa propuesto en el siglo XVIII por Charles Irenée Castel, Abad de Saint Pierre (1658-1743), se creyó un delirio hasta el día en que los enemigos seculares, ante los escombros de la Guerra Mundial, comprobaron la absurdidad de sus esfuerzos destructivos y vislumbraron el poder infinito de la unión. Ya en plena guerra (1943) Winston Churchill, enconado protagonista del conflicto, arrastrado por la evidencia, llegó a la conclusión: “es de prever que algún día surgirá un Consejo de Europa … Es una tarea gigantesca. En Europa se encuentra la raíz de la mayor parte de problemas que nos han llevado a dos guerras mundiales … Creo ser un buen europeo y el tomar parte en el renacimiento del genio fecundo y en la restauración de la verdadera grandeza de Europa es una tarea llena de nobleza”. La voluntad política de unificar impuso entonces reformas económicas, dictó medidas administrativas, reformó la diplomacia, ideó programas culturales, y encauzó la vida general de los pueblos. El delirio de ayer es menos que la realidad de hoy: la Unión Europea, superpotencia mundial.

Esas naciones cuya enemistad se creyó eterna, cuyas razas disímiles se tuvieron por causa insoslayable de interminables guerras, cuyas culturas parecían ser por siempre incompatibles, cuyo simple acercamiento, no ya unión, era inconcebible; esas naciones dialogan hoy, estrechan sus relaciones en todo el espectro de la actividad humana, suprimen fronteras, y se familiarizan con el ideal de la unidad en la diversidad.

Nuestra América, una sola Nación por el origen, la historia, la cultura y el destino, una sola Patria por la comunidad ancestral y solariega, un solo Estado hasta un ayer de la historia, persiste en sus errores, mantiene la división, vegeta en vasallaje y acrecienta su miseria. ¿Qué causas tiene esta obstinación suicida por la desunión? Sigue leyendo

La unión de América Hispánica en Mariano Moreno

“Tradiciones, lenguaje, religión, cultura, todo marcaba una personalidad común que indicaba que la América Hispánica era una sola Nación”

El Palacio Municipal (Palacio de la Diputación) en una litografía de Casimiro Castro, publicada en al álbum México y sus Alrededores (1855).

El Palacio Municipal (Palacio de la Diputación) en una litografía de Casimiro Castro, publicada en el álbum México y sus Alrededores (1855).

El siguiente texto es un extracto del ensayo titulado “La Revolución según Mariano Moreno” (Capítulo 21 – La Unión de la América Hispánica), publicado por Roberto Silva en el sitio web argentino El Forjista.

Sobrados motivos justificaban esta necesidad, que más que un sueño configuraba una salida obligatoria. Tradiciones, lenguaje, religión, cultura, todo marcaba una personalidad común que indicaba que la América Hispánica era una sola Nación.

En San Martín, Bolívar, Güemes, y Artigas; los pueblos vieron a los defensores de un conjunto de ideales que convertirían a la América en un poder tal que imposibilitaría cualquier aventura imperial de las insaciables potencias europeas. Pero el fracaso en lograr la unidad, por la intromisión de Inglaterra primero, y de los Estados Unidos después, postergaron la lucha del patriotismo latinoamericano, dando lugar a repúblicas donde antes habían existido provincias. Sigue leyendo

Nacionalismo y americanismo

“Los jesuitas fueron los primeros en hablar de americanismo y luego de la expulsión de 1767 se convirtieron en sus precursores literarios (…) Toda una literatura hiperbólica sirvió para glorificar sus países, riquezas y gentes; era una reacción natural contra los prejuicios europeos (…) Primicias de la Cultura de Quito, editada por Francisco Javier Espejo, hablaba de la nación americana (…) En 1788 la Gaceta de Literatura de México utilizó por primera vez, la frase nuestra nación hispanoamericana

Quito, por Rafael Salas (mediados siglo XIX). Banco Central del Ecuador.

Quito, por Rafael Salas (mediados siglo XIX). Banco Central del Ecuador.

El siguiente texto es un fragmento del artículo “Antecedentes de las Independencias Hispanoamericanas (1780-1880)” (incluido como apunte de la Cátedra en el curso “Nuestramérica: Memoria y futuro de los actuales procesos de liberación”, módulo “Proceso emancipatorio, bibliografía ampliatoria”, de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, 2011).

