Archivo de la categoría: Opinión

Hispanoamérica: ¿una o veinte naciones?

“España se había desdoblado en otra nación iberoamericana. Esta nación colonial carecía de derechos políticos, soberanía popular y progreso técnico. Pero de todas maneras era una nación integrada por el tejido conjuntivo de la lengua, el territorio, la psicología y la religión, asentada sobre una economía mixta con escasa articulación e interrelación internas” (Jorge Abelardo Ramos)

imagesCapítulo extraído del libro «La verdadera historia de la separación de 1903», del sociólogo y político panameño Olmedo Beluche, publicado en el sitio web panameño El Dorado (Biblioteca Virtual Iberoamericana y Caribeña).

A poco de cumplirse dos siglos de la emancipación americana, en la que enormes ejércitos comandados por Simón Bolívar luchaban, entre otras cosas, por constituir una gran nación Hispanoamericana, sigue en pie la pregunta de si esta aspiración era una utopía irrealizable o si era, y sigue siendo, un sueño factible. En caso de que la respuesta sea la segunda variante, cabe preguntarse por los factores que incidieron en su fracaso, y si estamos en condiciones de superarlos en la actualidad. Sigue leyendo

Un siglo de dispersión hispanoamericana

«las pequeñas banderas que allí se mezclaron, como un prólogo necesario a la prosecución de la guerra por la libertad del Perú, del alto y el bajo Perú, no han adquirido lo que su símbolo de colores quería significar: una sola gran patria, que, por unida, podría salvar a esta inmensa región del mundo del subdesarrollo y la dependencia que han padecido, y padecen actualmente, todos nuestros países»

Capitulación de Ayacucho, óleo de Daniel Hernández (1924). Museo del Banco Central de Reserva del Perú.

Capitulación de Ayacucho, óleo de Daniel Hernández (1924). Museo del Banco Central de Reserva del Perú.

Artículo de opinión del escritor, historiador y diplomático Alfredo Pareja Díez-Canseco, publicado en el periódico digital ecuatoriano ExploRed, el 24 de mayo de 1992.

Cansado hasta la hartura el ánimo por la tormenta electoral, se reconforta con el recuerdo de los cien años de la Batalla de Pichincha, en la cual el joven genio bélico de Antonio José de Sucre incorporara en esa Batalla la Colombia construida por Bolívar a las posibilidades de la unidad hispanoamericana, amenazada por la ambición subalterna de los caudillejos.

Caudillejos que, grandes o pequeños, bárbaros o engreídos de sabiduría limitada a la imitación de culturas ajenas y opuestas a las nativas indo-españolas, han continuado, hasta nuestros días, impidiendo la restauración de la unidad que parecía existir, con numerosas excepciones, durante la dominación española. Digo que parecía existir, pues la Colonia habíala fragmentado en trozos contrapuestos, que los nuevos señores criollos, desde la Independencia, aprovecharían para colmar la copa sin fondo de sus privadas y personalísimas ambiciones.

No puede olvidarse que en el magno acontecimiento del 24 de Mayo participaron los hoy venezolanos, Sucre el primero, los hoy colombianos con Córdova, por caso, (aquél de la orden, ­arriba, paso de vencedores!), los peruanos de la división de Santa Cruz, de la actual Bolivia, entonces Alto Perú, los chilenos y argentinos del general Lavalle… Y otros líderes de los fragmentos de lo que sería a poco la amarga desunión. Sigue leyendo

¿Qué es una nación?

«No debe haber dudas de que Hispanoamérica compone una entidad étnico-cultural común (…) En el sentido amplio, los hispanoamericanos constituimos, como los árabes, una nación-cultura fraccionada en una veintena de países. Esta base común es la que fundamentó la aspiración bolivariana a la unidad»

Tierra Firme y Nuevo Reino de Granada y Popayán

Tierra Firme y Nuevo Reino de Granada y Popayán, de Willem Blaeu (1630), Atlas Van der Hagen, Biblioteca Real de La Haya.

Artículo de Olmedo Beluche, sociólogo, político y profesor en la Universidad de Panamá. Tomado del sitio web laaurora.netpor.org

NOTA: Nuestro sitio web “Hispanoamérica Unida” no se identifica necesariamente con ninguna de las ideologías políticas -expresas o sobreentendidas- de los artículos, videos e informaciones publicadas en nuestra página. El objetivo que guía la publicación de diversos materiales en nuestra web es poner de manifiesto y reivindicar la unidad de nuestra América de habla española.

Comprender el real sentido de las relaciones panameño colombianas requiere, en primer lugar, esclarecer la confusión reinante en torno al concepto «nación».

Confusión que no es exclusiva de los intelectuales panameños, sino generalizada, abarcando a todas las vertientes de la teoría social, incluyendo el marxismo, que suele caer en un reduccionimo economicista cuando aborda este problema.

A nuestro juicio, Leopoldo Mármora acierta al citar el criterio de Schiller y Humbolt, los cuales, refiriéndose a la Alemania de principios del siglo XIX hablaban de «nación-cultura», por oposición a Francia que sería una «nación-estado». Sigue leyendo

Porque la Patria es Grande para nosotros

«Nuestros libertadores tuvieron la tarea de emanciparnos y hacernos conscientes de la Patria, La Patria Grande, es decir, de ese vínculo que nos ata a esta tierra, a estas costumbres, a esta forma de ver el mundo, producto de lo que somos, distinto a Europa y a la Corona española, que nos hace reconocernos como hermanos, que nos hace ser Hispanoamericanos»

hispanoamerica recortArtículo de opinión de Alvin Lezama, funcionario del Gobierno de Venezuela, publicado el 7 de marzo de 2008 en el sitio web aporrea.org

NOTA: Nuestro sitio web “Hispanoamérica Unida” no se identifica necesariamente con ninguna de las ideologías políticas -expresas o sobreentendidas- de los artículos, videos e informaciones publicadas en nuestra página. El objetivo que guía la publicación de diversos materiales en nuestra web es poner de manifiesto y reivindicar la unidad de nuestra América de habla española.

Es recurrente y reiterativo, es hasta un acto inconsciente, los venezolanos nos sentimos parte de la Patria Grande, hablamos de Patria Grande, pensamos en Patria Grande, hablamos de nuestros pueblos hermanos cuando referimos al pueblo de Ecuador, de Colombia, de Bolivia, del Perú. Para Nosotros la América Hispana, Latino América, son sinónimos de Patria Grande. Sigue leyendo

Revolución de Mayo y revolución hispanoamericana

«la Revolución de Mayo es un momento de la revolución hispanoamericana (…) no es extraño que San Martín, estando en Mendoza, pida la colección de “La Gaceta”, de 1810, y se convierta no solo en el militar que dicen que fue en los colegios sino también en un político capaz de movilizar la economía de Cuyo, obtener apoyo para sacar de la nada -sin la ayuda de Buenos Aires- un ejército y tener una concepción hispanoamericana. Él era más hispanoamericano que argentino»

Entrada de San Martín a Lima, según el pintor trujillano José Alcántara de la Torre (1893-1978).

Entrada de San Martín a Lima, según el pintor trujillano José Alcántara de la Torre (1893-1978).

El siguiente texto es un fragmento de la entrevista que el periodista Telémaco Subijana realizó al ensayista e historiador revisionista Norberto Galasso, con el título siguiente: «La historia mitrista oculta que la Revolución de Mayo fue un momento de la revolución hispanoamericana». Tomado del sitio web argentino Espacio Iniciativa.

¿Cuáles fueron las ideas y proyectos que se disputaron durante la Revolución de Mayo?