Nacionalismo o regionalismo

En realidad, el fervor nacionalista sólo perteneció a los criollos hasta el proceso emancipatorio, en el que los negros y los indios fueron incorporados a un proyecto de Nación. (Para el indio la opresión era de la hacienda y del tributo, y para el negro, la esclavitud.)

Este incipiente nacionalismo era una expresión política que luchaba por conseguir la exclusividad de derecho a los cargos públicos y por mantener los privilegios de los grupos locales de la sociedad colonial. También tenía su raíz en las rivalidades económicas de las distintas colonias. Al éxito de la difusión del nacionalismo también contribuyó la propia España, porque frente a la presión o a la invasión británica (en el caso del Río de la Plata), las colonias tuvieron que defenderse por sí solas ya que la corona no estaba en condiciones de ayudarlas. Sigue leyendo

Interpretaciones sobre la independencia

Dr. Alfredo Ávila Rueda, investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México:

“Lo que tenemos al comenzar el siglo XIX no es en realidad un conjunto de colonias o naciones conquistadas por España sino que lo que tenemos es un gran conglomerado político, un gran cuerpo político que se llamó Monarquía Española o Monarquía Católica o [a la] que ahora le dicen la “Monarquía Hispánica”, el “Mundo Hispánico”, que por distintas razones -contingencias internacionales, deficiencias de administración interna, problemas políticos internos y externos-, al comenzar el siglo XIX empezó un proceso de crisis que terminó en la fragmentación (…) La gente sigue pensando en los movimientos de independencia como gestas emancipadoras de pueblos que ya existían y que estaban conquistados o que estaban sometidos por una metrópoli voraz y siguen teniendo esta visión heroica de las guerras, cuando la historiografía reciente nos ha mostrado interpretaciones muy, muy distintas”.

¿Y qué hacemos con el hispanoamericanismo de Rubén Darío?

"Cantos de vida y esperanza", de Rubén Darío, en la primera edición de Sopena (Buenos Aires, 1947).

“Cantos de vida y esperanza”, de Rubén Darío, en la primera edición de Sopena (Buenos Aires, 1947).

Artículo de opinión de Clemente Guido Martínez, miembro del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, publicado el 30 de octubre de 2007 en el periódico digital nicaragüense El Nuevo Diario.

Una consulta pública al Sr. Ministro de Castilla

Sr. Ministro. Soy profesor de historia. Hace algunos años impartí clases en el Colegio Teresiano y en el Colegio Madre del Divino Pastor. El año pasado tuve ante mi cátedra de Patrimonio Cultural a 3,500 estudiantes de secundaria y Universitarios, durante la Campaña educativa por el Patrimonio Cultural de Nicaragua, auspiciada por el Foro Nicaragüense de Cultura y COSUDE. Este año han sido casi mil estudiantes con quienes he compartido horas de amistad y conocimientos históricos.

Tomé nota de su orden ministerial, para que el próximo año, no se conmemore más el 12 de Octubre como Día de la Hispanidad. En su lugar, debe conmemorarse el “Día de la Resistencia Indígena” (¿No fue el 17 de Abril de 1523 cuando Diriangén resistió a Gil González Dávila?). Tengo algunas dudas sobre su orden, hoy solamente quiero expresarle una de estas: ¿Qué hacemos con el Hispanoamericanismo confeso de Rubén Darío?. Aquí algunas muestras de esta “horrible” actitud de Rubén, quien por virtud de la Ley 333, ha sido declarado legalmente, “El Nicaragüense Universal de los Siglos”. Sigue leyendo

Apunte sobre la identidad hispanoamericana

"Isla de la Utopía" de Tomás Moro (1516). | La nave y la carabela sugieren el increíble cambio ocurrido en la concepción del mundo europeo a partir del descubrimiento de América.

“Isla de la Utopía” de Tomás Moro (1516). La nave y la carabela sugieren el increíble cambio ocurrido en la concepción del mundo europeo a partir del descubrimiento de América.

“con el paso de los años y la llegada de diversas influencias extranjeras, América terminaría convirtiéndose en un abigarrado mosaico étnico-cultural (…) la figura del mestizo se erigió como el ciudadano americano por anotonomasia, epítome de la hispanoamericanidad

Artículo de opinión de Altisidora Soriano, publicado en la bitácora digital Insolentemente Diletantes, el 4 de septiembre de 2011 bajo el título original “Breve apunte referente a la identidad hispanoamericana”.

El tema de las utopías hispanoamericanas ha sido estudiado ampliamente, lo mismo por estudiosos hispanistas americanos que extranjeros capaces de ver lo complejo de esta cuestión, particularmente en nuestro subcontinente, enigma en sí mismo.