En 1810 se enfrenta al viejo mundo expresado por las viejas ideas que predominaban en el núcleo de monopolistas españoles -gente de abolengo, dueños de esclavos, de escudos nobiliarios, de apellidos altisonantes y títulos de nobleza. Es decir, se enfrenta a todo ese mundo que en Europa se había acabado con la Revolución francesa a partir de ideas que proclamaban los derechos del hombre, la libertad, la igualdad y la fraternidad -con todas las limitaciones que eso va a tener después ya que eso va a ser utilizado por la burguesía francesa, se distorsiona y se convierte en privilegios de la nueva clase burguesa que asciende en Europa en el siglo XIX. En ese momento estas ideas significaban un gran progreso con respecto a las ideas predominantes, que eran sumamente oligárquicas y reaccionarias. Esas ideas revolucionarias se habían extendido en Europa, puntualmente en la Revolución Española que estalla el 2 de mayo de 1808, y los liberales españoles de aquel tiempo -que lo eran en serio, a diferencia de nuestros Alsogarays- plantean que ellos, como liberales, no podían tener colonias. Sigue leyendo

¿Y qué hacemos con el hispanoamericanismo de Rubén Darío?

"Cantos de vida y esperanza", de Rubén Darío, en la primera edición de Sopena (Buenos Aires, 1947).

«Cantos de vida y esperanza», de Rubén Darío, en la primera edición de Sopena (Buenos Aires, 1947).

Artículo de opinión de Clemente Guido Martínez, miembro del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, publicado el 30 de octubre de 2007 en el periódico digital nicaragüense El Nuevo Diario.

Una consulta pública al Sr. Ministro de Castilla

Sr. Ministro. Soy profesor de historia. Hace algunos años impartí clases en el Colegio Teresiano y en el Colegio Madre del Divino Pastor. El año pasado tuve ante mi cátedra de Patrimonio Cultural a 3,500 estudiantes de secundaria y Universitarios, durante la Campaña educativa por el Patrimonio Cultural de Nicaragua, auspiciada por el Foro Nicaragüense de Cultura y COSUDE. Este año han sido casi mil estudiantes con quienes he compartido horas de amistad y conocimientos históricos.

Tomé nota de su orden ministerial, para que el próximo año, no se conmemore más el 12 de Octubre como Día de la Hispanidad. En su lugar, debe conmemorarse el “Día de la Resistencia Indígena” (¿No fue el 17 de Abril de 1523 cuando Diriangén resistió a Gil González Dávila?). Tengo algunas dudas sobre su orden, hoy solamente quiero expresarle una de estas: ¿Qué hacemos con el Hispanoamericanismo confeso de Rubén Darío?. Aquí algunas muestras de esta “horrible” actitud de Rubén, quien por virtud de la Ley 333, ha sido declarado legalmente, “El Nicaragüense Universal de los Siglos”. Sigue leyendo

Apunte sobre la identidad hispanoamericana

"Isla de la Utopía" de Tomás Moro (1516). | La nave y la carabela sugieren el increíble cambio ocurrido en la concepción del mundo europeo a partir del descubrimiento de América.

«Isla de la Utopía» de Tomás Moro (1516). La nave y la carabela sugieren el increíble cambio ocurrido en la concepción del mundo europeo a partir del descubrimiento de América.

«con el paso de los años y la llegada de diversas influencias extranjeras, América terminaría convirtiéndose en un abigarrado mosaico étnico-cultural (…) la figura del mestizo se erigió como el ciudadano americano por anotonomasia, epítome de la hispanoamericanidad«

Artículo de opinión de Altisidora Soriano, publicado en la bitácora digital Insolentemente Diletantes, el 4 de septiembre de 2011 bajo el título original «Breve apunte referente a la identidad hispanoamericana».

El tema de las utopías hispanoamericanas ha sido estudiado ampliamente, lo mismo por estudiosos hispanistas americanos que extranjeros capaces de ver lo complejo de esta cuestión, particularmente en nuestro subcontinente, enigma en sí mismo.

Concebido inicialmente por los conquistadores españoles como el lugar idóneo para realizar todas las fantasías europeas de grandeza, riqueza y poder, con el paso de los años y la llegada de diversas influencias extranjeras, América terminaría convirtiéndose en un abigarrado mosaico étnico-cultural. Sigue leyendo

Panamá: sobre la separación de Colombia

«¿Qué es Hispanoamérica, una nación fraccionada, o veinte naciones diferentes? ¿En 1902 teníamos dos naciones confrontadas, Panamá y Colombia, o constituíamos una sola nación? (…) Por extensión, también podemos suponer que tanto Colombia como Panamá son fragmentos de una “nación-cultura” hispanoamericana. Esta es la perspectiva que adoptan muchos pensadores de nuestro continente (…) El impulso para luchar por la “segunda independencia” sólo saldrá de la unidad, y la conciencia de un pasado y un presente comunes de los pueblos hispanoamericanos. Sólo retomando la perspectiva bolivariana de una confederación de pueblos hispanoamericanos, podremos acometer y alcanzar nuestra real y definitiva independencia«

El barco norteamericano USS Wisconsin arriba a Panamá (entonces Colombia) el 30 de septiembre de 1902. Estados Unidos apoyó la separación de Panamá del resto de Colombia para poder apoderarse del istmo y construir el canal según sus intereses.

El barco norteamericano USS Wisconsin arriba a Panamá (entonces Colombia) el 30 de septiembre de 1902. Estados Unidos impuso la separación de Panamá del resto de Colombia para apoderarse del istmo y así asegurarse el control del canal.

Artículo de opinión del sociólogo y político panameño Olmedo Beluche, publicado en el sitio web «Kaos en la red» el 3 de noviembre de 2012.

El 3 de Noviembre de 1903, Estados Unidos impuso la separación para asegurarse el control del canal, con el Tratado Hay- Bunau Varilla

La versión ecléctica y sus problemas

(Extracto del libro: La Verdadera historia de la separación de 1903)

No nos referiremos más a la “leyenda dorada”, pues los hechos descritos desmienten todas sus falsedades y mitos. Realmente hay que ser muy ingenuo para creer en ella.  Con la “leyenda dorada”, a muchos panameños le ocurre lo mismo que con la versión bíblica de la creación, intuyen que está llena de incoherencias, pero no la combaten porque seguir la costumbre es más fácil y porque replantearse todo el problema requiere tiempo, evidencias y esfuerzos que no siempre se tienen cuando se trata de luchar por el pan de cada día. Además, cuestionar las tradiciones suele producir cierta angustia moral que no todos soportan. Sigue leyendo

La realidad de Hispanoamérica

«no somos irresponsables porque seamos jóvenes, todo lo contrario, parecemos jóvenes porque seguimos siendo irresponsables (…) El pasado no puede ser borrado ni alterado por los deseos presentes, debe ser aceptado con entereza y estudiado con imparcialidad; única manera de lograr corregir los defectos y mantener las virtudes (…) Los caudillos menores prefieren desgarrar la América y dominar sobre amputaciones a obedecer a una autoridad común y superior (…) Naciones fragmentadas, gobiernos efímeros, revoluciones y contrarrevoluciones, golpes y contragolpes; tal es el resultado de la indisciplina imperante. Y por todas partes los eternos caudillos, sin la gloria de los antiguos capitanes, sacrificándolo todo por mantenerse en el poder»

América en el siglo XVIII. Con la indepedencia vino la desdichada fragmentación de la América Hispana (o Indias), que podría haber sido la mayor Nación del continente y hasta del mundo.

América a principios del siglo XIX. Con la independencia vino la desdichada fragmentación de la América Hispana (o Indias), que podría haber sido la mayor Nación del continente y hasta del mundo, de haberse mantenido unida.

Artículo de opinión del periodista, profesor e historiador cubano Luis E. Aguilar León, publicado en Revista Cubana de Filosofía, Vol. II, número 10, págs. 43-47 (La Habana, enero-junio de 1952). Tomado del sitio web Proyecto Filosofía en español.

No es por un mero capricho que, en el momento en que el mundo griego afrontaba la crisis de su disolución, el viejo y sagaz Estagirita aconsejara, desde las páginas de su «Teoría del Gobierno Perfecto», que los asuntos políticos quedaran encomendados a una sola clase social y que las demás que formaban el cuerpo del Estado se abstuvieran de intervenir en ellos. Veía Aristóteles el resultado funesto que había traído a la Hélade la intervención cada día más desmedida e incontrolada de todos los ciudadanos en los problemas políticos y pretendía, vanamente, poner un dique a tal desenfreno social. Desgraciadamente, Grecia no escuchó el consejo y respondió a la evidente necesidad de unión con el exacerbamiento de las luchas intestinas. Las armas extranjeras, dolorosamente, le impusieron la solución definitiva.