Concebido inicialmente por los conquistadores españoles como el lugar idóneo para realizar todas las fantasías europeas de grandeza, riqueza y poder, con el paso de los años y la llegada de diversas influencias extranjeras, América terminaría convirtiéndose en un abigarrado mosaico étnico-cultural. Sigue leyendo

Verdaderas causas de la revolución hispano-americana

“desde la Real Cédula de 1519 emitida por el rey Carlos I (…) se concibe Hispano-América primero como una unidad que no debe ser dividida ni amputada y, segundo, como una entidad diferenciada de España (…) la revolución hispano-americana no fue en absoluto antihispánica, siendo una variante regional de la revolución española (…) Fueron causas posteriores las que desviaron la dirección inicial de la revolución americana que son las que dieron el carácter separatista y disgregador final”

El Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, óleo de Pedro Subercaseaux (1910).

El Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, óleo de Pedro Subercaseaux (1910).

El siguiente texto es un fragmento del artículo titulado “Origen y significado de las Juntas Hispano-americanas de 1810”, del abogado, jurista y ensayista Ramón Peralta Martínez, publicado en la sección Artículos de la revista de crítica filosófica El Catoblepas, en marzo de 2011.

En 1810 se erigen en importantes ciudades hispano-americanas una serie de Juntas populares de Gobierno que vienen a sustituir a los gobiernos coloniales constituidos. Con la constitución de estas Juntas se inicia un proceso político revolucionario que acabará derivando años más tarde en la separación total de la América hispana respecto de su metrópoli europea, España, y, también, en la disgregación de la unidad de Hispano-América con la proclamación de independencia de nuevas naciones como Estados soberanos, nuevas naciones soberanas que, en general, serán la evolución independiente de los antiguos virreinatos y capitanías generales en que se organizaba político-administrativamente el Reino de Indias. Sigue leyendo

Hispanoamérica en la legislación argentina temprana

“en los primeros tiempos, subsistió un fuerte sentimiento hispanoamericanista, un “patriotismo americano” (…) Como sucedió en las otras repúblicas, por necesidad y conveniencia de la sociedad independiente subsistió en el Río de la Plata, en términos generales, el sistema jurídico indiano (…) Las normas determinantes de los derechos especiales atribuidos a los hispanoamericanos prueban que el sentimiento de unidad continental perduró en muchas provincias argentinas por mucho tiempo (…) se habla de las demás repúblicas hispanoamericanas como de provincias y no estados a fin de secundar el propósito integracionista que animaba a esos textos”

Artículo del historiador del derecho Abelardo Levaggi, publicado originalmente con el título “Presencia de Hispanoamérica en la legislación argentina temprana (1810-1860)”, tomado del sitio web del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

America hispana mapa indiano pequeñoI. PROPÓSITO

La identidad de origen y la comunidad de ideales existente entre los países hispanoamericanos tuvo que reflejarse de alguna manera en su legislación, con mayor razón en su legislación temprana, cuando aún estaba fresco el recuerdo de su común pertenencia a una misma organización política: la monarquía española, y a un mismo sistema jurídico: el sistema indiano. El objetivo de este trabajo es comprobar cómo se manifestó ese fenómeno de la legislación argentina del primer medio siglo de vida independiente.

La presencia de Hispanoamérica a la que me refiero tuvo a mi juicio cinco manifestaciones diferentes en el derecho patrio: 1) la subsistencia genérica del derecho indiano; 2) la ratificación expresa de la vigencia de algún texto del derecho indiano después de la independencia; 3) la recepción como fuente formal del derecho de la legislación hispanoamericana; 4) la influencia de la codificación hispanoamericana, y de algunas leyes especiales, en la codificación y en la legislación particular, y 5) el estatuto privilegiado atribuido a los hispanoamericanos. Sigue leyendo

La emancipación de Hispanoamérica [fragmento]

Extracto de la presentación realizada en el canal Mi Tierra Televisión por María Saavedra Inaraja, Doctora en Historia de América por la Universidad Complutense de Madrid y profesora en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad CEU-San Pablo de Madrid. Ha colaborado en varias publicaciones de Historia de América, así como impratido diversas conferencias y charlas. Posee una maestría del CSIC en Historia del Mundo Hispano y es autora de numerosos artículos sobre el pensamiento de la independencia e indigenismo y los movimientos indigenistas.