En momentos de tensión mundial, cuando las mentes más altas hablan de riesgos mortales para la civilización occidental, el recuerdo es aleccionador y, para nosotros, preñado de enseñanzas, porque, cabalmente, asistimos en Hispanoamérica a la repetición del mismo sintomático fenómeno. Ocurre en Cuba y en los países hispánicos que, en mayor o menor grado, todos los ciudadanos nos vemos forzados a intervenir en la política: las mejores energías son absorbidas por su causa y aún los más indiferentes se ven afectados por ella. Sigue leyendo

¿Por qué perdimos?

«México fue la primera nación del Nuevo Mundo durante todo el siglo XVIII; en la misma época en que los Estados Unidos eran un modesto grupo de colonias sin importancia (…) nuestro territorio llegaba por el Norte hasta Alaska y por el Sur hasta Honduras. Nuestro país era centro comercial del mundo (…) había más bibliotecas, más universidades, más imprentas, que en las trece colonias británicas de la orilla del Atlántico (…) Pronto los ingleses, después de fomentar nuestra guerra de Independencia, se apoderaron de la dirección de todos los negocios de los pueblos hispanoamericanos (…) las naciones americanas, surgidas antes de tiempo, fatalmente cayeron en la dispersión. Y peor aún: se dejaron dominar por la propaganda, que las llevaba a renegar de su antigua Metrópoli para aceptar sumisas la penetración anglosajona en lo económico y también en lo espiritual» (José Vasconcelos)

Mapa de México en 1794, que se exhibe en el Salón Principal de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. La fragmentación de Hispanoamérica tras la independencia provocó que un débil México perdiera la mayor parte de su territorio ante el empuje arrollador de Estados Unidos.

Mapa de México (Nueva España) en 1794, que se exhibe en el Salón Principal de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Con la incorporación de Luisiana (1764-1803) llegó a alcanzar los 7 millones de Km2, el más extenso territorio del continente, pero la fragmentación de Hispanoamérica tras la independencia provocó la pérdida de la mayor parte del territorio mexicano ante el empuje arrollador de Estados Unidos.

Artículo del jesuita español Baltasar Pérez Argos originalmente titulado «Un luminoso ejemplo de filosofía de la historia aplicado a Hispanoamérica. José Vasconcelos: ¿Por qué perdimos?», publicado en el sitio web Fundación Speiro.

(NOTA: Hispanoamérica Unida no se identifica necesariamente con los comentarios o expresiones personales del autor de este artículo. El objetivo que guía la publicación de diversos materiales en nuestra web es poner de manifiesto y reivindicar la unidad de nuestra América de habla española)

El gran pensador mexicano José Vasconcelos, una de las más altas y señeras figuras de la filosofía hispanoamericana de nuestro tiempo, en un artículo, que bien puede considerarse su testamento espiritual –fue lo último que escribió y publicó- nos dejó un luminoso ejemplo de filosofía de la historia, aplicado a Hispanoamérica. Se pregunta ya desde el título, ¿Por qué perdimos?, y concreta el problema de la siguiente manera:

“¿Cuáles son las causas de que, a principios del siglo XIX, todavía México haya sido el primer país de Hispanoamérica y actualmente los Estados Unidos lo tienen aventajado en forma tan gigantesca?”.

Pregunta las causas, quiere hacer filosofía, filosofía de la historia, de una historia, que hoy precisamente, al conmemorarse el V centenario del descubrimiento y evangelización de América, se ha hecho actualidad. El problema de un modo o de otro se ha planteado, y se le han dado soluciones, soluciones muy peregrinas. Escuchemos la que, con su capacidad y reconocida competencia, nos ofrece el ilustre mexicano José Vasconcelos en este artículo memorable. Sigue leyendo